Petroleras y gasísticas ganan 300 millones de dólares al día desde el inicio de la guerra contra Irán

Los milmillonarios de la energía de los países del G7 han incrementado su riqueza en 23.500 millones de dólares desde el estallido de la guerra ilícita de Estados Unidos e Israel contra Irán, una cifra que equivale a 301 millones de dólares diarios, 3.487 dólares por segundo o 1.046 dólares en el tiempo que se tarda en parpadear
Así lo denuncia un nuevo análisis de Oxfam Intermón, publicado coincidiendo con la apertura de la cumbre del G7 en Evian (Francia). La organización alerta de que esta acumulación de riqueza se produce en plena quinta crisis económica mundial desde 2020, un periodo en el que los milmillonarios han sumado 9,8 billones de dólares a sus fortunas.
El informe subraya que el encarecimiento de la energía y los alimentos está golpeando con especial dureza a los hogares de los países de ingresos bajos y medios, ya debilitados por años de turbulencias económicas, crisis de deuda y choques climáticos.
Mientras tanto, las seis mayores corporaciones petroleras y gasistas del mundo verán dispararse sus beneficios un 80% por encima de las previsiones previas a la guerra, hasta alcanzar los 152.000 millones de dólares en 2026, lo que supone 416 millones de dólares diarios.
También las grandes empresas de fertilizantes se beneficiarán de esta coyuntura: tres de las principales corporaciones del sector aumentarán sus ganancias un 23% respecto a las estimaciones anteriores al conflicto. En conjunto, las grandes compañías con sede en países del G7 superarán las proyecciones previas a la guerra en 413 millones de dólares de media.
Un sistema brutal que redistribuye la riqueza hacia arriba
“Los conflictos devastan países y cuestan innumerables vidas, pero para algunos resultan extraordinariamente lucrativos”, denuncia Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam Internacional:
“Este es un sistema brutal que redistribuye la riqueza hacia arriba: de los trabajadores a los accionistas, de los más pobres a los más ricos, de quienes tienen menos poder a quienes ya tienen demasiado. Mientras las familias se saltan comidas y los gobiernos recortan la ayuda humanitaria vital, asistimos a una grotesca bonanza para los multimillonarios”.
El análisis critica la parálisis política del G7 ante una crisis global que contrasta con la respuesta coordinada desplegada tras la pandemia de COVID‑19 o la invasión rusa de Ucrania, cuando se suspendieron pagos de deuda y el FMI activó líneas de emergencia.
Entre 2024 y 2025, el G7 aplicó el mayor recorte de ayuda oficial al desarrollo de su historia: 48.000 millones de dólares menos destinados a los países más pobres, una cantidad equivalente a la riqueza que los milmillonarios del propio G7 acumularon en solo once días. Oxfam subraya que los seis países europeos y asiáticos del grupo —Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido— no pueden seguir escudándose en la intransigencia de Washington para justificar su inacción. “El G6 posee una inmensa influencia financiera y diplomática que está optando por no ejercer”, advierte la organización.
El coste humano de esta inacción es “catastrófico”. Desde la última presidencia francesa del G7, cada minuto 44 personas han caído en situación de emergencia humanitaria. La organización recuerda que la falta de respuesta internacional ha agravado crisis como el brote de ébola en la República Democrática del Congo, donde años de recortes en la ayuda han debilitado los sistemas de vigilancia sanitaria, o el genocidio en curso en Gaza, “el ejemplo más extremo y devastador de la inacción del G7”, donde ningún país del grupo ha impuesto un embargo de armas a Israel.
Las operaciones militares israelíes han causado más de 78.000 muertes en el territorio palestino ocupado, el Líbano e Irán, además de más de 200.000 personas heridas y millones de desplazadas. Solo en Gaza se contabilizan más de 72.000 personas muertas y 172.000 heridas; en el Líbano, 3.185 fallecidas y más de 9.600 heridas, con 1,2 millones de desplazamientos; en Irán, las agencias de la ONU estiman 3,2 millones de personas desplazadas y miles de muertes.
Rendidos a la Administración Trump
Behar denuncia además que, para asegurar la asistencia del presidente Trump a la cumbre, el presidente Macron aceptó retirar de la agenda asuntos como el colapso climático, la desigualdad o la necesidad de respuestas coordinadas ante crisis superpuestas. “Incluso palabras como “género” o “clima” han sido eliminadas de la agenda para complacer a Washington. En lugar de defender la gobernanza colectiva, Macron y sus homólogos están facilitando su destrucción. Esto tendrá consecuencias que se medirán en vidas humanas”.
Oxfam Intermón reclama al G7 —y al G6 de manera independiente si fuera necesario— una respuesta inmediata basada en cuatro pilares: gravar las ganancias excesivas de corporaciones y súper ricos; suspender y cancelar la deuda de los países empobrecidos; aumentar la ayuda oficial al desarrollo hasta recuperar el objetivo del 0,7 % del Ingreso Nacional Bruto; y liberar liquidez global mediante una nueva emisión de Derechos Especiales de Giro del FMI, desvinculada de las cuotas de participación, junto con préstamos de emergencia sin condicionalidades.
La organización recuerda que el PNUD estima que la guerra podría empujar a más de 30 millones de personas a la pobreza y que el índice de precios de los alimentos de la FAO creció entre febrero y abril de 2026 más de tres veces más rápido que en el mismo periodo del año anterior.
Los datos sobre riqueza se basan en la lista en tiempo real de milmillonarios de Forbes, actualizada al 18 de mayo de 2026. El G7 representa alrededor de las tres cuartas partes de toda la ayuda oficial al desarrollo, lo que, según Oxfam, convierte su actual retirada en un factor decisivo en el agravamiento de las crisis humanitarias.
La organización insiste en que “el G6 no puede alegar impotencia. “Pueden cancelar la deuda. Pueden gravar las ganancias excesivas y la riqueza extrema. Pueden abogar por una nueva emisión de Derechos Especiales de Giro. Pueden proporcionar ayuda a los países más pobres. Negarse a actuar simplemente porque Washington no se unirá a ellos no es diplomacia: es cobardía”, afirma Behar.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común

Redacción de Noticias Obreras.



