La cumbre climática de Bonn encalla y solo salva el debate sobre una transición justa

La reunión preparatoria de la COP31 concluye sin avances en mitigación, adaptación y financiación climática. Alianza por el Clima advierte de que queda mucho trabajo para lograr un mecanismo de transición justa capaz de proteger a las personas y territorios afectados
Las negociaciones climáticas de Bonn (Alemania) han concluido con más bloqueos que avances. La 64ª reunión de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (SB64), celebrada del 8 al 18 de junio, tenía como objetivo preparar los textos de negociación de la próxima COP31 de Turquía, pero ha terminado sin acuerdos significativos en tres de los cuatro grandes paquetes abordados.
Una cita internacional prácticamente invisible para la opinión pública, pese a que en sus salas se han debatido decisiones que condicionarán la respuesta global frente al calentamiento del planeta. Como recuerda Philippine Ménager, responsable de proyectos en la misión de clima y mercado de la sostenibilidad en ECODES, “Bonn parece, a veces, una cumbre de acrónimos (MWP, FF, NCQG, BAM…). Detrás de cada sigla hay decisiones que afectan a nuestra salud, nuestro empleo, nuestros territorios y nuestro futuro”.
La representante de ECODES subraya que estas negociaciones “no tienen el foco mediático de una COP, ni los grandes discursos de ministros y jefes de Estado, pero lo que se decide en esta cita también tiene consecuencias políticas”. Porque, añade, se está abordando “la manera de transformar el modelo energético y productivo, de repensar la gobernanza climática y de garantizar que las personas y territorios más vulnerables tengan voz en las decisiones”. “Lo que ocurre en Bonn no es algo lejano, nos afecta de una manera directa”, concluye.
Durante dos semanas, Alianza por el Clima, presente en las negociaciones, ha realizado un seguimiento diario de una cumbre marcada por la dificultad de convertir los compromisos climáticos en mecanismos concretos.
La transición justa llega viva a la COP31
El único paquete que ha logrado sobrevivir ha sido el referido a la transición justa. Las partes han conseguido cerrar un texto para continuar la negociación en la próxima cumbre climática, aunque las organizaciones sociales advierten de que el avance se produce con importantes renuncias.
El acuerdo ha sido posible tras diferentes cesiones que han debilitado las referencias a la vinculación entre transición justa y reducción de emisiones, así como a la necesidad de garantizar los recursos económicos necesarios para ponerla en marcha.
Para la sociedad civil, “queda mucho trabajo de cara a la COP31 para poder definir un mecanismo capaz de acelerar una transición justa y proveer de los medios necesarios para hacerla efectiva”.
Durante las negociaciones, la representación sindical reclamó que este proceso avance desde una perspectiva basada en derechos, mientras distintas organizaciones insistieron en que la transformación ecológica de la economía debe proteger a trabajadores, comunidades y territorios especialmente afectados.
En este sentido, Sergio Bonati, responsable del Programa de Emergencia Climática en WWF España, recuerda que “la implementación efectiva del compromiso de abandonar progresivamente los combustibles fósiles debe seguir siendo la máxima prioridad de la acción climática internacional”, pero advierte de que este proceso debe ir acompañado de una dimensión social: “La descarbonización debe ir acompañada de una transición justa que no deje a nadie atrás”.

La financiación climática vuelve a bloquear las negociaciones
El resto de paquetes quedan prácticamente paralizados. Las negociaciones no han conseguido avances suficientes en el Programa de Trabajo de Mitigación (MWP), las medidas de respuesta ni el Objetivo Global de Adaptación (GGA).
La mitigación volvió a evidenciar la distancia entre los países que reclaman mayor ambición en la reducción de emisiones y quienes rechazan nuevos compromisos. Las conversaciones terminaron con textos menos concretos en busca de consensos mínimos y trasladan las tensiones a la COP31.
En adaptación, uno de los principales puntos de conflicto ha sido la exigencia del Sur global de triplicar la financiación para responder a los impactos del cambio climático. Aunque esta referencia llegó a entrar en los borradores de negociación, finalmente no se logró garantizar un compromiso suficiente.
La financiación climática continúa siendo el principal nudo de las negociaciones internacionales. El diálogo abierto tras la COP de Bakú para movilizar 1,3 billones sigue sin concretarse, mientras permanecen abiertas cuestiones como la reforma del sistema financiero internacional, la deuda y el acceso real de los países más vulnerables a los fondos climáticos.
Para Marguerita Delgado, de Juventud por el Clima, estos espacios internacionales siguen siendo “de los pocos que quedan donde la crisis climática sigue siendo una prioridad en la mesa”, pero lamenta que los países lleguen con posiciones cerradas. “La financiación climática sigue siendo un gran nudo: insuficiente en cantidad y en calidad, además de inaccesible para quienes más necesitan, precisamente los que menos han contribuido a esta crisis”, señala.
El coordinador de Alianza por el Clima y responsable de clima y energía en Ecologistas en Acción, Javier Andaluz, realiza una valoración especialmente crítica del resultado: “Es desesperante ver cómo se bloquean los acuerdos y cómo se repite el improductivo y peligroso conflicto entre los países climáticamente ambiciosos y los que no lo son”.
Para Andaluz, la respuesta pasa por “una mayor ambición en todos los paquetes de negociación, reconociendo que la responsabilidad climática es común pero diferenciada”. A su juicio, los impactos del calentamiento global muestran que “ya no hay tiempo para retrasar las medidas de mitigación, adaptación y respuesta a las pérdidas y daños”.
La SB64 deja así a la COP31 el reto de transformar debates pendientes en decisiones concretas. Bonn mantiene abierta la puerta a una transición justa, pero evidencia que la acción climática internacional sigue avanzando más despacio que la emergencia que pretende afrontar.
El riesgo de que la emergencia climática desaparezca del debate públicoEl escaso eco mediático de la cumbre de Bonn ha sido una de las preocupaciones expresadas por la sociedad civil presente en las negociaciones climáticas. En este sentido, Javier Andaluz, advierte en un artículo publicado en El Salto de que “la lucha climática está muriendo en silencio” justo cuando sus impactos son cada vez más evidentes. Andaluz recuerda que durante el mes de mayo “murieron en España más de 100 personas a causa de las altas temperaturas” y señala que la crisis climática no responde únicamente al aumento de emisiones de gases de efecto invernadero, sino también a “la inacción de unos gobiernos que llevan décadas postergando las medidas necesarias para afrontar esta emergencia”. A su juicio, el contexto actual contrasta con la movilización climática de finales de la pasada década, especialmente protagonizada por la juventud, y con una mayor atención social y mediática sobre esta cuestión. Sin embargo, considera que en los últimos años “la ofensiva de una derecha negacionista pretende condenar al ostracismo la lucha contra la emergencia climática”. Esta pérdida de atención también se refleja dentro de las propias negociaciones internacionales. Según recoge el coordinador de Alianza por el Clima, este año en Bonn “se ha registrado menos de la mitad de periodistas que en negociaciones anteriores”, lo que implica una menor capacidad de seguimiento público y de presión sobre los gobiernos. Por ello reclama recuperar la centralidad informativa de la emergencia climática: “Necesitamos que esta información abra los telediarios”, tanto para fiscalizar el cumplimiento de los compromisos de financiación climática como para visibilizar los bloqueos que impiden acelerar el abandono de los combustibles fósiles. “Esta es una lucha que no podemos permitirnos seguir postergando”, concluye Andaluz, quien reclama “poner todos los focos posibles” en una crisis que afecta directamente a “la supervivencia y la soberanía de los pueblos”. |
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



