Las asociaciones de víctimas ponen rostro a la “realidad oculta” de las enfermedades profesionales en una jornada de CCOO

Las asociaciones de víctimas ponen rostro a la “realidad oculta” de las enfermedades profesionales en una jornada de CCOO
Foto | Integrantes de asociaciones de víctimas de enfermedades laborales.
La jornada “Las enfermedades profesionales: una realidad oculta”, organizada por CCOO en la Escuela Sindical Juan Muñiz Zapico, reunió este jueves a especialistas en salud laboral, juristas, delegados y delegadas sindicales pero también a representantes de asociaciones de víctimas para abordar la dimensión real de unas patologías que siguen infradiagnosticadas y sin respuesta suficiente por parte de las administraciones

La voz de quienes sufren las consecuencias de la falta de prevención se escuchó con toda nitidez especialmente en la mesa de colectivos afectados, como la Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA), la Asociación Nacional de Afectados y Enfermos de Silicosis (ANAES), la Asociación de Afectados por Silicosis de Aglomerados de Cuarzo (ASAC) y la Federación Estatal de Asociaciones de Víctimas del Amianto (FEDAVICA).

El representante de AVAELA, Miguel Cruz, presente en la mesa de experiencias, considera necesario acompañar el conocimiento técnico, jurídico y sindical sobre las dolencias profesionales  con la experiencia directa de quienes padecen en sus propias “carnes” las consecuencias de la desatención a los riesgos laborales.

“Las enfermedades profesionales llegan a destrozar la vida de las personas y las familias”, comenta.

Sin embargo, apenas se presta atención a esta realidad y lo que es peor, si cabe, acaba aceptándose “como normal y natural” dejarse la salud en el trabajo y padecer de por vida el impacto de la organización del trabajo en nuestra sociedad.

“Por la mañana veíamos estadísticas e informes sobre la evolución de la legislación y la jurisprudencia”, relata Cruz, en referencia a las primeras ponencias más técnicas. “Por la tarde, esas estadísticas se han sentado en la mesa y les hemos puesto ojos y cara”, resume el presidente de AVAELA.

Una realidad tan o más sangrante que la accidentalidad

“Si es sangrante el mundo de la accidentalidad laboral es tanto o más sangrante, si se analiza cuantitativa y cualitativamente, el mundo de la enfermedad”, añade.

La exposición de la situación de personas trabajadoras con graves enfermedades crónicas tuvo un gran impacto entre los asistentes, muchos de los cuales han asumido la responsabilidad de vigilar los planes de prevención en las empresas, como delegados o delegadas de prevención laboral en representación de las plantillas.

Cuando la injusticia y el sufrimiento pasan de ser una abstracción a convertirse en una dimensión tangible que marca la vida cotidiana de tantas familias, los esfuerzos por preservar la salud y la integridad de las personas en el trabajo cobran todo el sentido y se convierten en una prioridad.

En este sentido, Cruz confiesa que muchas de las personas asistentes salieron “con una mayor conciencia” y un “ahínco renovado” por ejercer su labor preventiva en las empresas y explorar las posibilidades de las herramientas disponibles para evitar que “nuevas personas tengan que ocupar, en el futuro, el lugar de quienes hoy representan a las víctimas”.

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El propio secretario general de CCOO, Unai Sordo, destacó que la labor preventiva constituye “una de las líneas de acción sindical más eficaces” en la defensa de los derechos de la población trabajadora. “La prevención es acción sindical en vena”, insistió.

Durante la mañana, las ponencias habían dado cuenta de la evolución, con su logros y carencias, en los treinta años transcurridos desde su aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

La parte dedicada al cáncer laboral relacionado con la exposición al amianto evidenció, desde el punto de vista de la atención sanitaria, las disfunciones actuales del sistema nacional de salud, de la Seguridad Social y de los mecanismos preventivos para detectar y reconocer estas patologías.

Desde el ámbito jurídico, se abordó las potencialidades a la hora de defender en la práctica los derechos de las personas afectadas, así como las dificultades que encuentran los servicios jurídicos para lograr el reconocimiento de la enfermedad profesional. La elección de la vía jurídica adecuada puede resultar determinante para evitar que los derechos de los trabajadores queden desprotegidos.

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