Cuatro años de guerra en Sudán provocan la mayor crisis humanitaria y de desplazamiento, en medio del recorte de la ayuda

La guerra en Sudán cumple cuatro años convertida en la mayor crisis humanitaria y de desplazamiento del mundo, provocando que más de 30 millones de personas, más de la mitad de la población sudanesa, dependa de ayuda urgente, al tiempo que los fondos de cooperación internacional se han visto reducidos drásticamente.
Oxfam Intermón que desde el estallido del conflicto en abril de 2023, 14 millones de personas han sido desplazadas dentro del país y 4,5 millones han huido a Estados vecinos como Chad, Sudán del Sur, Egipto, Etiopía y la República Centroafricana. Todos ellos afrontan ya sus propias crisis internas y una financiación insuficiente para responder al flujo creciente de personas refugiadas.
Sudán del Sur es uno de los países más desbordados. Más de 1,3 millones de personas han cruzado la frontera en tres años, llegando a un país que sufre hambre, violencia y desplazamientos internos. En Renk, el principal punto de entrada, la capacidad del centro de tránsito está superada por cuatro veces.
Según la organización humanitaria, las familias duermen al aire libre, reciben menos de la mitad de los alimentos previstos y apenas cinco litros de agua al día. Desde enero se han registrado 26 muertes por malnutrición grave o falta de medicamentos.
“Perdí a la mayor parte de mi familia en el conflicto”, relata Hamdi, madre de tres hijos recién llegada a Renk. “Caminé durante días, pero aquí tampoco hay espacio para nosotros. La comida no alcanza, pero al menos estamos vivos”.
Chad, al límite mientras cae la financiación
Chad ha recibido más de un millón de personas sudanesas, más que en las dos décadas anteriores combinadas. Se prevé que tres millones necesiten asistencia alimentaria entre julio y septiembre, en el punto álgido de la temporada de escasez.
Sin embargo, la financiación internacional se desploma: la contribución de Estados Unidos cayó de 87 millones de dólares en 2024 a 39,9 millones en 2025, apenas el 9,8% de lo necesario.
Programas recortados y riesgos sanitarios crecientes
La reducción drástica de fondos ha obligado a organizaciones como Oxfam a cerrar o reducir programas en toda la región. En Renk, la organización ha pasado de asistir a 40.000 personas a poco más de 7.000, y ya no puede ofrecer apoyo alimentario.
Las condiciones de saneamiento se deterioran rápidamente: una letrina que antes servía a 28 personas ahora es utilizada por más de 70, superando ampliamente los estándares de emergencia y aumentando el riesgo de brotes de cólera y disentería.
“Esto es un fracaso político contundente”, afirma Fati N’Zi-Hassane, directora de Oxfam en África. “Es devastador que los recortes obliguen a reducir programas justo cuando millones de personas están en una situación tan desesperada. Es completamente inaceptable”.
Berlín acoge una conferencia clave
Alemania y la Unión Africana coorganizan este miércoles 15 de abril en Berlín la tercera conferencia internacional sobre Sudán, con el objetivo de movilizar financiación y apoyar los esfuerzos de paz. Oxfam insta a los líderes a que la reunión no se quede en declaraciones simbólicas.
“Los líderes deben ir más allá de las discusiones en salas de juntas”, subraya N’Zi-Hassane. “El pueblo sudanés y sus vecinos han sufrido demasiado. No pueden permitirse otra reunión que no logre avances reales hacia la paz y el alivio humanitario”.
Oxfam Intermón recuerda que en 2025 el plan de respuesta para personas refugiadas sudanesas solo recibió el 25% de la financiación necesaria. La organización pide un aumento inmediato de los fondos, el restablecimiento de los programas suspendidos y un compromiso político firme para poner fin a un conflicto que sigue obligando a millones de personas a huir para sobrevivir.

Redactor jefe de Noticias Obreras



