La Pastoral del Trabajo de Orihuela-Alicante denuncia la explotación laboral de personas migrantes en Elche

La Pastoral del Trabajo de Orihuela-Alicante denuncia la explotación laboral de personas migrantes en Elche
La Pastoral del Trabajo de la Iglesia diocesana reclama reforzar la protección de las víctimas y recuerda que “no puede haber una economía verdaderamente humana mientras existan personas tratadas como mercancía”

La Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Orihuela-Alicante ha expresado su “más profunda preocupación” tras la desarticulación en Elche de una organización presuntamente dedicada a la explotación laboral de personas migrantes en situación de especial vulnerabilidad.

El secretariado diocesano considera que este caso vuelve a poner de relieve que la trata de seres humanos con fines de explotación laboral “no es una realidad lejana ni ajena a nuestro entorno”, sino una realidad presente también en la provincia de Alicante.

En un texto firmado por el director del Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo, Francisco Cámara, la delegación recuerda que, según la información facilitada por las autoridades, las víctimas realizaban jornadas superiores a las diez horas diarias, carecían de contrato de trabajo y percibían salarios insuficientes (con ingresos mensuales de entre 600 y 900 euros) para garantizar unas condiciones de vida dignas.

Una realidad que permanece oculta

La Pastoral del Trabajo advierte de que este caso no constituye un hecho aislado. Recuerda que en los últimos años la provincia de Alicante ha sido escenario de diversas investigaciones relacionadas con la explotación laboral en sectores como la agricultura, la logística, el reparto o la hostelería.

Aunque reconoce la mayor capacidad de actuación de las fuerzas de seguridad, alerta de que buena parte de estas situaciones continúan invisibles porque muchas víctimas no denuncian por miedo a perder el empleo, por desconocimiento de sus derechos o por temor a las consecuencias derivadas de su situación administrativa.

El trabajo digno, una exigencia ética y evangélica

Desde la Doctrina Social de la Iglesia, la Iglesia diocesana recuerda que el trabajo digno constituye un derecho fundamental y un bien para la persona, la familia y toda la sociedad. “Allí donde se explota a un trabajador, se hiere también el bien común y se debilitan los fundamentos éticos de nuestra convivencia”, afirma el texto.

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En ese sentido, esta pastoral recuerda la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV, en la que el pontífice sostiene que “la Iglesia ha llamado siempre a proteger a los trabajadores y a combatir toda forma de explotación, reconociendo en el trabajo la clave esencial de la cuestión social”.

“No puede haber una economía verdaderamente humana mientras existan personas tratadas como mercancía o privadas de los derechos que les corresponden por su condición de hijos e hijas de Dios”, concluye el texto reafirmando el compromiso de la Iglesia diocesana con la defensa de la dignidad del trabajo y de todas las personas trabajadoras, especialmente de quienes sufren pobreza, exclusión o explotación.

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