Las multas se triplican, pero las horas extraordinarias impagadas siguen resultando rentables

La Inspección detectó en 2025 cerca de 15.000 infracciones sobre tiempo de trabajo. El fraude cuesta más de 3.300 millones anuales en salarios, cotizaciones e impuestos, mientras el endurecimiento de las sanciones continúa bloqueado por la falta de mayoría parlamentaria
La Inspección de Trabajo realizó durante 2025 un total de 37.386 actuaciones sobre tiempo de trabajo, en las que detectó 14.728 infracciones que afectaban a 252.500 personas. Las multas ascendieron a 15,7 millones de euros, casi tres veces más que los 5,3 millones impuestos en 2018, antes de que entrara en vigor el registro obligatorio de jornada.
El aumento de las sanciones no ha conseguido acabar con el fraude. Las horas extraordinarias no remuneradas se mantienen entre 2,5 y tres millones semanales desde finales de 2016 y representan alrededor del 43% de todo el trabajo extraordinario realizado.
El contraste permite entender la limitada capacidad disuasoria del sistema: frente a los 15,7 millones recaudados mediante sanciones, CCOO calcula que las horas impagadas ocasionan una pérdida anual de 3.378 millones de euros en salarios, cotizaciones sociales e impuestos.
Según el último análisis sindical, unas 436.000 personas asalariadas realizan cada semana 2,54 millones de horas extraordinarias sin remuneración ni descanso compensatorio. Ese volumen equivale a cerca de 68.000 empleos a jornada completa. Educación, hostelería, industria, comercio, actividades profesionales y Administración pública concentran el 62% del total.
Una sanción por empresa, aunque afecte a toda la plantilla
Una de las principales debilidades de la normativa es que la multa se impone actualmente a la empresa y no por cada persona perjudicada. Las infracciones detectadas en 2025 afectaron, de media, a 17 trabajadores cada una.
El proyecto legal para reducir la jornada a 37,5 horas pretendía individualizar las sanciones y elevar su cuantía máxima desde 7.500 hasta 10.000 euros. Una empresa que incumpliera respecto de 50 trabajadores podría haber afrontado hasta 500.000 euros, en lugar de una única multa.
La reforma quedó frustrada cuando PP, Vox, Junts y UPN apoyaron las enmiendas a la totalidad y detuvieron el proyecto en el Congreso. Individualizar las multas exige modificar la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social y, por tanto, reunir una mayoría parlamentaria que hoy no está garantizada.
Trabajo prepara ahora un reglamento que obligará a utilizar un registro digital, trazable y accesible en remoto para la Inspección. Las personas trabajadoras deberán anotar directamente su jornada y diferenciar las horas ordinarias de las extraordinarias. El Ministerio espera aprobarlo a comienzos de septiembre, pero esta vía reglamentaria no permite endurecer las sanciones.
El registro horario tensiona el diálogo social
CCOO y UGT reclaman que cada persona afectada genere una infracción diferenciada. El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha advertido además de que su organización no firmará nuevos acuerdos con el Gobierno mientras continúe bloqueada la reforma del registro horario.
Sordo considera que el Ejecutivo puede aprobar esta medida sin votación parlamentaria y ha anunciado que el sindicato no concederá nuevamente “el beneficio de la duda” a pactos cuya conversión posterior en derechos no esté garantizada.
El fraude horario se convierte así en un problema doble: priva a cientos de miles de personas de salario y descanso, pero también penaliza a las empresas cumplidoras, reduce los ingresos públicos y evita la creación de empleo.
El nuevo registro puede facilitar la detección de los abusos; para que incumplir deje de resultar rentable seguirá siendo necesario reforzar la Inspección y aprobar sanciones proporcionales al número de trabajadores perjudicados.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



