Muere un trabajador en la mina de Súria en la que hace tres años perdieron la vida otras tres personas trabajadoras

Muere un trabajador en la mina de Súria en la que hace tres años perdieron la vida otras tres personas trabajadoras
Un trabajador ha fallecido este miércoles tras registrarse un desprendimiento en una de las galerías de la mina de potasa que explota ICL Iberia en Súria (Barcelona), según han informado fuentes sindicales y de emergencias. El accidente ha reavivado la preocupación por la seguridad en una explotación marcada por el siniestro de marzo de 2023, en el que murieron tres personas en circunstancias similares.

Según ha informado la empresa en un comunicado, los hechos han ocurrido hacia las 11.00 horas, cuando la víctima se encontraba trabajando en uno de los minadores continuos situados a una profundidad de entre 750 y 900 metros.

Tras tener conocimiento del accidente, la compañía activó el protocolo de emergencia y ordenó la evacuación de la mina, donde en ese momento desarrollaban su actividad alrededor de 240 trabajadores.

El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) atendió a tres personas. Una de ellas falleció como consecuencia del accidente, otra fue trasladada en estado menos grave al Hospital Althaia de Manresa y una tercera recibió asistencia sin necesidad de ser evacuada a un centro sanitario.

CCOO de Cataluña ha lamentado el fallecimiento y ha trasladado sus condolencias a la familia, compañeros y allegados de la víctima.

El sindicato ha anunciado que analizará las circunstancias del siniestro y que impulsará las actuaciones necesarias para esclarecer lo ocurrido y depurar eventuales responsabilidades.

“Exigiremos que la empresa implemente todas las medidas de seguridad necesarias y garantice el correcto mantenimiento de las instalaciones”, han señalado fuentes sindicales, que han reclamado una investigación exhaustiva sobre las causas del accidente.

La muerte del minero se produce en una explotación especialmente sensible por el recuerdo del accidente ocurrido el 9 de marzo de 2023. Entonces fallecieron tres personas —Daniel, Óscar y Victoriano— tras un desprendimiento en una galería situada a unos 900 metros de profundidad. Dos de las víctimas eran estudiantes del máster de Minas de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) en Manresa y la tercera era trabajador de la empresa explotadora. Los tres fallecidos tenían 28, 29 y 31 años y eran vecinos de Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona), Colombia y Alicante. El suceso conmocionó al sector minero y abrió una investigación judicial para determinar las circunstancias del derrumbe.

Sin embargo, el pasado mes de junio un juzgado de Manresa acordó el archivo de la causa al concluir que no era posible atribuir responsabilidades penales a la empresa. En su resolución, el magistrado consideró que el desprendimiento de una losa de roca fue un fenómeno súbito e imprevisible, por lo que calificó el episodio como un accidente no evitable con los elementos probatorios disponibles.

El nuevo siniestro vuelve a situar el foco sobre las condiciones de seguridad en las explotaciones subterráneas y sobre las medidas de prevención aplicadas en la mina de Súria, una de las principales instalaciones de extracción de potasa de Cataluña.

Los Mossos d’Esquadra han abierto diligencias para esclarecer las causas del accidente y han puesto los hechos en conocimiento del juzgado de guardia y de la subdirección responsable de minas del Departament d’Empresa i Treball de la Generalitat.

Por su parte, la dirección de ICL Iberia ha expresado su “profundo pesar” por lo sucedido y ha trasladado sus condolencias y solidaridad a la familia, compañeros y amistades de la víctima. La compañía ha anunciado además la interrupción de la actividad en todas sus instalaciones como señal de duelo.

Hasta el lugar del accidente se ha desplazado el conseller de Presidència, Albert Dalmau, quien se ha reunido con representantes de la empresa y de los trabajadores. Tras el encuentro, ha explicado que, desde el accidente mortal registrado en la mina en 2023, la Direcció General d’Indústria ha intensificado la vigilancia sobre las instalaciones mediante inspecciones periódicas cada tres o cuatro semanas.

Según ha detallado Dalmau, la última inspección se llevó a cabo el pasado 21 de julio, apenas una semana antes del accidente, sin que se detectaran anomalías en materia de seguridad o funcionamiento.

El conseller ha trasladado sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros del trabajador fallecido y ha lanzado un mensaje de “tolerancia cero” frente a la siniestralidad laboral. En la misma línea se ha pronunciado el president de la Generalitat, Salvador Illa, que se encuentra de viaje institucional por el Sudeste Asiático y que también ha expresado su pésame por el fallecimiento.

La investigación abierta deberá determinar ahora las circunstancias exactas del accidente y si existió algún factor técnico o humano que pudiera haber contribuido al siniestro en una explotación minera marcada por el precedente del accidente de 2023, uno de los más graves registrados en Cataluña en los últimos años.

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