España dispara su gasto militar hasta convertirse en el 15º país con mayor inversión bélica del mundo

España dispara su gasto militar hasta convertirse en el 15º país con mayor inversión bélica del mundo
España registró en 2025 el mayor incremento de gasto militar, situándose, por primera vez, en el décimo quinto lugar de los países que más recursos destinan a la defensa en el mundo. El aumento del 50% del presupuesto bélico le convierte, además, en el segundo país europeo que más rápidamente escala posiciones, solo por detrás de Bélgica.

El Centro Delàs de Estudios por la Paz, que ha analizado estas cifras proporcionadas por el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI),advierte de que este crecimiento refleja la presión de la OTAN para alcanzar el 2% del PIB y alerta de sus implicaciones sociales y políticas.

El SIPRI cifra el gasto militar español en 40.211 millones de euros, un volumen que contrasta con los 33.123 millones anunciados por el Gobierno tras aprobar en abril de 2025 un Plan de Rearme de 10.471 millones.

El presupuesto inicial del Ministerio de Defensa, prorrogado desde 2023, ascendía a 14.454 millones, pero las transferencias extraordinarias aprobadas durante el año elevaron la cifra final a 23.041 millones, equivalente al 1,44% del PIB.

Para alcanzar la cifra comunicada públicamente, el Gobierno incorporó por primera vez partidas militares dispersas en otros ministerios, sin detallar cuáles. Según los cálculos del Centre Delàs, que incluyen la Guardia Civil y otros conceptos asociados a defensa, el gasto real alcanzaría los 39.476 millones, un 2,42% del PIB y un 35% más que en 2024.

El coordinador del Centro Delàs, Jordi Calvo, subrayó que el aumento récord del gasto militar español “muestra que las presiones de la OTAN han surtido efecto” y expresó su deseo de que este incremento no acabe por traducirse en una mayor implicación del ejército español en conflictos internacionales.

El investigador Pere Ortega añadió que mantener el nivel del 2% en 2026 exigirá “un nuevo ejercicio de ingeniería presupuestaria”, especialmente en un contexto de presupuestos prorrogados y de necesidades sociales urgentes en vivienda, salud, educación, pensiones y servicios sociales.

El análisis también pone el foco en los 42 grandes programas de armamento aprobados para los próximos quince años, que ya suman más de 33.000 millones y se apoyan en créditos del Ministerio de Industria por valor de 22.827 millones. En total, los programas vigentes comprometen más de 81.000 millones de euros para las próximas tres décadas.

La organización denuncia también la falta de transparencia en los proyectos que incluyen participación de empresas israelíes, pese al Real Decreto Ley 10/2025 que debía imponer un embargo de armas a Israel.

Varias adquisiciones relevantes —como los misiles Spike LR2, el sistema SILAM o el POD Designador para combate aéreo— siguen en marcha, y otros programas mantienen componentes israelíes sin aclaración pública.

Desde la campaña “Fin al comercio de armas con Israel”, que agrupa a más de 600 organizaciones, se reclama que el decreto se tramite como ley e incorpore las enmiendas necesarias para garantizar un embargo efectivo.

El informe también alerta sobre la creciente dependencia de armamento estadounidense, en un momento en el que organizaciones internacionales denuncian la deriva autoritaria del país y su historial de violaciones del derecho internacional.

Entre los programas señalados figuran la modernización de los helicópteros Chinook, la adquisición de los MH‑60R Sikorsky Romeo, los misiles Patriot y los blindados fabricados por General Dynamics, que acumulan miles de millones de euros en compromisos de gasto.

Gasto militar mundial

El caso español se enmarca en un contexto global de militarización creciente. El gasto militar mundial aumentó en 2025 por undécimo año consecutivo y lo hizo en todas las regiones salvo en las Américas. Europa registró un incremento del 14%, impulsado por Europa Occidental, que elevó sus partidas un 16%.

También crecieron con fuerza el Este y Sudeste asiáticos, con aumentos del 7,6% y del 15% respectivamente, mientras que Oriente Medio mantuvo niveles similares a los del año anterior. Los países de la OTAN concentraron el 55% del gasto militar mundial, con 1,58 billones de dólares.

EEUU sigue encabezando la clasificación mundial pese a haber reducido su gasto un 7,5%, situándose en 954.000 millones de dólares, un tercio del total global. China volvió a incrementar su presupuesto por trigésimo primer año consecutivo y alcanzó el 12% del gasto mundial, mientras que Rusia elevó sus partidas hasta representar el 6,6% del total.

La directora de programas del Instituto Internacional por la Acción Noviolenta (Novact), Mar Benseny, hizo notar que pese a que nunca se había gastado tanto en defensa, nunca se había vivido una sensación de inseguridad global tan extendida.

La pregunta que dejó sobre la mesa fue si este aumento del gasto está contribuyendo realmente a la seguridad o si, por el contrario, está alimentando las condiciones de futuros conflictos.

El Centro Delàs sostiene que los datos del SIPRI deberían servir como una alerta y abrir un debate social profundo sobre el modelo de seguridad, el papel de la OTAN y las prioridades presupuestarias del Estado.

La presentación de este informe coincide con los “Días de Acción Global sobre el Gasto Militar”, un llamamiento internacional al que se ha sumado la entidad católica Justicia y Paz, para exigir una reducción drástica del gasto militar, una nueva arquitectura de seguridad internacional y una movilización ciudadana pacifista.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común