León XIV reivindica en “Magnifica humanitas” la dignidad del trabajo frente a la revolución digital

La primera encíclica de León XIV Magnifica humanitas convierte el trabajo humano en una de las grandes cuestiones sociales de la era digital
Presentada esta mañana en el Aula del Sínodo del Vaticano, el pontífice advierte de los riesgos de desempleo, precarización y descarte asociados a la inteligencia artificial y reclama una transición tecnológica que sitúe la dignidad de las personas trabajadoras por encima de la lógica de la eficiencia y el beneficio.
El cuarto capítulo del documento, titulado Cuidar lo humano en la transformación. Verdad, trabajo, libertad, dedica un amplio apartado a “La dignidad del trabajo en la transición digital”. Allí, León XIV retoma la tradición social inaugurada por Rerum novarum y desarrollada posteriormente por Laborem exercens para afrontar las consecuencias sociales de la automatización y el poder algorítmico.
La encíclica sostiene que el trabajo no puede reducirse a productividad ni quedar subordinado a la lógica tecnocrática que mide todo según rendimiento y optimización. La cuestión, insiste el Papa, no es solo económica, sino profundamente humana y social.
León XIV reconoce que las nuevas tecnologías pueden contribuir a mejorar las condiciones de vida y facilitar determinadas tareas, pero advierte de que el desarrollo técnico nunca puede desligarse del bien común ni de la protección de las personas más vulnerables. “La inteligencia humana, con su conciencia y su libertad”, afirma el texto, debe seguir guiando las innovaciones técnicas y establecer “responsablemente su uso y sus límites”.
El problema del desempleo tecnológico
La encíclica aborda explícitamente “el problema del desempleo” generado por la transición digital. El pontífice alerta de que la automatización y el uso creciente de la inteligencia artificial pueden intensificar dinámicas de exclusión y precarización si el progreso tecnológico queda exclusivamente en manos de grandes intereses económicos.
El documento señala además que el control de plataformas digitales, datos e infraestructuras tecnológicas se concentra cada vez más en unos pocos actores privados, capaces de condicionar las oportunidades laborales, el acceso a recursos y las formas de participación social. Cuando ese poder “se concentra en unas pocas manos”, advierte la encíclica, aumenta el riesgo de “dependencias, exclusiones, manipulaciones y desigualdades”.
Frente a ello, León XIV reclama una economía “que valore la dignidad” y preserve el sentido humano del trabajo. La encíclica insiste en que el trabajo no es únicamente una fuente de ingresos, sino una dimensión esencial de participación social, construcción comunitaria y realización personal.
En continuidad con el magisterio social reciente, el Papa rechaza una cultura que termine considerando a determinadas personas trabajadoras como sujetos prescindibles o descartables dentro de un sistema dominado por la rentabilidad tecnológica.
Una crítica a la lógica del descarte
La crítica al transhumanismo y al paradigma tecnocrático ocupa también un lugar importante en el documento. León XIV cuestiona las corrientes culturales que sueñan con un “humano aumentado” mediante la técnica y advierte de que esa lógica puede acabar justificando nuevas formas de desigualdad y exclusión.
“El punto crítico”, sostiene la encíclica, aparece cuando el ser humano es tratado como “material que hay que perfeccionar o superar”. Entonces, añade el texto, resulta más fácil aceptar que algunas personas sean consideradas “menos útiles, menos deseables, menos dignas”.
La preocupación de León XIV conecta así la cuestión tecnológica con una de las grandes intuiciones de la Doctrina Social de la Iglesia: el trabajo debe estar al servicio de la vida y de la dignidad humana, y no subordinado a dinámicas económicas que conviertan a las personas en piezas reemplazables.
La encíclica reivindica una visión profundamente humanista y cristiana del trabajo y de la técnica. Frente a la fascinación por la automatización total, León XIV recuerda que ninguna innovación tecnológica puede sustituir la conciencia, la libertad, la creatividad ni la capacidad de cuidado propias de la persona humana.
“Ningún sistema de cálculo, por sofisticado que sea, genera un corazón que se entrega, ni una conciencia capaz de discernir el bien”, concluye.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común

Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



