La HOAC lleva el humanismo digital de León XIV al debate sobre el trabajo, la inteligencia artificial y el bien común

La HOAC lleva el humanismo digital de León XIV al debate sobre el trabajo, la inteligencia artificial y el bien común
Las jornadas de profundización y diálogo de los Cursos de Verano comienzan este miércoles en Madrid con representantes de CCOO, UGT y USO y una amplia presencia de la Iglesia española. La reflexión inicial del profesor Sebas Mora abordará el poder tecnológico y económico, el futuro del trabajo y la construcción del bien común a la luz de la encíclica Magnifica humanitas

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) abre este miércoles 22 de julio las jornadas abiertas de profundización y diálogo de sus Cursos de Verano. Durante tres días, las personas participantes tratarán de discernir cómo desarrollar la tarea evangelizadora en una cultura marcada por la revolución digital y por la creciente capacidad del poder tecnológico y económico para condicionar el trabajo, las relaciones sociales y la vida democrática.

El acto de apertura reunirá a representantes de las principales organizaciones sindicales y de la Conferencia Episcopal Española (CEE), una participación que sitúa desde el comienzo la transformación tecnológica como un desafío laboral, social y eclesial compartido.

Por parte del sindicalismo está prevista la presencia de Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO; Cristina Estévez, secretaria de Política Institucional y Políticas Territoriales de UGT, y Joaquín Pérez, secretario general de USO.

La representación eclesial incluye a Santos Montoya, obispo responsable de Acción Católica Española; Abilio Martínez, obispo responsable de la Pastoral del Trabajo de la CEE; Raúl Tinajero, director del Secretariado para los Laicos, la Familia y la Vida de la CEE; Antonio J. Aranda, director de la Pastoral del Trabajo, y Vicente Martín, obispo auxiliar de Madrid.

La coincidencia de estas voces concede a la apertura un alcance que supera el marco interno de los cursos. Iglesia y sindicatos compartirán un espacio de encuentro ante una transformación que afecta a la organización del trabajo, la distribución del poder, la protección de los derechos y la capacidad colectiva de decidir hacia dónde debe orientarse el progreso tecnológico.

Las jornadas, que se celebran hasta el viernes en el Colegio Mayor Universitario Marqués de la Ensenada, forman parte de los Cursos de Verano organizados bajo el lema “Tejer comunidad en la era digital: el compromiso por el bien común”. La convocatoria completa reúne en Madrid a más de 200 personas entre el 20 y el 26 de julio.

Construir Babel o reconstruir Jerusalén

El punto de partida de estas jornadas enlaza directamente con Magnifica humanitas, la encíclica de León XIV sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. El Papa rechaza presentar el avance tecnológico como un enfrentamiento entre partidarios y detractores de la innovación: “La primera elección no es entre un ‘sí’ o un ‘no’ a la tecnología, sino entre construir Babel o reconstruir Jerusalén”.

Las dos imágenes bíblicas representan formas opuestas de orientar el poder humano. Babel simboliza un proyecto basado en el dominio, la uniformidad y una eficiencia que termina sacrificando la dignidad. La reconstrucción de Jerusalén, por el contrario, nace de la escucha, la responsabilidad compartida y la participación de toda la comunidad.

León XIV reconoce la capacidad de la tecnología para curar, comunicar, educar y cuidar la casa común, pero advierte de que no es neutral. Sus efectos dependen de quienes la conciben, financian, regulan y utilizan. La digitalización y la inteligencia artificial exigen, por tanto, responsabilidad, transparencia, gobernanza democrática y una evaluación de sus consecuencias humanas y sociales.

La encíclica alerta también de que buena parte del desarrollo tecnológico se encuentra en manos de actores privados transnacionales con recursos y capacidad de influencia superiores a los de muchos Estados. La concentración de ese poder obliga a preguntarse quién decide la orientación de las innovaciones, quién recibe sus beneficios y quién soporta sus costes.


