La Iglesia en España redefine su misión ante un cambio de época marcado por la creciente desvinculación religiosa

Las nuevas Líneas pastorales asumen la creciente desvinculación religiosa, priorizan el primer anuncio, la iniciación cristiana y las comunidad formativas, entre otras, en una Iglesia sinodal y misionera. El trabajo se sitúa en el ámbito del discurso sin traducirlo en acción pastoral concreta
La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha aprobado sus nuevas Líneas pastorales 2026-2030, tituladas Poneos en camino (Lc 10,3), un documento que orienta la acción eclesial en los próximos cuatro años y que parte de un diagnóstico: la fe ya no puede darse por supuesta en la sociedad española.
El texto –anunciado pero no presentado en la rueda de prensa de hoy que ha dado cuenta de los trabajos de la asamblea plenaria–, reconoce el cambio cultural y religioso en curso y plantea la necesidad de una renovación pastoral centrada en el anuncio del Evangelio y la creación de comunidades vivas.
Estas orientaciones se sitúan en continuidad con el proceso sinodal de la Iglesia universal y apuntan a una transformación en la forma de presencia eclesial en la sociedad.
Una Iglesia misionera en un cambio de época
Las Líneas pastorales describen un contexto marcado por transformaciones profundas en la comprensión de la persona y de la vida social. El documento advierte de una cultura individualista que debilita los vínculos comunitarios y favorece dinámicas de fragmentación, con la aparición de “identidades parciales” que dificultan la construcción de un proyecto común.
Ante este escenario, la CEE propone reforzar el carácter misionero de la Iglesia, subrayando que la fe debe expresarse en la vida cotidiana y no quedar reducida al ámbito interno: “No una Iglesia sentada… una Iglesia misionera, que camina con el Señor por las vías del mundo”.
Esta orientación se concreta en varias prioridades: el impulso del primer anuncio, el desarrollo de procesos de iniciación cristiana, la promoción de comunidades formativas y la recuperación del domingo como centro de la vida eclesial.
El documento reconoce también la situación interna de la Iglesia en España, marcada por el envejecimiento, la disminución de vocaciones y la debilidad de muchas comunidades, en un contexto que describe como centrado en la “administración de una escasez cuantitativa”.
Sinodalidad, dimensión social y presencia en la vida pública
Uno de los ejes principales de estas Líneas pastorales es la sinodalidad, entendida como forma de vida eclesial basada en la participación y el discernimiento comunitario. En este sentido, la CEE concreta este proceso con la convocatoria de una asamblea diocesana en 2027 y una asamblea nacional en el segundo semestre de ese mismo año, como parte de la recepción del sínodo sobre la sinodalidad
Junto a este eje, el documento sitúa la dimensión social del Evangelio como parte constitutiva de la misión. En este sentido, afirma citando la exhortación Evangelii gaudium del papa Francisco, que el anuncio cristiano debe encarnar la realidad social: “El anuncio del Evangelio ha de encarnar la ‘dimensión social del kerygma‘ (…) proponiendo una comprensión de la familia, del trabajo y de la economía iluminada por la justicia”.
El documento señala distintos ámbitos de presencia social, como las migraciones, el diálogo interreligioso y la participación en la vida pública. En relación con las personas migrantes, insiste en los cuatro verbos de Francisco: “acoger, proteger, promover e integrar”.
Asimismo, subraya el papel de los laicos en la construcción del bien común y advierte del riesgo de repliegue ante la pérdida de presencia social. “Algunos piensan que es mejor refugiarse en el ‘cenáculo’ hasta que escampe”, aseveran.
Las Líneas pastorales se presentan como un marco abierto, en continuidad con el proceso sinodal y atento a las orientaciones del papa León XIV, cuya próxima visita a España se considera una oportunidad para impulsar esta etapa.
El trabajo: del desarrollo pastoral explícito a una referencia general
Las Líneas pastorales 2026-2030 de la Conferencia Episcopal Española incorporan el trabajo dentro del núcleo de la propuesta evangelizadora, de la mano de Francisco, aunque sin desarrollarlo como ámbito pastoral específico, a diferencia del periodo anterior.
El documento sitúa el trabajo en el centro de la “dimensión social del kerygma” [el primer anuncio], vinculándolo a la Doctrina Social de la Iglesia y a la transformación de la realidad. Esta formulación reconoce el trabajo como una dimensión constitutiva de la vida social y de la misión cristiana.
Sin embargo, en el desarrollo posterior del documento no aparece el mundo del trabajo como ámbito específico de acción, ni se detallan iniciativas concretas vinculadas a la pastoral del trabajo.
En contraste, las Líneas pastorales 2021-2025 sí incluían orientaciones explícitas en este ámbito, como el acompañamiento a trabajadores pobres y precarios, la promoción de encuentros con organizaciones sindicales o la construcción de puentes entre la Iglesia y el mundo del trabajo.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



