El ministro Óscar Puente dimite y renuncia a concurrir al 29N

El ministro anuncia su salida ante la Diputación Permanente después de más de cuatro horas de explicaciones y debate. Por la mañana había presentado las medidas de seguridad, las ayudas a las víctimas y el mecanismo para limitar los precios durante la emergencia
Óscar Puente ha anunciado este martes su dimisión como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ante la Diputación Permanente del Congreso, al concluir más de cuatro horas de explicaciones y debate con los grupos sobre el accidente ferroviario de Urda, que dejó 69 personas fallecidas. Había comparecido a petición propia. También renuncia a encabezar la candidatura socialista por Valladolid en las elecciones generales del 29 de noviembre.
La jornada había comenzado con el Consejo de Ministros y la presentación de tres bloques de medidas: reforzar la seguridad de la alta velocidad, ayudar a las familias y supervivientes y habilitar la limitación de precios en situaciones de emergencia. Puente había explicado esos acuerdos en la rueda de prensa de la mañana, recogida en esta información.
Entre ellos figuran la doble validación de las órdenes cuando fallen las protecciones automáticas, mejoras laborales y una revisión de la línea Madrid-Sevilla. El Ejecutivo aprobó ayudas directas y anticipos de indemnizaciones, protección económica para las bajas derivadas del accidente y un mecanismo para limitar precios que Puente vinculó al encarecimiento de los transportes alternativos. Por la tarde, el ministro acudió a la Cámara para explicar su gestión y responder a los grupos. La sesión terminó con el anuncio de su salida.
En su intervención final, Puente ha explicado que decidió abandonar el cargo en los primeros minutos después de conocer la tragedia, mientras se dirigía al centro de Adif, y que se lo comunicó primero a su familia. Ha sostenido que un ministro no puede continuar después de dos accidentes de esa gravedad en menos de un año, con independencia de su responsabilidad directa en ellos.
“Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas”, ha afirmado. Ha justificado el momento del anuncio por haber atendido las tareas más urgentes: auxiliar a las personas afectadas, realizar las primeras pesquisas y adoptar ayudas y medidas inmediatas de seguridad.
El anuncio cambia la posición pública que había mantenido hasta esa misma mañana, cuando defendía su continuidad. Para explicar su decisión, ha recordado al ministro portugués Jorge Coelho y ha hecho suya la frase: “La culpa no puede morir soltera”. Su despedida ha incluido agradecimientos a su familia, su equipo y Pedro Sánchez, junto con una defensa de los servicios públicos.
La salida se produce después de una sesión en la que las críticas han trascendido al bloque de derechas. Las diferencias entre los grupos han afectado tanto a la continuidad del ministro como al alcance de la investigación y a la protección de las personas trabajadoras frente a señalamientos prematuros.
“Otros pueden hacerlo, ustedes no”
El choque más duro de la sesión se ha producido entre el ministro y las portavoces del PP y Vox. Ester Muñoz ha acusado a Puente de confundir la exposición pública con la asunción de responsabilidades: “Su responsabilidad, señor Puente, no es explicar accidentes mortales, su responsabilidad es evitarlos”.
La portavoz popular ha sostenido que la responsabilidad política alcanza a las prioridades del departamento, las inversiones, el mantenimiento y la supervisión de la seguridad, aunque el ministro no intervenga personalmente en las decisiones técnicas. Le ha reprochado que las medidas lleguen después de otra tragedia y ha acusado al Gobierno de señalar a los trabajadores para eludir sus propias responsabilidades.
Vox ha elevado el tono hasta reclamar consecuencias judiciales. Su portavoz ha afirmado que las responsabilidades políticas se quedan cortas: “Hablamos de juicios”. Ha acusado al Gobierno de provocar las muertes y ha anunciado que su partido intentará llevar al ministro ante los tribunales. La formación ha abandonado la sesión tras su intervención.
La respuesta de Puente ha sido igualmente dura. Ha reprochado a Vox que acudiera a leer su discurso y se marchara sin escuchar las explicaciones, y le ha afeado que mantuviera la actividad de campaña durante el luto. También ha defendido la preparación y trayectoria de los directivos de Adif frente a las acusaciones de haber sustituido técnicos por personas vinculadas al PSOE.
