Una concentración en Lugo reclama “soluciones humanas” para Ceuta y rechaza el racismo

Una concentración ciudadana celebrada este jueves ante el Ayuntamiento de Lugo reclamó respuestas basadas en los derechos humanos ante la situación de Ceuta y rechazó que el racismo y la criminalización de las personas migrantes se conviertan en respuesta a la crisis. La movilización contó con el respaldo de distintas organizaciones sociales, entre ellas la Hermandad Obrera de Acción Católica (IOAC-HOAC).
Con el lema “Solucións humanas en Ceuta. O racismo nunca é a resposta” (Soluciones humanas en Ceuta. El racismo nunca es la respuesta), la concentración celebrada este jueves por la tarde ante el Ayuntamiento de Lugo trasladó a la calle la preocupación por la situación que atraviesa Ceuta y reclamó respuestas que pongan en el centro los derechos humanos y la convivencia.
La iniciativa surgió de un encuentro de personas de Lugo preocupadas por la crisis y no contó con una organización convocante formal. A ella se adhirieron, entre otros colectivos, Aliad-Ultreia, CS A Hedreira, Plataforma Feminista de Lugo, Foro pola Memoria de Galicia, A Revolta das Mulleres na Igrexa, la Irmandade Obreira de Acción Católica (IOAC-HOAC), Asociación cidadá Agra dos Castros, Axunica y Avante LGBT+.
La convocatoria pretendía expresar solidaridad con el conjunto de las personas afectadas por la situación de Ceuta y reclamar soluciones que, según sus promotores, estén “basadas en los Derechos Humanos” y tengan la empatía como uno de sus ejes.
“El racismo nunca es la respuesta”
Uno de los mensajes centrales de la movilización fue el rechazo al crecimiento de los discursos racistas y a la identificación de las personas migrantes como responsables de la crisis.
El manifiesto difundido con motivo de la concentración advierte de que ese racismo constituye una amenaza, en primer lugar, para las personas migrantes, pero también para parte de la propia población de Ceuta y para quienes participan en su acogida y atención. El texto menciona expresamente a personas voluntarias, activistas y trabajadores y trabajadoras del ámbito social.
Los promotores reivindican, además, la respuesta solidaria de una parte de la sociedad ceutí. “Destacamos el papel esencial que tuvo la solidaridad del pueblo ceutí”, señala el manifiesto, que recuerda la implicación de ciudadanía, voluntariado y activistas en la provisión de alimentos, alojamiento y ayuda a las personas migrantes.
Ese llamamiento se produce en un contexto de fuerte aumento de los mensajes racistas y xenófobos vinculados a la crisis fronteriza. Según datos del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia difundidos esta semana, los contenidos de odio detectados en redes sociales aumentaron un 76% en agosto respecto a julio, y una parte significativa estuvo relacionada directamente con la situación de Ceuta.
Migración, frontera y responsabilidades políticas
La concentración de Lugo también quiso separar la situación de las personas migrantes de las decisiones políticas y geopolíticas que rodean la crisis.
El manifiesto reconoce la utilización de la migración por parte de las autoridades marroquíes y cuestiona las políticas europeas de externalización del control de las fronteras. Pero rechaza que esas responsabilidades se trasladen a las personas que intentan llegar a territorio europeo.
“Las personas migrantes sufren estas maniobras, no son culpables”, afirma el texto, que rechaza presentarlas como “invasoras” y reclama atender también las causas que fuerzan los desplazamientos, entre ellas las guerras, las persecuciones y las desigualdades económicas.
En las horas previas a la movilización, el debate sobre Ceuta continuaba marcado por una fuerte tensión política e institucional. Este jueves estaba previsto el traslado de 1.800 personas migrantes a un campamento provisional en el puerto, una medida que quedó inicialmente paralizada por la Audiencia Nacional y que posteriormente pudo continuar tras levantarse esa suspensión.
Al mismo tiempo, voces procedentes de la propia ciudad autónoma advertían del deterioro de la convivencia. Ángel Quero, ceutí con vínculos familiares con Lugo, describía horas antes de la concentración una situación “excepcional” que está alterando profundamente la vida cotidiana y reclamaba reducir la polarización y recuperar el diálogo y el respeto a los derechos humanos.

Acogida y protección frente a la violencia
La concentración formuló dos exigencias principales a las administraciones públicas. La primera es adoptar medidas eficaces que permitan garantizar una acogida acorde con el Derecho internacional y, al mismo tiempo, que la población ceutí pueda recuperar su vida cotidiana.
La segunda demanda es reforzar la protección frente a la violencia que están sufriendo personas migrantes, profesionales del ámbito social y activistas.
“Somos voces distintas que compartimos una certeza: la fraternidad vencerá al individualismo y al odio”, concluyen apelando a la solidaridad.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



