Donde acaba el turno, ¿comienza el silencio?

Nos duele la muerte de un trabajador de 45 años en un accidente laboral en el Puerto de Bilbao, en las instalaciones de Bergé, en Santurtzi. Una nueva vida truncada mientras trabajaba, en un entorno donde la prevención y la seguridad son imprescindibles. Recordamos a este trabajador, acompañamos a su familia y a sus compañeros, y pedimos que su muerte no quede en silencio ni se considere inevitable. Que sepamos estar vigilantes y comprometidos para que el trabajo sea siempre fuente de vida y nunca de muerte.
Señor de la vida,
hoy el puerto llora a un trabajador.
Entre ruedas, máquinas y mercancías,
un hombre de cuarenta y cinco años
ha dejado su vida mientras trabajaba.
Puerto que une mares, pueblos y continentes,
que carga esperanzas y descarga sueños,
¿cómo podemos comerciar con el mundo
si no cuidamos la vida de quienes lo mueven?
La oración termina donde empieza el turno;
la fe se hace carne en cada jornada.
¡Mantennos despiertos, Señor,
vigilantes, activos, nunca resignados!
Que no llamemos fatalidad
a lo que exige prevención y justicia;
que ningún beneficio valga una vida,
que ningún silencio encubra responsabilidades.
Donde acaba uno, comienza el otro…
y al revés:
que el dolor se convierta en conciencia,
la denuncia en compromiso,
y el cuidado en tarea compartida.
Señor, que tu voluntad no sea nuestra indiferencia,
sino una humanidad despierta,
donde trabajadoras y trabajadores,
de aquí y de cualquier tierra,
tengan vida, y vida abundante.
Amén.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común

Consiliario de la HOAC de Bilbao