Ante el PP, ha admitido que dar explicaciones no basta para reparar el daño, pero ha rechazado que los populares puedan exigirle una conducta que, según sostiene, no han observado ante otras catástrofes: “Otros pueden hacerlo, ustedes no”.
Puente ha acusado al PP de aplicar un criterio distinto según quién gobierne: atribuir los accidentes al maquinista cuando dirige el Ejecutivo y exigir la salida del ministro cuando gobierna el PSOE. Ha afirmado que reclama responsabilidades “con saña” y sin respetar los tiempos del duelo y de la investigación. Frente a Muñoz, ha defendido que su actuación debía examinarse por las decisiones adoptadas, las posibles omisiones y la respuesta a la emergencia.
“Yo no tengo la respuesta”
Durante su réplica, Puente ha reconocido que todavía desconoce por qué se dieron las órdenes de circulación que precedieron al choque. “Esa es una pregunta que a mí me gustaría poder responder, pero yo no tengo la respuesta”, ha admitido.
Según su explicación provisional, la caída del LZB se produjo por un fallo de sincronización entre tres ordenadores. Al dejar de coincidir la información transmitida, el sistema se bloqueó y detuvo la circulación. El origen de esa pérdida de sincronía sigue pendiente del análisis técnico.
El ministro ha precisado, además, que las más de 170 incidencias registradas este año en el LZB no equivalen a otras tantas interrupciones: según los datos expuestos, 64 tuvieron afectación a la circulación. Ha utilizado la serie histórica para rechazar un incremento lineal asociado a la liberalización.
Sobre las posibles presiones para evitar retrasos, Puente ha negado conocer directrices de ese tipo y ha asegurado que Adif las rechaza. “Jamás en mi vida se me ocurriría decirle a nadie que sacrifique la seguridad en aras a la puntualidad”, ha afirmado. En esa respuesta no ha concretado una auditoría de las comunicaciones anteriores como la reclamada por Podemos.
Ione Belarra ha pedido revisar los telefonemas posteriores a las caídas del LZB durante los últimos años para esclarecer si se autorizaron circulaciones indebidas y si existieron presiones. También ha exigido conocer la autoría de las filtraciones. Esas sospechas y preguntas no acreditan por sí mismas las prácticas denunciadas.
Frente al señalamiento individual, Mertxe Aizpurua, de EH Bildu, ha reclamado prudencia tanto con el ministro como con los profesionales: “No lo haremos con usted, señor Puente, pero tampoco vamos a admitir que se haga con los trabajadores y trabajadoras”.
Puente ha rechazado estar culpabilizando al operador y ha expuesto datos sobre sus horarios, descansos y retribución. Sin embargo, ha reconocido que no puede determinar si alguna circunstancia del entorno laboral influyó en sus decisiones y ha remitido esa cuestión a la investigación judicial.
El ministro ha defendido la doble validación de las órdenes cuando fallen las protecciones automáticas, aunque reconoce sus límites: “No es una garantía absoluta, pero es un refuerzo indudable”.
El plan presentado por la mañana incluye nuevas herramientas tecnológicas. Algunas, como el gemelo digital o la inteligencia artificial aplicada a la supervisión, permanecen en estudio.
Las garantías frente al error individual han atravesado las intervenciones de la izquierda. Toni Valero ha advertido: “Si un sistema necesita que nadie se equivoque para ser seguro, entonces no es seguro”. Gabriel Rufián ha reclamado una revisión integral independiente e inversión en mantenimiento, mientras Junts ha cuestionado la gestión y exigido el traspaso completo de Rodalies.
En el debate sobre la dimisión, el PNV ha formulado una petición inequívoca. Mikel Legarda ha reconocido la gestión de la emergencia y las explicaciones ofrecidas, pero ha considerado que la pérdida de confianza exige asumir responsabilidad política. Belarra y Verónica Martínez también han reclamado la salida del ministro. Néstor Rego ha exigido responsabilidades y una investigación independiente.
El PSOE había defendido su permanencia. Patxi López sostuvo que la responsabilidad del ministro consistía en explicar lo sucedido y garantizar las medidas correctoras.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



