Miquel Àngel Maria Ballester: “Nuestro primer objetivo es que toda la Iglesia de Menorca se preocupe por el mundo del trabajo”

La creación de la Delegación Diocesana de Pastoral del Trabajo de Menorca marca un paso significativo en el compromiso de la Iglesia con el mundo del trabajo. Apenas unos meses después de iniciar su andadura, esta nueva realidad pastoral ha comenzado su camino promoviendo espacios de formación, reflexión y diálogo en torno a la dignidad del trabajo humano, la cultura del cuidado y la Doctrina Social de la Iglesia.
Entre sus primeras iniciativas destaca la celebración de varios encuentros con motivo de la presentación del libro Trabajo humano, el reto pendiente. Por una cultura del cuidado en el mundo del trabajo, de Francisco Porcar, que han reunido tanto a la comunidad diocesana como a personas vinculadas al ámbito sociolaboral.
Conversamos con Miquel Àngel Maria Ballester, delegado diocesano de Pastoral del Trabajo de Menorca, sobre el origen de esta iniciativa, el impulso recibido por el obispo Gerard Villalonga, los retos que plantea una economía marcada por el turismo y la precariedad, y el deseo de que el trabajo vuelva a ocupar un lugar central en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Una conversación que refleja cómo una pequeña diócesis quiere hacer del mundo del trabajo un espacio privilegiado para el anuncio del Evangelio y el cuidado de la dignidad de las personas trabajadoras.
La Delegación Diocesana de Pastoral del Trabajo de Menorca comenzó su camino el pasado mes de septiembre. ¿Por qué una diócesis como Menorca considera necesario impulsar hoy una pastoral específica sobre el mundo del trabajo?
Esta iniciativa tiene nombre y apellidos, el del sacerdote menorquín Cristòfol Vidal, que falleció hace justo un año, el 16 de julio de 2025. Cristòfol pertenecía al grupo de sacerdotes del Prado de Menorca, y durante la fase diocesana del Sínodo de la sinodalidad propusieron a nuestro obispo diocesano, Mons. Gerard Villalonga, la organización de la pastoral obrera en Menorca. Se trataba de retomar la tarea que durante años había realizado la JOC en la isla. El obispo acogió la idea desde el primer momento, y durante el curso 2024-2025 dimos los primeros pasos con Cristòfol. Su pérdida ha sido dolorosa, pero también un acicate: ahora más que nunca debemos llevar a cabo la misión a la que se sintió llamado.
La realidad social y laboral de Menorca reclama una pastoral específica de la Iglesia. Menorca se ha convertido en una economía turística, con una dependencia creciente de este sector. El turismo de masas genera mucha ocupación, pero no crea riqueza, al menos para los trabajadores. Genera muchos puestos de trabajo, pero de baja calidad. No podemos cerrar los ojos ante esta realidad, si queremos ser una Iglesia en salida y evangelizadora, ahí debe estar nuestra atención.
El papa León XIV ha recordado en su primera encíclica, Magnifica humanitas, la necesidad de custodiar la dignidad de cada persona en medio de las grandes transformaciones de nuestro tiempo. Desde la pastoral del trabajo, ¿qué supone ayudar a las comunidades cristianas a mirar la realidad laboral como un lugar donde está en juego esa dignidad?
No hace mucho, un sacerdote ya mayor nos reconocía que en los últimos años se habla poco en el entorno eclesial de la diócesis de temas laborales y sociales. Cáritas realiza un trabajo muy importante, hay grupos parroquiales de Cáritas, pero más allá de esta acción social, parece como si la preocupación social del conjunto de la comunidad diocesana hubiese ido a menos. De lo que se trata es de convertir esta queja en un reto.
No podemos cerrar los ojos ante la realidad laboral de Menorca si queremos ser una Iglesia en salida y evangelizadora
En Magnifica humanitas el papa León XIV retoma y actualiza las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia sobre el trabajo, desde la doble perspectiva de colaboración con el plan creador de Dios, y como realidad que genera desigualdades, abusos y conflictos. Nuestro primer objetivo es que toda la Iglesia de Menorca sitúe este tema en un lugar central de sus preocupaciones y de su pastoral.
Una de las primeras iniciativas ha sido organizar varios encuentros en torno al libro Trabajo humano, el reto pendiente. Por una cultura del cuidado en el mundo del trabajo, de Paco Porcar. ¿Por qué elegisteis esta reflexión sobre la dignidad del trabajo y la cultura del cuidado para iniciar este camino?
