La parcialidad sigue teniendo rostro de mujer

La parcialidad sigue teniendo rostro de mujer
Un informe de UGT advierte de que las mujeres triplican la tasa de empleo a tiempo parcial de los hombres y que los cuidados siguen condicionando sus trayectorias laborales, sus salarios y su acceso a empleos de mayor estabilidad

La mejora general del empleo no ha eliminado una de las brechas más persistentes del mundo del trabajo: la desigualdad que sufren las mujeres en el acceso a empleos estables, completos y suficientemente remunerados. El informe El empleo en 2025: un balance en perspectiva. Grandes avances y problemas que persisten, elaborado por UGT, —el mismo que este martes analizábamos en Noticias Obreras a propósito de los avances generales del empleo y los problemas que persisten–. Hoy nos detenemos en uno de esos problemas pendientes: la parcialidad, los cuidados y la segregación laboral siguen limitando la igualdad efectiva de las mujeres en el trabajo.

La incorporación de las mujeres al empleo ha sido uno de los motores del crecimiento de la población activa. La tasa de participación femenina alcanzó en 2025 el 54,4%, su mejor dato histórico, y desde 2002 las mujeres representan el 70% del aumento de la población activa en España. Sin embargo, la mayor presencia no significa que hayan desaparecido las desigualdades. En el último trimestre de 2025, las mujeres representaban el 46,6% de las personas ocupadas, aunque suponían el 51,3% de la población en edad de trabajar. Su tasa de actividad era 9,6 puntos inferior a la de los hombres y su tasa de paro alcanzaba el 11,2%, frente al 8,8% masculino.

La jornada parcial como frontera de desigualdad

El gran foco de desigualdad está en la parcialidad. La tasa de empleo a tiempo parcial de las mujeres se situó en el 21,4%, tres veces más que la de los hombres, que fue del 6,9%. Las mujeres ocupan además casi tres cuartas partes del empleo parcial: el 72,9%.

El dato es relevante porque el trabajo a tiempo parcial no responde, en muchos casos, a una decisión libre de organización del tiempo, sino a una imposición derivada de la falta de empleo a jornada completa o de la carga desigual de los cuidados. Hasta el 44% del empleo a tiempo parcial vino motivado por no poder encontrar un empleo a tiempo completo, lo que afecta a 1,3 millones de personas trabajadoras y supone una merma de ingresos que puede conducir a situaciones de vulnerabilidad económica.

La parcialidad, por tanto, no puede presentarse sin más como una forma de flexibilidad. Puede serlo cuando responde a una opción voluntaria, protegida y compatible con un proyecto de vida. Pero se convierte en precariedad cuando implica salarios insuficientes, menor cotización, trayectorias profesionales interrumpidas y menos posibilidades de promoción.

El informe lo formula de manera especialmente clara al advertir de que el contrato a tiempo parcial se ha convertido en muchos casos en un contrato fallido por su elevado grado de involuntariedad, que perjudica especialmente la carrera profesional de las mujeres en el contexto de un reparto desigual de las tareas domésticas. Esa es la clave del problema: la desigualdad no se explica solo dentro de las empresas, sino también por cómo se organiza socialmente el tiempo, quién cuida, quién reduce jornada y quién asume los costes invisibles de sostener la vida cotidiana.

Los cuidados siguen condicionando el empleo de las mujeres

El informe vincula la parcialidad de las mujeres con la injusta división sexual del trabajo, que hace que estas asuman una mayor responsabilidad en las tareas domésticas y de cuidados. El 25% de las mujeres ocupadas a tiempo parcial lo están por razones vinculadas al cuidado de niños, adultos enfermos, personas incapacitadas o mayores, u otras obligaciones familiares. En términos absolutos, son 554.000 mujeres. En el caso de los hombres, el porcentaje baja al 9,3%, unas 76.000 personas.

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La diferencia es todavía más clara cuando el informe analiza lo que denomina parcialidad forzada, que incluye tanto la falta de empleo a jornada completa como las obligaciones familiares. En ese caso, el 68,5% de las mujeres a tiempo parcial se encuentran en esa situación, frente al 54,1% de los hombres. La brecha se dispara hasta los 14,4 puntos.

Esta realidad tiene consecuencias directas sobre la autonomía económica de las mujeres. Menos horas de trabajo remunerado significan menos salario presente, menor capacidad de ahorro, menor protección frente a situaciones de ruptura familiar o desempleo y pensiones más bajas en el futuro. La desigualdad en los cuidados termina así convertida en desigualdad laboral, salarial y social.

A ello se suma la persistencia de la brecha salarial. Los últimos datos de la Encuesta de Estructura Salarial de 2023 la sitúan en el 15,7%; con los salarios medios de la EPA de 2024, la diferencia se eleva al 16,6%. Aunque la brecha se ha reducido desde 2012, las desigualdades siguen siendo muy relevantes, especialmente en los salarios más bajos. La parcialidad no es la única causa, pero sí una de sus expresiones más visibles: cuando las mujeres trabajan menos horas porque no encuentran empleo completo o porque asumen mayoritariamente los cuidados, sus ingresos se reducen y sus carreras quedan más expuestas a interrupciones y peores condiciones.

Una agenda que va más allá de los contratos

UGT sitúa esta realidad entre los problemas estructurales que siguen pendientes. En sus conclusiones, el informe advierte de que los avances laborales conviven con la insuficiente reducción de las desigualdades que soportan las mujeres y reclama reforzar las políticas sociales, las garantías laborales y las políticas activas de empleo.

El balance laboral de 2025 muestra así una paradoja. Las mujeres han sido protagonistas del avance del empleo y de la población activa, pero siguen soportando una parte desproporcionada de la precariedad asociada a la parcialidad y a los cuidados. La igualdad en el trabajo no se alcanzará solo con más contratos, sino con empleos completos, salarios suficientes, corresponsabilidad social y reconocimiento efectivo del valor de cuidar.

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