León XIV llega a España con una pregunta de fondo: qué sociedad queremos construir

El Papa pronunciará este sábado su primer mensaje ante las autoridades del país, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. España es el primer país que visita tras la publicación de Magnifica humanitas, su primera encíclica social, en la que propone la dignidad humana, el bien común y la solidaridad como claves para leer las grandes transformaciones de nuestro tiempo
Cuando León XIV tome la palabra este sábado, a las 12:30 horas, en el Palacio Real de Madrid, comenzará el recorrido institucional de su primera visita a España. Será la oportunidad de escuchar cómo el Papa aterriza en un país concreto las grandes intuiciones de Magnifica humanitas, su primera encíclica social, publicada unos días antes de este viaje.
Será también un momento significativo para atender los desafíos sociales, políticos y culturales de un país en un momento de profundos cambios, que el papa Francisco señaló como un verdadero cambio de época, y en un contexto internacional marcado por las guerras, la incertidumbre y una creciente fragmentación social.
El encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático –uno de los actos iniciales de los viajes pontificios– suele ser el momento en el que los papas presentan su mirada sobre el país que visitan y los grandes desafíos del tiempo presente. No es una intervención de política inmediata, sino una reflexión desde la Doctrina Social de la Iglesia sobre aquello que sostiene la convivencia: la dignidad humana, la paz, el diálogo y la búsqueda del bien común.
Los primeros viajes internacionales de León XIV, analizados por quien escribe, permiten identificar algunas constantes. Desde Turquía y Líbano hasta Argelia, Guinea Ecuatorial o Mónaco, por citar algunos, sus palabras han seguido un mismo hilo conductor: reconocer la historia y la identidad de cada pueblo para preguntarse cómo esa herencia puede ponerse al servicio del presente.
En sus discursos, el Papa no entiende la memoria como una mirada nostálgica al pasado, sino como una responsabilidad: las raíces culturales y espirituales de los pueblos están llamadas a convertirse en una fuerza capaz de construir futuro.
En España, estas claves llegarán a una sociedad atravesada por algunos de los grandes debates que recorren hoy las democracias europeas: cómo reconstruir el diálogo público en un clima de creciente polarización; cómo garantizar que el crecimiento económico se traduzca en una vida digna ante desafíos como la desigualdad o el acceso a la vivienda; cómo responder desde los derechos humanos a las migraciones; y qué papel debe desempeñar Europa en la defensa de la paz, el multilateralismo y el derecho internacional.
En Magnifica humanitas, León XIV propone volver a los grandes principios de la Doctrina Social de la Iglesia –la dignidad humana, el bien común, la solidaridad, la subsidiariedad y el destino universal de los bienes– como criterios para leer una nueva realidad marcada por profundas transformaciones tecnológicas, económicas, culturales y sociales.
Desde esta perspectiva, los desafíos actuales reclaman algo más que respuestas técnicas. Invitan a preguntarse qué modelo de sociedad se está construyendo: cómo garantizar una economía al servicio de todas las personas, cómo cuidar la convivencia democrática, cómo responder a las migraciones desde la dignidad humana y cómo asegurar que el trabajo siga siendo un espacio de participación, realización personal, cuidado de los demás y compromiso con la casa común.
Reconstruir vínculos y cuidar la convivencia
Uno de los grandes ejes de sus intervenciones ha sido la necesidad de recuperar el diálogo en un mundo marcado por la división.
En Turquía y Líbano, dos países con una profunda carga histórica y situados en el corazón de los desafíos del Mediterráneo, León XIV insistió en la necesidad de construir una convivencia que vaya más allá de compartir un mismo espacio: requiere reconocimiento mutuo, diálogo y voluntad de encuentro.
Esta preocupación por superar la fragmentación social atraviesa sus primeras intervenciones internacionales. La paz, para León XIV, depende de los acuerdos diplomáticos y de las decisiones de los gobiernos, junto con la capacidad cotidiana de las sociedades para reconstruir relaciones basadas en la confianza.
En este sentido, el Papa ha insistido ante las autoridades de los países que visita en la responsabilidad de la política y las instituciones como servicio al bien común.
Evita entrar en debates nacionales concretos, pero plantea siempre una pregunta que tiene un recorrido de fondo: si las decisiones públicas contribuyen a cuidar especialmente a quienes tienen menos voz.
El progreso se mide desde los últimos
El eje más social de sus discursos aparece cuando aborda la economía, el desarrollo y la situación de las personas más vulnerables. Una preocupación que León XIV ha situado tanto en países marcados por grandes dificultades como en contextos de enorme riqueza.
En Mónaco, uno de los lugares globalmente asociado con la prosperidad económica y el lujo en exceso, el Papa recordó que el progreso de una sociedad no puede valorarse únicamente desde su capacidad económica o el poder del dinero, sino desde su contribución al bien común y la atención a quienes quedan en los márgenes.
En Guinea Ecuatorial, León XIV insistió igualmente en que las riquezas y capacidades de un país deben traducirse en una mejora real de la vida de las personas. Una idea que atraviesa sus primeras intervenciones internacionales y también Magnifica humanitas: el verdadero desarrollo no puede medirse únicamente desde los indicadores económicos, sino desde la dignidad concreta de cada ser humano.
Esta mirada tendrá una especial relevancia en España. El propio programa del viaje apostólico tiene una marcada dimensión social: comenzará con la visita a personas sin techo en el proyecto CEDIA 24 Horas, justo después de salir del Palacio Real, y concluirá en Canarias, una de las fronteras migratorias más significativas de Europa.
Un recorrido que expresa una de las intuiciones centrales de su pontificado: mirar la realidad desde quienes suelen permanecer fuera de los grandes centros de decisión.
Entre ambos momentos tendrá lugar uno de los encuentros llamados a expresar esa preocupación por la dignidad humana: “Tejer redes”, en el Movistar Arena de Madrid, donde León XIV dialogará también con representantes del mundo del trabajo.
Será uno de los espacios donde el Papa podrá profundizar en una de las grandes preocupaciones de Magnifica humanitas: cómo garantizar que las profundas transformaciones económicas, tecnológicas y culturales no reduzcan a la persona trabajadora a una pieza más del sistema productivo.
En continuidad con la Doctrina Social de la Iglesia, León XIV reivindica que el trabajo no es una mera actividad económica, sino un lugar donde se expresa la dignidad, se construyen vínculos y se participa en la vida social.
En ese diálogo estarán presentes algunos de los desafíos que atraviesan hoy el mundo laboral: la necesidad de acompañar los cambios con justicia, formación y protección de las personas más vulnerables; el papel del diálogo social; y la importancia de reconstruir vínculos colectivos frente a una sociedad cada vez más individualizada.
La cuestión migratoria será otro de los grandes símbolos del viaje. En sus discursos anteriores, León XIV ha situado este desafío desde la dignidad humana y desde la responsabilidad compartida de los pueblos.
En Líbano volvió sobre una idea presente también en otros viajes: la necesidad de construir sociedades capaces de ofrecer esperanza, especialmente a las nuevas generaciones, para que nadie se vea obligado a abandonar su tierra por falta de oportunidades.
En su primera intervención institucional en España, León XIV dirigirá su mensaje a los responsables políticos y al conjunto de una sociedad llamada a pensar cómo afrontar los grandes desafíos de este tiempo desde la dignidad humana y el bien común.
Sus palabras anteriores y el horizonte abierto por Magnifica humanitas ofrecen algunas claves: menos confrontación y más diálogo; menos indiferencia y más cuidado; menos miedo al futuro y más compromiso compartido.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



