“Construir comunidad y organizar la esperanza” frente a las desigualdades del mundo del trabajo

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) participó en Portugal en un seminario internacional de la LOC/MTC sobre ciudadanía activa en Europa, donde compartió la necesidad de recuperar los vínculos comunitarios, escuchar el sufrimiento social e impulsar respuestas colectivas desde la justicia y la igualdad
Construir una cultura que ponga la dignidad de las personas en el centro, fortalecer la organización comunitaria y generar respuestas colectivas frente a la desigualdad fueron algunos de los retos planteados por la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) en el seminario internacional organizado por la Liga Operária Católica – Movimento de Trabalhadores Cristãos (LOC/MTC) de Portugal.
El encuentro, celebrado en Leiria este fin de semana, reunió a movimientos cristianos de trabajadoras y trabajadores de distintos países europeos para reflexionar sobre cómo “desarrollar nuevas habilidades y respuestas por parte de las organizaciones de trabajadores, para más ciudadanía activa en Europa”, en un contexto marcado por profundas transformaciones sociales, laborales y democráticas.
En este espacio compartido de reflexión y acción, fruto de una larga relación fraterna entre los movimientos cristianos de trabajadores de España y Portugal y de su compromiso compartido en la dimensión europea e internacional, el movimiento especializado de Acción Católica aportó una reflexión sobre el derecho a la justicia y la igualdad, el diálogo social y la necesidad de fortalecer la participación ciudadana.
La delegación de la organización eclesial estuvo integrada por Marimar González, responsable de Compromiso y Relaciones Internacionales; Teresa Monfort, responsable de Formación, y Berchmans Garrido, militante hoacista, miembro del grupo de trabajo de Formación y responsable general de Formación entre 2017 y 2021, que intervino como ponente.
El seminario, promovido por el movimiento obrero cristiano portugués en colaboración con EZA y financiado por la Unión Europea, abordó cuestiones como las nuevas respuestas de las organizaciones de trabajadores, las alianzas sociales, la justicia, la igualdad, el diálogo social y el compromiso por una ciudadanía más activa.

Un cambio cultural para poner la vida en el centro
En su intervención, titulada El derecho a la justicia y la igualdad: respuestas en el diálogo social para una ciudadanía más activa, Garrido planteó que afrontar las desigualdades requiere impulsar un profundo cambio cultural capaz de cuestionar las dinámicas sociales y económicas que generan exclusión y descartan a personas y comunidades.
El militante hoacista inició su reflexión recordando la denuncia realizada por el papa Francisco en la exhortación apostólica Evangelii gaudium: “Hoy tenemos que decir ‘no a una economía de la exclusión y la inequidad’. Esa economía mata”.
También hizo referencia al papa León XIV y su advertencia en Magnifica humanitas ante una sociedad marcada por el “síndrome de Babel”, caracterizado por “la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles” y por el riesgo de “reducir al otro a un medio”.
Desde esta mirada, defendió que los movimientos cristianos de trabajadoras y trabajadoras están llamados a participar en una transformación cultural que ayude a construir otro sentido común basado en la dignidad humana, la fraternidad y el bien común.
“Por eso es preciso incidir en el cambio cultural, en ese sentido común”, señaló, tras advertir que la cultura dominante tiende a presentar los problemas sociales como fracasos individuales y dificulta reconocerse como parte de un proyecto colectivo.
Para Garrido, una de las primeras tareas es recuperar la capacidad de escuchar la realidad y el sufrimiento que permanece oculto. “Necesitamos recuperar una relación atenta con el mundo cercano y con las personas para escuchar aquello que el ruido social nos imposibilita oír: el sufrimiento de las otras, nuestra propia fragilidad, la presencia de lo común o la experiencia de sentido”, afirmó.
Esa escucha, añadió, debe permitir pasar de los diagnósticos generales a la vida concreta de las personas afectadas por la precariedad laboral y vital, la crisis de los cuidados, las dificultades de acceso a la vivienda, la emergencia climática o las distintas formas de exclusión.
Tejer comunidad y organizar la esperanza
La aportación realizada por el movimiento especializado de Acción Católica insistió en la importancia de fortalecer la organización colectiva y la participación social como caminos imprescindibles para avanzar en justicia e igualdad.
Garrido recordó que muchas conquistas sociales hoy reconocidas, como las pensiones, la protección por desempleo, la sanidad o la educación pública, son fruto de procesos comunitarios y de la organización de las personas trabajadoras. “No son regalos del Estado. Han sido conquistas después de luchas intensas, que comenzaron por pequeñas iniciativas”, afirmó.
En este sentido, defendió la necesidad de construir vínculos cercanos, fortalecer las redes comunitarias y apoyar experiencias que ya anticipan otras formas de organizar la vida, desde la economía social y solidaria hasta los cuidados compartidos, el sindicalismo, las iniciativas vecinales o la defensa de los derechos sociales.
Ante al desánimo y la sensación de impotencia, llamó a “organizar la esperanza”, entendida como una actitud activa para transformar la realidad y construir alternativas.
En este camino, recuperó la expresión de Paulo Freire sobre la diferencia entre esperar y esperanzar: “Esperanzar es levantarse. Esperanzar es construir. Esperanzar es llevar adelante. Esperanzar es juntarse con otros para hacer que la realidad cambie”.
Una esperanza que, según Garrido, nace de reconocer lo más humano de las personas: la capacidad de crear relaciones, construir puentes, cuidar y sostener la vida. “Somos seres solidarios”, “somos seres de cuidado” y “somos seres interdependientes porque estamos en redes de relaciones”, destacó.
El militante hoacista concluyó su intervención situando esta tarea en la raíz de la identidad de los movimientos de trabajadoras y trabajadores cristianos: “Entre nosotros y nosotras, militantes obreros cristianos, este nuevo sentido común, esta esperanza tiene un nombre: Jesucristo”.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



