“Ninguna persona debería perder la vida por ganarse el pan”

“Ninguna persona debería perder la vida por ganarse el pan”
La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente denuncia dos muertes diarias en el trabajo y reclama medidas urgentes para poner la vida en el centro

La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) denuncia que el trabajo “sigue siendo un espacio de exclusión” para miles de personas y advierte de que en España mueren de media dos personas trabajadoras al día en accidentes laborales. Ante esta realidad, reclama reforzar la prevención, mejorar las condiciones laborales y situar la vida en el centro del sistema productivo.

Con motivo del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo y fiesta de San José Obrero, las organizaciones que integran esta iniciativa eclesial (Cáritas, Justicia y Paz; Juventud Estudiante Católica, JEC; Juventud Obrera Cristiana, JOC; y laHermandad Obrera de Acción Católica, HOAC) han hecho público su manifiesto con el lema “Ante la exclusión, trabajo decente”. En él, alertan de que el desempleo, la precariedad, los salarios insuficientes, la temporalidad abusiva y la siniestralidad laboral continúan marcando la vida de quienes trabajan o buscan empleo, a lo que se suma el deterioro de la salud mental y la dificultad para desarrollar un proyecto de vida digno.

El trabajo que excluye y cuesta vidas

La iniciativa denuncia que la organización del trabajo, lejos de garantizar inclusión, sigue dejando fuera o en condiciones indignas a una parte significativa de la población trabajadora. “Demasiadas personas quedan fuera, descartadas”, advierte el manifiesto, que recoge el clamor de quienes no encuentran empleo, lo pierden con facilidad o trabajan sin derechos suficientes.

En este sentido, ITD pone el acento en el drama de la siniestralidad laboral. Según los datos difundidos, en 2025 fallecieron 735 personas trabajadoras en España, una media de dos muertes al día. “Detrás de cada muerte hay un rostro, una historia, una familia rota”, subraya el texto, que recuerda que son personas que “salieron a ganarse el pan y no regresaron”.

En esta misma línea, el papa León XIV ha advertido que los lugares de trabajo deberían ser espacios de vida, pero “con frecuencia se transforman en lugares de muerte y desolación”, una situación ante la que “una sociedad que se acostumbra a estas muertes se degrada moralmente”.

La precariedad laboral, añade la iniciativa, no solo afecta a las condiciones materiales, sino que deteriora la salud mental, debilita la estabilidad familiar y limita las expectativas de futuro. Factores como la sobrecarga de trabajo, la falta de desconexión digital o los riesgos derivados del cambio climático están incrementando los riesgos psicosociales, como también señala el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Especial preocupación provoca la situación de las personas trabajadoras migrantes, que con frecuencia se ven obligadas a aceptar empleos más duros y peligrosos. A ello se suma la dificultad de acceso a una vivienda digna, un factor determinante en los procesos de exclusión social.

También puedes leer —  Los dos grandes sindicatos llaman a una gran movilización por la paz y la redistribución de la riqueza en España

Medidas para poner la vida en el centro

Ante este escenario, la Iglesia por el Trabajo Decente reclama medidas concretas para revertir una situación que considera inaceptable. Entre ellas, destaca la necesidad de reforzar los mecanismos de inspección laboral, impulsar una verdadera cultura preventiva en las empresas y avanzar en la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para adaptarla a las nuevas realidades del trabajo.

Asimismo, pide a las fuerzas políticas “responsabilidad y altura de miras” para alcanzar acuerdos que sitúen la vida en el centro –en alusión al proceso parlamentario de actualización de la ley–, y exige a las empresas un compromiso firme con la seguridad y la salud de las personas trabajadoras.

“Ante la exclusión, proponemos fraternidad”, apuntan en su declaración, para poner en valor que la construcción de relaciones laborales debe estar basada en los derechos, el respeto, la corresponsabilidad y el cuidado mutuo, así como en una economía al servicio de la dignidad humana frente a un modelo centrado exclusivamente en el beneficio.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común