Reivindicar “la utopía y la esperanza en tiempos distópicos”

Reivindicar “la utopía y la esperanza en tiempos distópicos”
El teólogo Juan José Tamayo y la teóloga Lucía Ramón trazan un diagnóstico del momento actual, de guerras, desigualdad, fascismo y colapso climático, y reivindican, en el Forum de Cristianismo de Valencia, una esperanza activa, enraizada en los márgenes y en la tradición cristiana más comprometida.

Tamayo abrió el diálogo con una radiografía de estos tiempos distópicos. El teólogo cifró en 56 los países actualmente implicados en conflictos armados y señaló como síntomas de esta distopía la securitización extrema, el aumento de las desigualdades y la persistencia del colonialismo. “En la medida en que se incrementa la riqueza, avanza de una manera descomunal las desigualdades”, subrayó.

Lucía Ramón añadió una dimensión filosófica al diagnóstico, distinguiendo entre el fin de las utopías emancipadoras y el surgimiento de otras nuevas, pero de signo opuesto: la del transhumanismo, la de la acumulación de capital o la del control autoritario, “que buscan la supervivencia de unos pocos a costa de la mayoría”, alertó, señalando directamente a figuras como Elon Musk. Para Ramón, la sociedad está siendo víctima de lo que Naomi Klein denominó doctrina del shock.

El “esperanzicidio” como estrategia política

Tamayo acuñó este término que alude al bombardeo de la esperanza. Frente a reclamó una teología de la esperanza, como principio motivador para la construcción de un mundo nuevo. “Una esperanza que está vinculada a las utopías históricas, bajo la guía de la razón y que es activa, militante, que se autentifica con el compromiso”, manifestó.

Otro de los conceptos que incorporó fue el de “cristoneofascismo” para describir la alianza entre la extrema derecha política, social y cultural a nivel mundial y los movimientos cristianos fundamentalistas. Una nueva religión que “sustituye los valores originales por contravalores: al amor responden con el odio, al perdón con la venganza, a la hospitalidad con la xenofobia”. Tamayo fue contundente al señalar a sus principales representantes: “Hoy, los grandes teólogos que más influyen son Netanyahu y Trump, que leen los textos bíblicos desde una perspectiva belicista, desde un Dios de la venganza”.

La esperanza que se teje desde abajo

Frente al cristoneofascismo y sus discursos de dominación, ambos ponentes reivindicaron las teologías críticas capaces de nutrir una esperanza transformadora. Lucía Ramón subrayó que “el feminismo es una propuesta de humanización que pone la vida y los cuidados en el centro”.

En su intervención, destacó que la teología feminista permite recuperar “ese rostro materno de Dios, ese Dios que cuida y acompaña”, y ayuda a entender que “la esperanza se teje desde abajo, desde lo cotidiano”. Una esperanza, advirtió Ramón, que no es ingenua, “no es un optimismo naíf, sino una esperanza crucificada”, en solidaridad con todos los hombres y mujeres que siguen siéndolo en la historia.

También puedes leer —  De la Casa Blanca a Jerusalén: el peso del nacionalismo religioso en la estrategia de Trump

Tamayo completó el horizonte señalando la ecoteología, que nos recuerda que “no hay salvación si olvidamos que la Tierra es nuestra casa común”, y el diálogo interreligioso como antídoto “frente a los muros y los fundamentalismos”.

Brotes verdes en medio de la distopía

El coloquio concluyó con una mirada esperanzadora al relatar experiencias concretas que suponen “brotes verdes” de futuro. Tamayo citó el Hospital de Campaña de Barcelona como ejemplo de compromiso solidario; la figura de la obispa Mariann Budde, que confrontó públicamente al poder; o la Revuelta de las Mujeres en la Iglesia, como signos de que la resistencia profética sigue viva.

Lucía Ramón cerró con una invitación a no subestimar lo pequeño: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Una frase que resumió el espíritu de una jornada de reflexión que demostró que la utopía, lejos de estar muerta, sigue siendo una necesidad urgente.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común