El obispo García Cadiñanos denuncia que la instrumentalización de las personas migrantes en Ceuta demuestra que “esta política mata”

El obispo García Cadiñanos denuncia que la instrumentalización de las personas migrantes en Ceuta demuestra que “esta política mata”
FOTO | Vía RTVE
El obispo de la Pastoral con Migraciones de la Conferencia Episcopal Española reclama una respuesta conjunta para garantizar la protección de los menores y advierte de que los discursos políticos interesados alimentan “miedo y rechazo, enfrentamiento y división”

El obispo de Mondoñedo-Ferrol y responsable de la Pastoral con Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando García Cadiñanos, ha denunciado la utilización de las personas migrantes en las luchas de poder y los movimientos geopolíticos que han desembocado en la tragedia humanitaria vivida en Ceuta.

“También aquí podemos decir que no solo ‘esta economía mata’, sino que también ‘esta política mata’”, sostiene el prelado en el artículo Mi reflexión ante Ceuta, publicado el 10 de agosto en El Progreso.

García Cadiñanos explica que las imágenes llegadas desde la ciudad autónoma le han provocado dolor, conmoción y preocupación. Su primera mirada se dirige hacia las personas fallecidas al intentar alcanzar territorio español, cuyo número real, advierte, quizá nunca llegue a conocerse.

“No serán un mero número, son personas concretas que han muerto en la esperanza de un mundo mejor”, subraya. El obispo recuerda a sus familias y las historias que han quedado truncadas, al tiempo que denuncia la deshumanización que representa la existencia de cementerios fronterizos en cuyos nichos solo aparecen números: “Esos muertos nos tienen que doler como propios”.

“Juegos de poder y de oscura política”

Junto a la pérdida de vidas humanas, el responsable episcopal expresa su dolor por la “utilización e instrumentalización” de quienes cruzaron la frontera, especialmente de las personas pobres y vulnerables, “con las que es fácil jugar y utilizar”.

García Cadiñanos sitúa lo ocurrido en el terreno de las disputas geopolíticas y denuncia que, en la búsqueda de “juegos de poder y de oscura política”, se haya jugado con personas concretas que, empujadas por la desesperación, atendieron “cantos de sirena” y terminaron enfrentándose a “frustraciones, sufrimiento y muerte”.

Frente a esta degradación de la dignidad humana, remite al llamamiento formulado por León XIV en Canarias para que quienes utilizan a las personas migrantes se detengan y se conviertan. También vincula esta crisis con la invitación de la encíclica Magnifica humanitas a custodiar la dignidad humana en un momento histórico en el que se encuentra particularmente amenazada.

Para el obispo de Mondoñedo-Ferrol, una de las tareas prioritarias de la Iglesia al servicio de la humanidad consiste precisamente en “desvelar, proteger y defender la dignidad de todo ser humano”.

Proteger también a la población de Ceuta

La reflexión no ignora el miedo experimentado por los habitantes de Ceuta, que se han sentido desprotegidos y vulnerados en sus espacios cotidianos. García Cadiñanos considera que la población ceutí también ha sido utilizada y reclama que pueda sentir con mayor claridad la protección del Estado y la solidaridad de las demás comunidades.

Al mismo tiempo, agradece la respuesta ofrecida por una sociedad que define como “integrada e integradora” y que, a su juicio, ha sabido gestionar positivamente una situación extraordinariamente compleja.

Esta consideración evita presentar como incompatibles la seguridad de la ciudadanía y la defensa de los derechos de las personas migrantes. La respuesta que plantea exige atender ambas realidades sin enfrentar a unas personas con otras y sin descargar sobre Ceuta, por sí sola, las consecuencias de una crisis que compete al conjunto del país.

Una responsabilidad compartida con los menores

Una vez superados los momentos más críticos, la principal preocupación de García Cadiñanos se concentra en las personas migrantes que permanecen en Ceuta y, particularmente, en los menores.

También puedes leer —  Las cuatro comunidades religiosas de Ceuta reclaman recursos y convivencia frente a la crisis migratoria

El prelado recuerda que la ciudad, por su tamaño y sus recursos, se encuentra sobrepasada. Ante esta situación, reclama que prevalezcan tanto la dignidad humana como el interés superior del menor y exige el cumplimiento de la legalidad.

El acompañamiento y la acogida no pueden recaer exclusivamente sobre la ciudad autónoma. Constituyen, afirma, “un enorme reto que, como país, tenemos que afrontar unidos”. El objetivo debe ser acompañar a estos menores en sus procesos de integración, formación y desarrollo dentro de España.

Su planteamiento sitúa la respuesta solidaria de las comunidades autónomas no como una concesión voluntaria, sino como una responsabilidad colectiva ante unos menores cuyos derechos deben ser protegidos con independencia del lugar por el que hayan accedido al país.

Discursos que generan miedo y división

El obispo de la Pastoral con Migraciones también alerta de las consecuencias sociales y culturales que la crisis puede dejar en el relato público sobre la migración. A su juicio, alrededor de lo ocurrido existen intereses políticos y electorales que tratan de aprovechar el temor y la incertidumbre.

“Los discursos no son inocuos”, advierte García Cadiñanos, después de constatar la proliferación de relatos interesados capaces de generar “miedo y rechazo, enfrentamiento y división”.

Frente a las simplificaciones y la polarización, defiende que la migración debe entenderse como un fenómeno estructural de nuestro tiempo que requiere una gestión compartida, razonada y alejada de respuestas movidas exclusivamente por emociones o posiciones ideológicas.

La Iglesia, concluye, insiste en que no bastan las soluciones “simples, parciales ni unilaterales”. Por eso, reclama una gobernanza migratoria capaz de conjugar el derecho a migrar, el derecho a no tener que hacerlo y el derecho de los Estados a controlar sus fronteras.

Todos esos principios deben orientarse hacia una misma finalidad: “Cuidar de toda la persona y de todas las personas buscando su integración en nuestra sociedad”.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común