La defensa de los servicios públicos refuerza las razones para la huelga del 11N
Comisiones Obreras (CCOO) vincula el deterioro de la sanidad, la educación y los cuidados con la pérdida de poder adquisitivo de las familias y llama al empleo público a secundar el paro
Pagar un seguro médico ante las dificultades para acceder a la sanidad, una plaza educativa privada porque faltan alternativas públicas o una residencia sin suficiente cobertura de la dependencia también reduce el dinero disponible para vivir. Comisiones Obreras ha situado esa realidad entre las razones para secundar la huelga general del 11 de noviembre: defender los servicios públicos es proteger los derechos y la economía de las familias.
“Defender los servicios públicos es defender los derechos de ciudadanía, pero es también defender el bolsillo de las familias”, ha afirmado su secretario general, Unai Sordo, en una comparecencia, este miércoles, junto a los responsables de las federaciones de Servicios a la Ciudadanía, Lucho Palazzo; Enseñanza, Teresa Esperabé; y Sanidad y Sectores Sociosanitarios, Humberto Muñoz.
La rueda de prensa estaba prevista para el 28 de octubre y fue aplazada por el accidente ferroviario de Urda. Sordo ha subrayado que la defensa de los servicios públicos formaba parte de las reivindicaciones del 11N antes de la tragedia, aunque lo sucedido refuerza, a su juicio, la necesidad de plantearla.
El sindicato vincula esta exigencia con los salarios, la vivienda y los precios que motivan la convocatoria. Al encarecimiento del alquiler y de los productos básicos se añade, según su diagnóstico, el aumento del gasto que los hogares deben asumir para acceder a prestaciones esenciales.
Sordo atribuye ese desplazamiento de costes hacia las familias a decisiones políticas de recorte o inversión insuficiente en atención sanitaria, plazas de formación profesional y universitarias y servicios de dependencia. Su consecuencia es una desigualdad creciente en el acceso: “Es una apuesta porque tiene buenos servicios quien se los puede pagar y tiene peores servicios quien no se los puede pagar”.
Plantillas suficientes y condiciones dignas
Palazzo ha defendido que la huelga interpela a las personas empleadas públicas desde una doble realidad: sostienen los servicios que necesita la población y sufren también los salarios insuficientes, la inflación y las dificultades para acceder a una vivienda.
Ha advertido de la falta de personal, la temporalidad y el envejecimiento de las plantillas, y ha reclamado convocatorias suficientes y procedimientos ágiles para cubrir las necesidades. La recuperación del empleo público tras los recortes, sostiene, sigue pendiente.
La crisis de vivienda agrava ese problema. El responsable de Servicios a la Ciudadanía ha señalado las dificultades para aceptar determinados destinos cuando las retribuciones no permiten pagar un alojamiento. La cobertura de los servicios queda así condicionada también por la posibilidad de vivir cerca del puesto de trabajo.
En sanidad, Muñoz ha rechazado que la convocatoria resulte ajena al personal sanitario y sociosanitario. Ha enumerado reivindicaciones pendientes sobre clasificación profesional y actualización salarial, extensión de la jornada de 35 horas, guardias, descansos y acceso a la jubilación parcial y anticipada.
También ha denunciado la falta de un convenio estatal en la sanidad privada y las condiciones de quienes trabajan en residencias, ayuda a domicilio y otros servicios de cuidados. En estos sectores, altamente feminizados, ha descrito una contradicción: las personas “trabajan para cuidar y se quedan sin tiempo para cuidarse ellas mismas”.
“La dependencia, al igual que la sanidad, pero la dependencia, especialmente el cuidado de nuestros mayores y de nuestras personas vulnerables, debe ser un servicio público, no un negocio, y sus trabajadores tienen derecho a vivir dignamente de su salario”, ha afirmado.
La vivienda también entra en las aulas
Esperabé ha trasladado ese vínculo a la enseñanza. Ha señalado la precariedad de las educadoras infantiles, las monitoras de comedor y otros colectivos educativos, así como las reivindicaciones de clasificación profesional y recuperación de las pagas extraordinarias completas del empleo público.
La responsable de Enseñanza ha descrito situaciones de personal interino y sustituto que debe cambiar de localidad y encuentra dificultades para alojarse en su destino. También ha hablado de profesionales que comparten piso a los 40 o 50 años y de trabajadoras con jornadas parciales no deseadas cuyos ingresos resultan insuficientes para acceder a una vivienda.
A ello ha añadido las consecuencias de la inseguridad residencial y los desahucios sobre el alumnado: cansancio, dificultades materiales y una alteración de las condiciones necesarias para aprender. La defensa de la vivienda, ha explicado, concierne a la escuela porque afecta a sus profesionales, a las familias y a la infancia.
Esperabé ha reclamado frenar la privatización educativa, mejorar los edificios y resolver sus carencias de climatización. Ha llamado a secundar la huelga y ha anunciado tres unidades didácticas, destinadas a quinto y sexto de primaria, secundaria y formación profesional, para trabajar sobre derechos, democracia y movilización.
Sordo ha ampliado la defensa de la cobertura pública a la vivienda y las infraestructuras. Ha reclamado un parque de vivienda a precios protegidos y un debate sobre la seguridad y viabilidad del sistema ferroviario, sostenidos con financiación suficiente. Ha cuestionado que se prometa reforzar los servicios y, al mismo tiempo, se planteen rebajas fiscales que reduzcan los recursos del Estado.
La cuestión, ha insistido, es qué garantías ofrece la sociedad para que el acceso a la salud, la educación, los cuidados y una vivienda digna no dependa de lo que cada persona pueda pagar. “El 11N también va de esto”.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común

Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



