La Juventud Obrera Cristiana cierra su participación en Sol y lleva la movilización por la vivienda más allá de la acampada

La militancia jocista ponen fin a ocho días de presencia en la Puerta del Sol por el desgaste físico y emocional, pero mantienen su apoyo a la protesta y se comprometen a continuar la organización por el derecho a la vivienda en los barrios, centros de trabajo y estudio
La Juventud Obrera Cristiana (JOC) ha puesto fin a la participación de sus militantes de Madrid en la acampada de la Puerta del Sol después de ocho días de presencia continuada. La decisión no supone abandonar la movilización por el derecho a la vivienda. Al contrario, el movimiento protagonizado por jóvenes cristianos y obreros quiere trasladar ahora lo vivido en la plaza a los barrios, los lugares de trabajo, los centros de estudio y los espacios cotidianos donde desarrolla su acción.
“Levantamos la acampada, pero no dejamos de alzar la voz”, resume el comunicado difundido este martes por el movimiento juvenil de Acción Católica.
La decisión fue tomada el domingo por las militantes de la zona de Madrid después de valorar su situación física y emocional. La JOC reconoce la intensidad de una experiencia marcada por “la comunidad, cuidados, servicio, visibilidad…”, pero también por las dificultades para mantener la presencia en Sol mientras se atienden los estudios, el trabajo y las responsabilidades familiares.
“Estos ocho días han sido muy intensos”, explica la organización, que señala que había llegado el momento de dejar paso a otras personas capaces de mantener la protesta “con más fuerza y energía”.
La salida no implica una ruptura con la acampada. “No nos alejamos de la reivindicación ni dejamos de apoyar este espacio”, aclara la JOC.
De Elche a la Puerta del Sol
La presencia de sus militantes en Madrid forma parte de un proceso que había comenzado mucho antes de la acampada.
A comienzos de este año, la JOC puso en marcha la campaña “Defender nuestro derecho: todas bajo un techo”, con la que ha querido acercarse a las dificultades concretas que encuentra la juventud trabajadora para acceder a una vivienda.
Durante estos meses, el movimiento ha recogido datos y testimonios de jóvenes obligados a compartir piso, personas que no pueden emanciparse, quienes viven con ansiedad ante unos precios que no pueden asumir o quienes contemplan la transformación de sus barrios por la especulación y la turistificación.
“La dificultad de acceso a una vivienda digna nos duele, nos moviliza, afecta a nuestro presente y compromete nuestro futuro como jóvenes de clase trabajadora”, recuerdan.
El proceso incorporó también la reflexión creyente sobre esta realidad, preguntándose “qué actitudes y cómo se posicionaría Jesús de Nazaret ante estas situaciones”.
La campaña desembocó el 26 de septiembre en su acto central celebrado en Elche. Allí, la JOC puso rostro a las consecuencias de la crisis habitacional y advirtió de que aquella convocatoria no pretendía ser un final, sino un “pistoletazo de salida” para continuar organizándose.
Apenas después, varias militantes madrileñas se incorporaron a la acampada surgida en la Puerta del Sol junto con colectivos, asociaciones, movimientos sociales y personas no organizadas.
Desde allí, María Azargui, militante de la JOC, explicaba que lo que estaba ocurriendo debía proyectarse mucho más allá de la propia plaza. “Esto va mucho más allá de la acampada”, afirmaba, al tiempo que llamaba a “organizar la frustración, organizar la rabia para poder llevar acciones colectivas”.
La posición hecha pública ahora concreta aquel planteamiento.
Volver al trabajo, las aulas y los barrios
La Juventud Obrera Cristiana anuncia que sus militantes continuarán tratando de concienciar y organizarse con sus amistades, familias, compañeras de trabajo y de clase y con sus vecinas.
El objetivo, sostiene, es “buscar posibles soluciones y promover acciones que contribuyan a que la vivienda deje de tratarse como un bien de mercado y se reconozca, de una vez, como lo que es: un derecho”.
La salida de Sol se produce además cuando la movilización por la vivienda ha superado ya ampliamente los límites de la plaza madrileña. Durante los últimos días, las protestas se han extendido por numerosas ciudades y la crisis habitacional ha reforzado su conexión con los salarios, la precariedad y las dificultades de las personas trabajadoras para sostener una vida digna.
La propia JOC subraya esa dimensión territorial. Aunque sus militantes madrileñas han levantado su presencia en Sol, recuerda que compañeras de la organización “han acampado o continúan acampando” en ciudades como Alicante, Córdoba y Granada, a las que agradece que sean “ejemplo de lucha como militantes obreras cristianas”.
La salida de Sol no cambia el objetivo de fondo: “¡Defendamos nuestro derecho: todas bajo un techo!”, concluyen.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común

Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



