El Vaticano pide a las diócesis evaluar si el Sínodo sobre sinodalidad ha transformado realmente la vida de la Iglesia

El Vaticano pide a las diócesis evaluar si el Sínodo sobre sinodalidad ha transformado realmente la vida de la Iglesia
FOTO | ©synod.va / Lagarica
La Secretaría General del Sínodo publica las orientaciones para las asambleas de evaluación de 2027 y propone discernir los frutos de la conversión, la corresponsabilidad y la misión en cada Iglesia local

La Secretaría General del Sínodo ha puesto en marcha una nueva etapa del proceso sinodal con la publicación de las notas Hacer memoria. Acompañar la preparación de la Asamblea de evaluación de la Iglesia local, un documento dirigido a obispos y equipos sinodales para preparar las asambleas de evaluación que celebrarán las diócesis y eparquías durante el primer semestre de 2027.

Según las orientaciones publicadas este lunes, las asambleas de evaluación están llamadas a “hacer memoria” del camino recorrido, reconocer los frutos que han madurado y discernir los siguientes pasos a los que el Señor llama a cada Iglesia local.

“Evaluar no es un ejercicio técnico, sino una experiencia de agradecimiento y verdad: hacer memoria significa reconocer lo que el Señor ha hecho madurar en el camino de nuestras comunidades y dejarse guiar hacia los siguientes pasos. Así, la Iglesia llega a ser siempre más capaz de conversión”, resume el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, sobre el sentido de esta etapa.

Las orientaciones desarrollan la hoja de ruta anunciada en mayo para preparar las asambleas eclesiales de 2027 y 2028 y constituyen la guía práctica para la fase denominada “Hacer memoria”, con la que culminará el trabajo de las Iglesias locales antes de las asambleas nacionales, continentales y de la Asamblea eclesial prevista en el Vaticano en octubre de 2028.

Una pregunta para discernir los frutos del Sínodo

El documento propone una única pregunta que deberá orientar el trabajo de todas las diócesis y eparquías: “¿Qué rostro concreto de Iglesia sinodal misionera y qué nuevos caminos de sinodalidad están surgiendo en nuestra comunidad?”.

La respuesta deberá partir de una relectura del camino recorrido desde la conclusión de la Asamblea sinodal de 2024 para reconocer tanto los frutos alcanzados como las dificultades, las resistencias y las cuestiones que permanecen abiertas.

Las notas subrayan expresamente que “no se trata de repetir la consulta realizada en el 2021”, sino de recoger la memoria del proceso vivido desde entonces y reconocer qué transformaciones se han producido en la vida de las comunidades.

Para ello, las Iglesias locales deberán revisar tres ámbitos de conversión propuestos por el Documento final del Sínodo: las relaciones (la escucha, la fraternidad y la corresponsabilidad); los procesos eclesiales (la toma de decisiones, la transparencia, la rendición de cuentas o la formación); y los vínculos con otras Iglesias, con la sociedad y con el conjunto del Pueblo de Dios.

Del relato narrativo a la carta a las demás Iglesias

Como resultado de este proceso, cada diócesis elaborará un Relato narrativo, de entre 3.000 y 4.000 palabras, en el que recogerá el camino recorrido, y una Carta a las demás Iglesias, inspirada en las antiguas litterae communionis, para compartir los principales aprendizajes, los desafíos pendientes y los compromisos de futuro.

Ambos documentos deberán ser validados por el obispo antes de remitirse al equipo sinodal nacional o regional y a la Secretaría General del Sínodo, con fecha límite del 30 de junio de 2027.

El documento también insiste en que la Asamblea de evaluación constituye una “experiencia profundamente espiritual” y que su finalidad va más allá de la elaboración de documentos. Se trata de fortalecer un estilo de Iglesia basado en la escucha mutua, la conversación en el Espíritu, el discernimiento comunitario y la corresponsabilidad.

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En esa misma línea, las orientaciones recogen unas palabras del papa León XIV pronunciadas en el consistorio extraordinario del pasado 27 de junio: “La sinodalidad no es un conjunto de reuniones, ni un método de trabajo. Es un estilo espiritual. Nace del encuentro, crece en la escucha y madura en el discernimiento“.

El texto reconoce que las Iglesias locales llegarán a esta etapa desde situaciones muy distintas. Algunas habrán experimentado cambios significativos en sus relaciones o en sus procesos de decisión; otras apenas estarán iniciando ese camino.

Incluso señala que, en algunos casos, el principal fruto habrá sido “aprender a escucharse de manera diferente y practicar la conversación en el Espíritu”.

El calendario del proceso sinodal hasta 2028

La publicación de las notas Hacer memoria activa el calendario previsto para la fase final del proceso de implementación del Sínodo 2021-2028. Según la Secretaría General, las principales etapas serán las siguientes:

Primer semestre de 2027: celebración de las asambleas de evaluación en las diócesis y eparquías.
Segundo semestre de 2027: asambleas de las conferencias episcopales, estructuras jerárquicas de las Iglesias católicas orientales y otras agrupaciones eclesiales.
Primer cuatrimestre de 2028: celebración de las asambleas continentales.
Octubre de 2028: Asamblea eclesial en el Vaticano, convocada para culminar el proceso de implementación del Sínodo iniciado en 2021.

Cada una de estas etapas se alimentará de las aportaciones de la anterior mediante el envío de los relatos narrativos y de las cartas elaboradas por las Iglesias locales, en un proceso que la Secretaría General define como un “intercambio de dones” entre las distintas comunidades eclesiales.

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