La inteligencia artificial y el futuro del trabajo centran la 114 Conferencia Internacional del Trabajo

La inteligencia artificial y el futuro del trabajo centran la 114 Conferencia Internacional del Trabajo
Más de 4.000 representantes de gobiernos, sindicatos y empleadores se reúnen en Ginebra en el mayor parlamento mundial del trabajo para abordar los desafíos de la justicia social, la tecnología y los derechos laborales

La 114 Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) comienza este lunes en Ginebra con el reto de abordar algunas de las grandes transformaciones que atraviesan el mundo laboral, especialmente el impacto de la inteligencia artificial, y de avanzar en respuestas que sitúen la tecnología al servicio de las personas, del trabajo decente y de la justicia social.

Del 1 al 12 de junio, más de 4.000 delegados de gobiernos, organizaciones sindicales y organizaciones empresariales de todo el mundo participarán en el principal órgano de decisión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), considerado el mayor parlamento mundial del trabajo por su singular estructura tripartita, la única agencia de la ONU con esta característica.

NoticiasObreras.es vuelve a atender esta cita internacional con una cobertura especial de los principales debates y decisiones que marcarán el presente y futuro del trabajo en un contexto atravesado por la digitalización, la crisis climática, las desigualdades, las tensiones geopolíticas y los cambios en la organización del trabajo.

La apertura estará marcada por la presentación del informe del director general de la OIT, Gilbert F. Houngbo, titulado Un momento decisivo: Aprovechar la inteligencia artificial para promover el trabajo decente, en el que plantea que la humanidad se encuentra ante una transformación tecnológica profunda que no tiene un resultado escrito de antemano.

Plataformas digitales, igualdad y trabajo decente para la paz

La agenda de la 114 Conferencia Internacional del Trabajo irá más allá de la reflexión sobre la inteligencia artificial y abordará algunos de los grandes desafíos actuales del mundo del trabajo.

Entre ellos estará la situación de las personas trabajadoras en los territorios árabes ocupados, recogida en el anexo a la memoria del director general, en un contexto marcado por las consecuencias sociales y laborales del conflicto.

La CIT también debatirá el Estudio General sobre el empleo y el trabajo decente para la paz y la resiliencia, que profundiza en el papel del trabajo digno como elemento fundamental para reconstruir sociedades afectadas por conflictos, crisis y desastres.

Otro de los debates centrales será cómo “transitar el cambio mediante el diálogo social inclusivo”, título del Informe IV, una cuestión estrechamente vinculada a las transformaciones tecnológicas, climáticas y productivas que atraviesan el mundo laboral, y al papel de gobiernos, organizaciones sindicales y empleadores para orientar esas transiciones.

La Conferencia avanzará, además, en la elaboración de nuevas normas internacionales sobre el trabajo decente en la economía de plataformas, en su segunda discusión normativa, un ámbito clave ante la expansión de nuevas formas de organización del trabajo digital y los desafíos que plantea para los derechos laborales.

Junto a ello, gobiernos, empleadores y sindicatos abordarán el impulso de un programa transformador para lograr la igualdad de género en el trabajo, a partir del Informe VI, con el objetivo de avanzar hacia un mundo del trabajo libre de discriminaciones y desigualdades.

La tecnología no decide sola el futuro

En su memoria, Houngbo advierte de que la inteligencia artificial está “reconfigurando la forma en que se organiza el trabajo, se crea valor y se toman las decisiones”, con oportunidades para mejorar la productividad, pero también con riesgos importantes para los derechos, la igualdad y la inclusión social.

Frente a los discursos que presentan la tecnología como una fuerza inevitable, el director general de la OIT defiende la necesidad de gobernarla desde las instituciones democráticas y el diálogo social: “No estamos indefensos ante ellos. Las decisiones en materia de políticas, las instituciones y la gobernanza desempeñan un papel clave, al igual que la inteligencia humana”.

El informe sitúa el debate más allá del impacto de la IA sobre la cantidad de empleos y llama a mirar también la calidad del trabajo: salarios, jornada, seguridad y salud laboral, autonomía, aprendizaje y condiciones en las que se desarrollan las tareas.

Para Houngbo, el principio debe seguir siendo el mismo que ha inspirado la historia de la OIT: la centralidad de la persona. “El trabajo no es solo una fuente de ingresos. Es también una base para la dignidad, la autonomía y el desarrollo humano”, recuerda en su informe.

También puedes leer —  Del G7 a "Antiqua et nova", el camino de la Iglesia sobre inteligencia artificial antes de "Magnifica humanitas"

Diálogo social para una inteligencia artificial con derechos

Uno de los ejes de la Conferencia será precisamente el papel de las instituciones laborales y del diálogo social para orientar esta nueva etapa tecnológica. La OIT sostiene que la inteligencia artificial puede ayudar a mejorar servicios públicos, protección social, inspección laboral y prevención de riesgos, pero también puede aumentar la vigilancia, intensificar ritmos de trabajo o profundizar desigualdades si no existen garantías.

“La gobernanza de la IA debe encontrar un equilibrio entre facilitar la innovación y proteger los derechos de los trabajadores”, señala la memoria del director general, que reclama reglas claras sobre transparencia, uso de datos, rendición de cuentas y participación de las personas trabajadoras en las decisiones tecnológicas.

En este sentido, la Conferencia Internacional del Trabajo vuelve a situar en el centro el valor del modelo tripartito de la OIT: gobiernos, empleadores y trabajadores buscando respuestas compartidas ante los grandes cambios sociales.

El propio Houngbo subraya que la organización tiene una responsabilidad específica en este momento histórico: “Reuniendo a Gobiernos, empleadores y trabajadores, podemos contribuir a dar forma a un enfoque de la IA centrado en el ser humano, que mantenga a las personas, sus derechos y su dignidad en el centro de esta nueva etapa del progreso tecnológico”.

Durante dos semanas, Ginebra será de nuevo el espacio mundial donde se debatirá cómo hacer realidad una transición tecnológica justa y una economía capaz de poner la innovación al servicio de una vida digna.

La voz de las trabajadoras y trabajadores en la cita mundial

La 114 Conferencia Internacional del Trabajo contará también con la participación de la delegación de trabajadoras y trabajadores de España, integrada por representantes de CCOO, UGT, CIG y ELA. El sindicato liderado por Pepe Álvarez ejercerá como delegado ante el pleno de la Conferencia, donde la representación sindical internacional aportará su mirada sobre los desafíos del mundo del trabajo.

Junto a gobiernos, organizaciones sindicales y empresariales, la CIT reúne también a un amplio grupo de organizaciones no gubernamentales invitadas en calidad de observadoras. Entre ellas participa el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC), del que forma parte la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), con la presencia de su copresidenta, Christine Isturiz, y de Gilles Roustan, coordinador del movimiento europeo (MTCE).

En la Conferencia también estará presente el Vaticano y diversas entidades internacionales de inspiración cristiana y eclesial, entre ellas Caritas Internationalis, la Comisión Católica Internacional para las Migraciones, el Consejo Mundial de Iglesias, la Coordinación Internacional de la Juventud Obrera Cristiana, la Juventud Obrera Cristiana Internacional y la Obra Kolping Internacional.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común