El rechazo a la oferta de compra del edificio de Spin Time deja a 400 personas sin poder volver a casa y amenaza con dispersar la comunidad

La propiedad del edificio de Spin Time ha rechazado el acuerdo puente que debía permitir la vuelta de las familias al edificio de Roma. La comunidad organizada reclama soluciones habitacionales que preserven la continuidad de una experiencia residencial, social y cultural construida durante trece años
La comunidad de Spin Time no podrá regresar al edificio de la vía Santa Croce in Gerusalemme después de que InvestiRE SGR, sociedad gestora del fondo propietario, rechazara la propuesta presentada por el Ayuntamiento de Roma. La decisión hace caer el acuerdo puente que debía facilitar la vuelta segura de las cerca de 400 personas que vivían en el inmueble mientras se tramitaba su adquisición pública.
“El tiempo de Spin Time no ha terminado”, ha respondido la comunidad en un comunicado difundido a través de su cuenta oficial de Instagram. Según el colectivo, el rechazo no obedece a “ningún obstáculo técnico determinante”, “ningún riesgo para la propiedad” ni “ninguna razón económica plausible”.
El Ayuntamiento de Roma había formalizado el 4 de agosto una oferta de compra basada en una valoración de la Agencia del Dominio Público o de la Agencia Tributaria italiana. La propuesta incluía la firma de un acuerdo provisional para poner inmediatamente el edificio a disposición municipal y permitir el regreso de las familias y de las personas más vulnerables.
Para Spin Time, la respuesta de la propiedad demuestra que “nunca fue una cuestión de precio”. “Solo había una condición, nunca declarada, pero evidente para todas y todos: deshacerse de Spin Time”, sostiene el comunicado, que acusa a InvestiRE SGR de anteponer “un interés privado al destino de centenares de familias, entre ellas personas vulnerables, mujeres con menores y personas mayores”.
El colectivo interpreta lo ocurrido como una decisión política y denuncia una alianza entre “el rentismo financiero y la derecha autoritaria” que pretende vaciar las ciudades de espacios sociales y transformarlos en operaciones especulativas. También interpela a las administraciones progresistas para que tengan en cuenta esta actuación en sus futuras políticas de vivienda, patrimonio público y regeneración urbana.
En una publicación posterior, Spin Time ha añadido un elemento que cuestiona la explicación ofrecida por la propiedad. El diputado Marco Perissa, presidente de Fratelli d’Italia en Roma, aseguró que el Ministerio del Interior y el Gobierno de Meloni habían comunicado que no se daban las condiciones de “legalidad y seguridad” para regresar al inmueble. La comunidad reclama ahora que se aclare si el Ejecutivo intervino en el fracaso de la operación.
Preservar la comunidad
El rechazo obliga a trasladar la respuesta institucional al realojamiento de las familias. Spin Time anuncia que vigilará y trabajará junto al Ayuntamiento y las entidades que se ocupan del derecho a la vivienda para garantizar asistencia residencial temporal a todas las personas afectadas y avanzar en la adjudicación de viviendas públicas.
La principal exigencia es que esas soluciones aseguren la “continuidad territorial” de la experiencia y de la comunidad. El objetivo no se limita a proporcionar un techo a cada familia, sino que trata de evitar que su traslado a lugares alejados deshaga los vínculos y las redes de apoyo construidas durante más de una década.
Spin Time reivindica el edificio como su “horizonte político compartido” y como expresión de un modelo de cooperación social que ha integrado durante trece años las dimensiones residencial, cultural y social. En un mismo espacio han convivido las viviendas con el acompañamiento social, las actividades culturales, el periodismo, el apoyo escolar, el asesoramiento a personas migrantes y las redes de cuidados abiertas al barrio.
El futuro de la comunidad no depende, por tanto, únicamente de encontrar alojamientos individuales. También exige preservar la proximidad entre las familias y dar continuidad a las actividades que convirtieron un inmueble abandonado en un espacio de vida comunitaria.
