Una hoja de ruta Norte-Sur ante las transformaciones que redefinen la vida humana

Una hoja de ruta Norte-Sur ante las transformaciones que redefinen la vida humana
FOTO | Recicladores en un centro de trabajo en Colombia. Juan Arredondo, vía Getty Images
El IV Encuentro Sinodal Fratelli tutti reúne desde este jueves en Roma a organizaciones sindicales y empresariales, movimientos populares, organismos internacionales, comunidades organizadas e instituciones eclesiales. El objetivo es convertir los consensos acumulados en una agenda de cooperación que sitúe la dignidad humana, el trabajo y el cuidado de la casa común en el centro de las transiciones tecnológica y ecológica

“¿Qué podemos hacer juntos frente a las transformaciones que están redefiniendo las condiciones de la vida humana?”. Esta es la pregunta que orientará el IV Encuentro Sinodal Fratelli tutti. Diálogo socioambiental Norte-Sur, que comienza este jueves, 10 de septiembre, en Roma.

La cita pretende traducir los aprendizajes y consensos alcanzados durante los últimos años en una agenda de cooperación que permita identificar prioridades, capacidades y posibilidades de acción conjunta. El resultado esperado es avanzar hacia “una hoja de ruta compartida para los próximos años” y fortalecer las alianzas entre instituciones y organizaciones comprometidas con sociedades más justas, fraternas y sostenibles.

La propuesta se concreta en una “agenda de responsabilidad compartida Norte-Sur para la cooperación multisectorial”. Busca articular financiación, capacidades y conocimientos para responder conjuntamente a desafíos que ningún actor puede afrontar de manera aislada.

Esta orientación está en consonancia con el llamamiento de León XIV en Magnifica humanitas a responder mediante el discernimiento comunitario y la responsabilidad compartida a las grandes transformaciones contemporáneas. La pregunta que plantea el encuentro no es una cita de la encíclica, pero expresa su apuesta por la cooperación y por una acción que coloque la dignidad humana en el centro.

Las sesiones se prolongarán hasta el sábado 12 de septiembre en la Casa Generalicia de La Salle. Ese mismo día, León XIV recibirá en audiencia a las personas participantes en el Palacio Apostólico.

La Pontificia Comisión para América Latina y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) impulsan la convocatoria, en colaboración con la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos y la Organización de Estados Iberoamericanos. El encuentro forma parte de la iniciativa Building Bridges-Construyendo Puentes.

El trabajo organizado, actor imprescindible

La centralidad concedida al mundo del trabajo constituye uno de los rasgos más relevantes de la reunión. El proceso parte de la convicción de que la justicia social y la justicia ambiental son inseparables, como dejó escrito el papa Francisco en Laudato si’, y de que las organizaciones de las personas trabajadoras deben intervenir en las decisiones sobre el futuro productivo, tecnológico y ecológico.

“La crisis climática y el deterioro de los ecosistemas afectan especialmente a los trabajadores y, al mismo tiempo, convierten a las instituciones del trabajo organizado en agentes indispensables para la transición justa”, sostiene la organización.

El encuentro reafirma el trabajo digno y decente como condición esencial para el desarrollo humano integral y la paz. La informalidad, la precarización, la automatización y la transformación tecnológica están modificando profundamente el mundo laboral y exigen nuevas formas de formación, protección y diálogo entre personas trabajadoras, empresas, administraciones públicas, comunidades, universidades, organizaciones sociales y organismos internacionales.

La migración forzada aparece igualmente vinculada a las desigualdades, los conflictos y los cambios ambientales. El proceso subraya la aportación de las personas migrantes a las sociedades de acogida y la necesidad de incorporar al diálogo a cooperativas, organizaciones de la economía popular y movimientos de personas desempleadas.

La convocatoria reúne a representantes de la Confederación Sindical Internacional, la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas, AFL-CIO, el Congreso Laboral Canadiense, el sindicato estadounidense de servicios SEIU y la Juventud Obrera Cristiana de América. También participan el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular de Argentina.

Por parte empresarial figuran la Organización Internacional de Empleadores, la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la Confederación Patronal de la República Mexicana, UNIAPAC y compañías como Microsoft y la minera Pilbara Minerals.

La Organización Internacional del Trabajo, la Organización de Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina se encuentran entre los organismos multilaterales y financieros representados.

La diversidad de intereses convierte el diálogo en una experiencia poco habitual. Sindicatos y movimientos populares compartirán espacio con empresas tecnológicas y mineras, organizaciones empresariales y bancos de desarrollo. El desafío será convertir esa pluralidad en compromisos que garanticen una distribución justa de los costes y beneficios de las transformaciones en curso.

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Inteligencia artificial, cuidados y territorios

Los trabajos se articulan alrededor de seis ámbitos: inteligencia artificial y dignidad humana; formación para el diálogo socioambiental; organización comunitaria y cuidados; juventudes y adicciones; inteligencia artificial y amistad social; y transición energética y protección de los territorios como bien común.

La aceleración tecnológica y la transición energética son presentadas simultáneamente como oportunidades y amenazas. Pueden favorecer el progreso económico y científico, pero también poner en riesgo la soberanía sobre los bienes comunes y agravar la distribución injusta de costes y beneficios. La organización plantea por ello la necesidad de nuevas regulaciones éticas, políticas y fiscales, además de estudios comparativos que permitan evaluar las consecuencias de estas transformaciones.

La discusión adquiere una dimensión geopolítica por la importancia de los recursos naturales de América Latina y el Caribe. La propuesta reivindica la experiencia de sus comunidades en la defensa de los territorios y de la Casa Común. La transición ecológica deberá garantizar inclusión social, participación multisectorial y un reparto equitativo de oportunidades y responsabilidades.

Entre las organizaciones eclesiales se encuentran la Conferencia Eclesial de la Amazonía, Cáritas América Latina, Catholic Charities, la Red Eclesial Panamazónica, la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana, la Red Iglesias y Minería y la Conferencia Episcopal Española, representada por el director de su Departamento de Ecología Integral, Eduardo Agosta.

El método seguido combina tres elementos: identificar la crisis ecológica y socioambiental como amenaza principal; asumir la justicia social como criterio para valorar las respuestas; y recurrir al diálogo social y multisectorial como herramienta para iniciar procesos de reconstrucción.

Del diagnóstico a la acción

La reunión de Roma está precedida por un proceso de análisis iniciado en Bogotá en 2022 por representantes de universidades, episcopados y redes territoriales de América Latina y el Caribe. Ese trabajo llevó a prestar una atención especial a las organizaciones vinculadas al mundo del trabajo por su experiencia en el diálogo social y la construcción de paz.

El primer Encuentro Fratelli tutti se celebró en marzo de 2023 en Bogotá. La capital colombiana acogió también la segunda edición, en noviembre de 2024. El proceso incorporó explícitamente la dimensión Norte-Sur en el tercer encuentro, celebrado en Washington en julio de 2025.

Roma representa ahora un cambio de etapa: pasar del diagnóstico y la construcción de confianza a la definición de una agenda compartida. El reto será precisar qué puede aportar cada institución, qué actuaciones pueden desarrollar conjuntamente y cómo se dará continuidad a los compromisos caminando juntos.

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