El Círculo de Silencio de Málaga denuncia las muertes evitables en el trabajo y las rutas migratorias: “Son vidas truncadas”

El Círculo de Silencio de Málaga denuncia las muertes evitables en el trabajo y las rutas migratorias: “Son vidas truncadas”
El Círculo del Silencio reunió a organizaciones eclesiales y sociales para denunciar las muertes evitables en el trabajo y en las rutas migratorias. El encuentro recordó también a las víctimas del accidente ferroviario de Urda y reclamó que la dignidad humana prevalezca sobre cualquier interés económico

Con el lema “No son números, son vidas truncadas por la precariedad y el olvido”, la plaza de la Constitución de Málaga acogió este miércoles por la tarde un nuevo Círculo del Silencio dedicado a recordar a las personas fallecidas en accidentes laborales y en las rutas migratorias. El encuentro, convocado conjuntamente por los Círculos del Silencio, la plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) y la Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA), con la participación de la Delegación de Migraciones de Málaga, reivindicó la protección de la vida como una responsabilidad irrenunciable de toda la sociedad.

“Nos reunimos hoy en silencio porque el silencio es nuestra forma más profunda de grito, duelo y denuncia”, expresaba el manifiesto compartido durante la concentración, que vinculó la memoria de las víctimas con la exigencia de condiciones laborales seguras, vías migratorias legales y protección efectiva de las personas.

La iniciativa reunió en un mismo gesto el recuerdo de quienes perdieron la vida mientras trabajaban, de las personas migrantes fallecidas buscando un futuro mejor y de las víctimas del accidente ferroviario de Urda, ocurrido el pasado 28 de octubre.

“Ninguna vida humana es prescindible, y ninguna muerte evitable debe quedar normalizada”, subrayaron las organizaciones, que denunciaron las consecuencias de la precariedad laboral, la insuficiencia de medidas de seguridad y las políticas migratorias que dificultan el acceso a rutas legales y seguras.

La memoria de quienes salieron a trabajar y no volvieron

El gesto estuvo dedicado a recordar a las personas fallecidas en accidentes laborales en la provincia de Málaga durante este año. Mediante la lectura de las circunstancias de sus muertes, las organizaciones quisieron devolver visibilidad a unas vidas que, con demasiada frecuencia, quedan reducidas a cifras estadísticas.

Concretamente recordó a dos albañiles afectados por el desplome de un muro en Benarrabá, uno de los cuales falleció; a un joven muerto en un accidente de camión en Pizarra; a un trabajador que cayó por el hueco de un ascensor en una obra en Málaga; y a otro que murió como consecuencia de las quemaduras sufridas en Torremolinos.

También se evocaron las muertes de un trabajador de la limpieza atrapado por un camión de basura en Mollina, un albañil fallecido tras una caída en Colmenar, un agricultor que perdió la vida por el vuelco de su tractor en Villanueva de Algaidas y un trabajador atrapado por una hormigonera en Riogordo. A estos casos se sumaron los fallecimientos ocurridos en Tolox y Ronda.

La lectura puso de manifiesto la diversidad de actividades afectadas por la siniestralidad laboral, especialmente la construcción, el transporte, la agricultura y los servicios, y las consecuencias irreparables que cada fallecimiento tiene para las familias.

Durante el gesto se advirtió de la persistencia de esta realidad, pese a que se cumplen tres décadas de la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Las organizaciones convocantes señalaron que Málaga continúa registrando elevados niveles de siniestralidad, con 19 personas fallecidas y 153 accidentes graves, según los datos recogidos en el texto presentado durante el acto.

La gravedad del problema trasciende el ámbito local. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cada año mueren en el mundo 2,93 millones de personas por causas relacionadas con el trabajo y otras 395 millones sufren lesiones laborales no mortales.

También puedes leer —  Tatiana, en proceso de desahucio: «No pido que me regalen un piso, quiero algo que pueda pagar»

Especial preocupación expresaron las entidades por las condiciones de las personas trabajadoras migrantes, expuestas a mayores riesgos laborales. En su intervención denunciaron que la incidencia de los accidentes entre la población extranjera supera a la de las personas trabajadoras españolas y reclamaron medidas para eliminar estas desigualdades.

“Trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar”, recordaron, al tiempo que defendieron que la actividad económica debe estar al servicio de las personas y del bien común. En este sentido, insistieron en que la prevención es posible y debe convertirse en una prioridad efectiva para empresas y administraciones.

Las fronteras, el trabajo y el deber de cuidar la vida

El Círculo del Silencio extendió su recuerdo a las personas migrantes fallecidas intentando alcanzar las costas españolas, especialmente en la Ruta Canaria, el estrecho de Gibraltar, el mar de Alborán y las fronteras de Ceuta y Melilla.

En el gesto se denunció la ausencia de vías legales y seguras, las dificultades para recibir auxilio y las consecuencias de unas políticas fronterizas que, según las organizaciones, anteponen el control migratorio a la protección de la vida.

“Las fronteras del mar, el lugar de trabajo y las vías de transporte comparten la misma herida cuando se olvida que cuidar la vida es el primer y más sagrado deber de una sociedad”, expresaba el texto, que también tuvo palabras de solidaridad con las familias afectadas por el accidente ferroviario de Urda.

En ese sentido, se reclamó que los recursos públicos, las infraestructuras y las decisiones institucionales se orienten prioritariamente a garantizar la seguridad y la dignidad de todas las personas. Asimismo, exigieron rescates inmediatos en las costas, condiciones laborales seguras y una protección efectiva de la salud en el trabajo.

Desde Iglesia por el Trabajo Decente, AVAELA y la Delegación de Migraciones de Málaga reiteraron su compromiso con la prevención, la eliminación de la precariedad y la defensa de los derechos de las personas migrantes, que no deben soportar peores condiciones laborales por su procedencia.

“Nos comprometemos a no acostumbrarnos, a no callar y a mantener viva la memoria de quienes no debieron morir buscando una vida digna”, concluyeron.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común