Cobertura informativa | Cursos de verano de la HOAC 2026 |Tejer comunidad en la era digital: el compromiso por el bien común


¿Para quién será el progreso?

La reflexión inicial correrá a cargo de Sebastián Mora, doctor en Sociología y profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Comillas. Su ponencia, titulada “Sembrar humanidad en una sociedad tecnocrática”, ofrecerá una mirada de conjunto sobre las transformaciones tecnológicas, económicas y culturales antes de dar paso a los espacios de diálogo.

“La gran cuestión de nuestro tiempo no es si habrá progreso, sino para quién será ese progreso”, señaló Mora en una entrevista previa en Noticias Obreras.

La inteligencia artificial, la transición ecológica y los cambios en el empleo pueden mejorar las condiciones de vida y aliviar tareas penosas, pero también ampliar las desigualdades, desplazar a determinadas personas y reforzar la concentración económica.

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Para Mora, el progreso no puede medirse únicamente por la capacidad de producir más o transformar la realidad con mayor rapidez. Debe valorarse por su contribución a una sociedad más justa, inclusiva y humana.

Esta mirada obliga a examinar cómo afectan los cambios tecnológicos a quienes trabajan, especialmente a las personas expuestas a la precariedad, el desempleo, el control algorítmico o la brecha digital.

El sociólogo defiende la necesidad de recuperar espacios de escucha y deliberación compartida en una sociedad saturada de información, opiniones inmediatas y mensajes rápidos. Frente a unas transformaciones presentadas con frecuencia como inevitables, propone un discernimiento que combine el análisis de la realidad con un horizonte de justicia, dignidad y bien común.

Una transformación construida con las personas

La presidenta general de la HOAC, Paloma Becerra, ha situado los cursos en el contexto de un cambio de época que afecta al empleo, la economía, las relaciones sociales y la propia comprensión de la realidad.

Becerra reconoce que las nuevas tecnologías pueden facilitar el conocimiento, aliviar trabajos penosos y mejorar la vida. Sin embargo, advierte de las desigualdades que aparecen cuando quedan subordinadas exclusivamente al beneficio económico o a la acumulación de poder. Ante este riesgo, resume el criterio que debe orientar la transformación: “El futuro no puede construirse contra las personas, sino con ellas”.

Esta afirmación lleva el debate hasta la organización concreta del trabajo. La incorporación de inteligencia artificial y sistemas algorítmicos afecta a la contratación, la asignación de tareas, la evaluación del rendimiento, los ritmos laborales y el ejercicio de derechos. También puede intensificar la actividad, reducir la autonomía profesional o trasladar decisiones empresariales a sistemas difíciles de comprender y cuestionar.

Situar a la persona en el centro exige garantizar la participación de las plantillas, reforzar la negociación colectiva y evaluar previamente el impacto laboral de las nuevas tecnologías. Supone también distribuir de manera justa los beneficios derivados de los aumentos de productividad y proteger especialmente a quienes afrontan mayores riesgos de exclusión.

Cinco diálogos para buscar respuestas compartidas

A partir de la ponencia de Mora, las personas participantes podrán incorporarse a cinco espacios de diálogo. Abordarán la relación entre tecnología, consumismo y ecología integral; la inteligencia artificial y el mundo laboral; el derecho a la información y la comunicación en la época de la posverdad; la educación y la formación ante el paradigma tecnocrático, y los desafíos del transhumanismo y el poshumanismo.

Cada espacio combinará una exposición temática, experiencias concretas y el diálogo entre las personas asistentes. El viernes, un pleno común tratará de convertir lo trabajado en conclusiones y retos para la evangelización y el compromiso cristiano en el mundo obrero.

El jueves por la tarde será el momento de la celebración eucarística en la catedral de la Almudena. Y a su finalización, la realización de un gesto público sobre la inteligencia artificial y el mundo laboral.

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