Leímos el libro de Paco Porcar y nos encantó, es un trabajo excelente para iluminar la realidad actual del mundo del trabajo desde la Doctrina Social de la Iglesia. Como decía, este es nuestro primer objetivo, ayudar a la comunidad cristiana de Menorca de la importancia de estas enseñanzas, por lo que pensamos que presentar el libro de Paco en Menorca sería una buena palanca para impulsar nuestra actuación.
Además de dos encuentros abiertos a la sociedad menorquina, hubo una jornada de reflexión con el obispo Gerard Villalonga, sacerdotes, diáconos y comunidades religiosas. ¿Qué acogida encontrasteis y qué importancia tiene que quienes acompañan pastoralmente las comunidades conozcan mejor la realidad del mundo del trabajo?
No tenemos palabras suficientes para agradecer al obispo Gerard Villalonga su acompañamiento y el impulso que está dando a la labor de la nueva Delegación Diocesana de Pastoral del Trabajo. El año pasado el obispo acogió con gusto la propuesta de Cristòfol Vidal de realizar unas jornadas de formación con los sacerdotes, diáconos y comunidades de vida consagrada con Mercè Solé y Pepe Rodado, directora y consiliario, respectivamente, del Secretariado Interdiocesano de Pastoral Obrera de Cataluña. Este año hemos repetido con Paco Porcar. Nuestro obispo lo tiene claro: la pastoral del trabajo tiene que ser de toda la Iglesia diocesana, no solo de un grupo especializado, y esos encuentros de formación y reflexión deben servir para que el clero y los religiosos y religiosas de la isla tomen conciencia de ello.
En este encuentro participaron también Paloma Becerra y Jorge Hernández, presidenta general y consiliario general de la HOAC. ¿Qué pueden aportar los movimientos especializados de trabajadoras y trabajadores cristianos a esta presencia de la Iglesia en el mundo del trabajo?
Como he comentado al principio, en diferentes etapas la JOC ha estado muy presente en Menorca, con grupos activos en diferentes parroquias. A principios de la década de 2000 esta tradición se truncó. Creemos que la tarea que hemos iniciado con la puesta en marcha de la Delegación Diocesana de Pastoral del Trabajo debe fructificar en la reimplantación de un movimiento especializado de trabajadores y trabajadoras cristianos. La pertenencia a un movimiento da cobertura y robustece la acción. En el futuro, la Delegación diocesana debería tener un rol de coordinación y vínculo con la diócesis, pero la punta de lanza de la pastoral obrera debería ser la de un movimiento de acción católica obrera. De momento esto es una ilusión, pero trabajaremos para que sea una realidad.
Queremos estar a la escucha de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras que ocupan los niveles más bajos de la pirámide laboral, y ver como podemos contribuir a transformar estas realidades injustas
¿Cuáles son las principales realidades laborales que preocupan hoy en Menorca y que una Pastoral del Trabajo debe escuchar, acompañar y ayudar a transformar?
Por una parte, defender la dignidad del trabajo humano por sí mismo, como un ámbito de autorrealización y desarrollo de las capacidades de cada uno. El impacto de las tecnologías de la información, y sobre todo de la IA, debe llevarnos a defender la dignidad del trabajo humano ante cualquier amenaza, como muy bien explica Paco Porcar en su libro.
Por otra parte, queremos estar atentos y crear espacios de escucha para los trabajadores y trabajadoras que, a pesar de tener una ocupación laboral más o menos fija, sufren graves dificultades: escasez de vivienda digna y asequible, sueldos bajos, discontinuidad por la estacionalidad de la economía turística, dificultades de conciliación familiar, etc.
Queremos estar a la escucha de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras que ocupan los niveles más bajos de la pirámide laboral, y ver como podemos contribuir a transformar estas realidades injustas.
Mirando al futuro, ¿qué pasos os gustaría dar para que esta nueva Pastoral del Trabajo ayude a cuidar la vida y la dignidad de las personas trabajadoras en Menorca?
El primer objetivo es asentar nuestra labor y que sea sentida como algo importante y propio por toda la comunidad diocesana. El cristianismo social tiene una larga tradición en Menorca, y nos gustaría que vuelva a estar entre las prioridades pastorales de todas nuestras parroquias. Ahora mismo nuestra prioridad es sembrar. Si conseguimos tener a una persona de enlace en cada parroquia, las semillas darán fruto, y desde ahí podremos plantearnos desafíos mayores.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común

Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