Mantener la compra y la movilización
Pese al rechazo de la propiedad, Spin Time reclama que el proyecto de adquisición pública no sea abandonado. El comunicado pide al alcalde Roberto Gualtieri, del Partido Democrático, y al conjunto del Gobierno municipal que utilicen “todos los instrumentos políticos, administrativos y legales” disponibles para comprar el inmueble y devolver plenamente al uso público un espacio que “debe volver a ser, sin ambigüedades, de todas y todos”.
La comunidad considera que la movilización de los últimos días ha permitido situar el conflicto en el centro del debate público. Miles de personas han pasado por la vía Santa Croce in Gerusalemme y han transformado el campamento levantado ante el edificio en una protesta colectiva que, según Spin Time, ha obligado a las instituciones y a la propiedad a enfrentarse a “una fuerza colectiva que no esperaban”.
El colectivo llama ahora a mantener la presencia ante el inmueble para acompañar a las familias que continúan en la calle y decidir conjuntamente los próximos pasos. La prioridad inmediata es garantizar una solución residencial digna; la batalla de fondo, impedir que el realojamiento se convierta en dispersión y que la pérdida del edificio suponga también la desaparición de la comunidad.
“Será posible porque lo haremos juntas y juntos”, concluye el comunicado.

Spin Time pide aclarar si el Gobierno de Meloni bloqueó la compraUna declaración del diputado ultra Marco Perissa, presidente de Fratelli d’Italia en Roma, ha abierto un nuevo interrogante sobre el fracaso de la compra de Spin Time. El dirigente del partido de Giorgia Meloni aseguró en un vídeo publicado en Instagram que “el Ministerio del Interior y el Gobierno de Meloni hicieron saber que no se daban las condiciones de legalidad y seguridad para regresar al inmueble”. Las palabras no encajan con la explicación ofrecida inicialmente por InvestiRE SGR. La sociedad gestora del fondo propietario sostuvo que había rechazado la propuesta del Ayuntamiento de Roma por razones técnicas y por su preocupación por la seguridad de las familias, después de que una inspección determinara que el edificio no era habitable. Spin Time confirma que la inspección se realizó y que especialistas, bomberos y agentes de la policía científica entraron en el inmueble. Sin embargo, el colectivo sostiene que, según el Ayuntamiento, los daños son muy limitados, el peligro es mínimo y la propiedad no asumiría responsabilidades civiles ni penales si permitiera el regreso. La comunidad confronta por ello las dos versiones. Mientras InvestiRE SGR presenta su negativa como consecuencia de una valoración técnica, un dirigente de Fratelli d’Italia atribuye al Ministerio del Interior y al Gobierno la comunicación de que no existían las condiciones necesarias para volver al edificio. “¿Cuál de los dos está mintiendo?”, pregunta Spin Time, que reprocha al Ministerio del Interior no haberse pronunciado públicamente desde que las cerca de 400 personas tuvieron que abandonar el inmueble. “Fratelli d’Italia quizá sabe algo que nosotros no sabemos”, añade. La declaración de Perissa obliga a aclarar qué papel desempeñó el Gobierno durante la negociación. Si el Ejecutivo bloqueó realmente la operación, interpreta Spin Time, habría influido en la decisión de la propiedad de no vender. La duda adquiere relevancia porque Fratelli d’Italia llevaba meses reclamando el desalojo. Después del incendio, Perissa volvió a relacionar las ocupaciones con la inseguridad de los inmuebles y pidió liberar los espacios destinados irregularmente a uso residencial. El Ministerio del Interior debe aclarar ahora si trasladó alguna indicación a InvestiRE SGR, en qué términos lo hizo y si esa comunicación afectó únicamente al regreso de las familias o también a la venta del edificio al Ayuntamiento. Mientras espera una respuesta, Spin Time denuncia una “connivencia entre la extrema derecha y la especulación inmobiliaria” y cierra su publicación con una advertencia: “No durmáis tranquilos. El tiempo de Spin Time todavía no ha terminado”. |
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



