Que no sepa tu mano derecha lo que hace tu izquierda

La chica zurda (2025)
Países: Taiwán y Francia
Dirección: Shih-Ching Tsou
Intérpretes: Janel Tsai, Nina Ye, Shi-Yuan Ma y Teng-Hui Huang.
Plataforma: Filmin
Una mujer y sus dos hijas, una joven que apenas acaba de salir de la adolescencia y una niña de unos cinco años, vuelven a Taipéi, Taiwán, después de haber vivido unos años en el campo. La madre comienza a trabajar en un puesto de comida en un mercado, la hija mayor es vendedora de nueces de betel en una tabaquería y la más pequeña comienza en un nuevo colegio. Las tres han de adaptarse a su nueva vida y cada una lo hace desde su carácter, sus experiencias pasadas y sus creencias. Las tres se tropiezan con dificultades, algunas de manera individual, otras en conjunto.
Igual que escogemos una película o un libro según la festividad del momento (por ejemplo, Qué bello es vivir en Navidad, Ben-Hur en Semana Santa), también lo hacemos según la estación del año en la que nos encontramos.
Es por esto por lo que, todavía en verano, el cartel azul de La chica zurda y su ambiente cálido, nos invita más a verla ahora que, tal vez, en una estación de clima frío. No obstante, sus colores y sus paisajes, los cuales pueden engañar al espectador al comienzo de la película, contrastan con algunos aspectos algo más oscuros de la ciudad de Taipéi y sus habitantes. Entre ellos, se encuentran la madre y la hija mayor que sufren, de manera distinta, tanto la precariedad laboral como el trato un tanto denigrante de sus respectivos jefes, incluso a veces de algunos miembros de su familia.
La hija pequeña, con su manera de ver el mundo y su vida en la escuela, es el rayo de luz que sostiene la esperanza en esta historia. Aún con todo, no deja de ser la hija de una trabajadora de un mercado y se le ve caminando o correteando sola entre los puestos o pasando largas horas en el de su madre: ayudando, durmiendo, haciendo sus tareas del colegio o pintando. Dando saltitos, admirando los colores y luces a su alrededor y siempre con pinturas y papel en mano. Su inocencia y su mundo le protegen y, a su manera, ella es feliz. Sin embargo, a lo largo de la película su inocencia empieza a verse truncada cuando su abuelo le dice que, siendo zurda, está utilizando la mano del diablo. Esto le marca profundamente y es determinante en algunos de sus comportamientos, los cuales afectarán no solo a ella, sino también a algunas personas de su entorno.
Los autores podrían haberse aferrado a la parte bella y tierna de esta película, que la tiene, pero han decidido contrastarla con una realidad menos agradable. Si hubiesen hecho solo lo primero, no habrían engañado a nadie, pero solo habrían contado una parte de la historia. Han querido mostrar la cruda realidad de muchas personas en Taipéi, pero también recordarnos la importancia de la inocencia, la imaginación, la comunicación y el apoyo mutuo. •
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Graduada en Traducción e Interpretación



