Trabajadores y ecologistas cristianos se suman a la movilización de este 27J por la vivienda en Málaga

Málaga volverá a salir a la calle el próximo 27 de junio en una nueva manifestación para denunciar la crisis de la vivienda y exigir medidas urgentes que garanticen el acceso a un hogar digno, a la que se han adherido entidades eclesiales como la Plataforma Laudato si’ y la propia Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga.
Desde la iniciativa eclesial de ecología integral entienden que “el acceso a una vivienda digna y a unas condiciones de vida justas son parte del compromiso con una sociedad más humana y respetuosa con la Casa Común”.
En esta línea, recuerdan unas palabras del papa Francisco en el Foro de Economía: “Es un escándalo que las personas no tengan un lugar donde vivir, mientras que hay tantos edificios vacíos, deshabitados, porque el mercado considera que no son rentables”.
Por su parte, el movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos de Málaga ha difundido un comunicado en el que sostiene que la situación habitacional se ha convertido en “una realidad vital cada vez más insostenible” para la clase trabajadora malagueña.
En su análisis, la vivienda ha dejado de ser un derecho para pasar a funcionar como un “bien de especulación”, lo que está expulsando progresivamente a amplios sectores de la población del acceso a una vivienda digna.
“El acceso a la vivienda se ha convertido en algo imposible para cada vez más malagueñas y malagueños”, advierten.
La HOAC malagueña subraya el aumento continuado de los precios, tanto en la compra como en el alquiler, así como la persistencia de desahucios, que, señala, se producen “con total impunidad”.
A su juicio, este escenario responde a un mercado “intervenido a favor de quienes hacen de la especulación un negocio muy lucrativo”, mientras las políticas públicas continúan, en su opinión, sin revertir la tendencia.
Crítica a la gestión municipal
En este sentido, el comunicado incluye una crítica explícita a la gestión institucional, especialmente al Ayuntamiento de Málaga.
La organización denuncia que el gobierno municipal no está aplicando medidas contempladas en la legislación vigente, como la declaración de zonas tensionadas o la regulación de los precios del alquiler, y censura la falta de iniciativas para movilizar vivienda vacía hacia el mercado residencial.
Frente a ello, alerta de que se sigue favoreciendo la expansión de los apartamentos turísticos, lo que reduce la oferta disponible para uso habitual: “Cada nuevo apartamento turístico en la ciudad es una vivienda menos para una familia”, afirman.
El documento también pone el foco en el impacto social del actual modelo económico. El movimiento diocesano de Acción Católica vincula directamente la crisis de la vivienda con la precariedad laboral, señalando que “el salario del trabajo no da para vivir” y que ambas realidades, especulación habitacional y empleo precario, son “dos caras de la misma moneda”.
Esta combinación, advierten, está agravando la vulnerabilidad social en la provincia, en línea con las conclusiones del último informe Foessa de Cáritas, que identifica la vivienda, el empleo y la salud como factores clave en el aumento de la desigualdad.
Desde esta lectura, la organización señala que la situación está generando una creciente fractura social y expulsando a sectores como la juventud o las familias trabajadoras hacia escenarios de inestabilidad.
“No estamos dispuestas a vivir cada vez más precarizadas”, recogen en el comunicado, en el que también critican un modelo de desarrollo que, a su juicio, convierte el territorio en un espacio al servicio del turismo y la rentabilidad económica, en detrimento de la vida cotidiana de la población residente.
Compromiso cristiano con el bien común y la justicia social
La HOAC enmarca su apoyo a la manifestación en su compromiso cristiano con el bien común y la justicia social. En este contexto, recupera palabras del papa Francisco sobre el “derecho a la ciudad”, que incluye el acceso a una vivienda digna, a servicios básicos y a la integración en la comunidad.
La organización considera que este marco ético refuerza la necesidad de implicarse en la defensa de los derechos sociales y anima a otros sectores de la comunidad cristiana a sumarse a la movilización.
“Junto a miles de vecinas y vecinos”, concluyen, participarán en la protesta del 27 de junio para exigir el fin de los desahucios, la regulación del mercado del alquiler y un cambio en las políticas públicas que priorice el derecho a la vivienda frente a la especulación.
La organización subraya además la importancia de la acción colectiva como herramienta para revertir la situación y “plantar cara” a las dinámicas que, aseguran, están expulsando a la población de sus barrios.
La convocatoria, que arrancará a las 11:30 horas desde la Plaza de la Merced, recorrerá el centro de la capital bajo el lema “Ni alquileres por las nubes ni salarios por los suelos”.
La protesta de este 27 de junio está impulsada por colectivos y plataformas ciudadanas por el derecho a la vivienda, que en los últimos dos años han articulado un ciclo sostenido de movilizaciones en la ciudad.
“Málaga para vivir”
Esta será la cuarta gran manifestación desde 2024, tras la última celebrada el pasado 5 de abril de 2025. La convocatoria se enmarca en un movimiento más amplio que denuncia el impacto del modelo turístico y especulativo sobre el acceso a la vivienda en Málaga.
Desde la organización explican que la protesta busca reivindicar una “Málaga para vivir” frente a un modelo urbano que, a su juicio, “expulsa a la población de sus barrios”.
En un comunicado, los colectivos convocantes denuncian “los precios abusivos del alquiler, la precariedad laboral y la destrucción del territorio”, y señalan directamente a la especulación inmobiliaria como uno de los principales factores de la crisis habitacional.
Desde la plataforma convocante se insiste en la necesidad de elevar la presión social. “Hace falta ya una huelga general por la vivienda”, señalan, apelando a una respuesta sostenida más allá de las manifestaciones puntuales.
La convocatoria cuenta además con el respaldo de asambleas de barrio y espacios vecinales que, en las semanas previas, han organizado encuentros y debates en distintos puntos de la ciudad para preparar la movilización y visibilizar el problema en los distritos.
Entre ellos, destacan las reuniones celebradas en Cruz de Humilladero, El Palo o Huelin, donde se han abordado cuestiones como el incremento de los precios del alquiler, la proliferación de viviendas turísticas o la falta de parque público.
Los datos respaldan parte de las denuncias planteadas por los colectivos. Según el informe mensual de pisos.com, Málaga alcanzó en enero un precio medio de alquiler de 14,37 euros por metro cuadrado, situándose como la quinta provincia más cara de España.
En términos interanuales, el incremento fue del 7,61%. Desde la organización traducen estas cifras a la vida cotidiana: estiman que el alquiler medio ronda los 1.200 euros mensuales, una cantidad “difícilmente asumible” para amplias capas de la población.
A esta escalada de precios se suma, según denuncian, un mercado laboral caracterizado por la precariedad y la contención salarial. “No hay una subida de salarios que acompañe el coste de la vivienda”, advierten, lo que genera una brecha creciente entre ingresos y gastos y sitúa a muchas personas en riesgo de inestabilidad residencial o incluso de desahucio.
Con este diagnóstico, los convocantes esperan que el 27J marque un nuevo punto de inflexión en la protesta social por la vivienda en Málaga. La manifestación aspira no solo a visibilizar el problema, sino también a reforzar una red de apoyo y organización ciudadana que reclama cambios estructurales en las políticas públicas de vivienda.
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Redactor jefe de Noticias Obreras



