El Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos defiende el trabajo decente como camino de justicia, paz y esperanza

El Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos defiende el trabajo decente como camino de justicia, paz y esperanza
El Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) reafirma su compromiso con la dignidad de las personas trabajadoras y reclama un modelo económico y social en el que el trabajo esté al servicio de la vida. La organización subraya que no puede haber paz verdadera sin justicia social ni justicia social sin trabajo decente

Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el MMTC ha lanzado un mensaje en el que alerta de los desafíos que afronta hoy el mundo del trabajo y defiende la necesidad de garantizar empleos dignos para todas las personas.

El texto recuerda que el trabajo humano no puede ser tratado como una mercancía ni quedar sometido únicamente a la lógica del beneficio económico, sino que constituye un elemento fundamental para la realización personal, la participación en la vida comunitaria y el sostenimiento de la sociedad.

El comunicado denuncia las consecuencias de la precariedad laboral, las nuevas formas de explotación, el desempleo, la informalidad, la pobreza asalariada y la siniestralidad laboral, así como las dificultades añadidas que generan las guerras, las migraciones forzadas y las crecientes desigualdades.

“Cuando el trabajo se precariza, se explota o se niega, no solo se vulneran derechos: se hiere la dignidad de la persona y se debilita la fraternidad entre los pueblos”, aseguran los trabajadores cristianos.

Así mismo, la organización internacional a la que pertenece la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) pone en valor la negociación colectiva, la libertad sindical y el diálogo social como herramientas imprescindibles para construir sociedades más justas. En este sentido, cita las palabras del papa León XIV, quien destaca la importancia de convertir la cultura de la negociación en un compromiso compartido orientado al bien común.

El movimiento eclesial también reclama la protección y el fortalecimiento de las normas internacionales del trabajo y valora como un avance esperanzador la aprobación del primer convenio internacional destinado a regular las condiciones laborales de las personas que trabajan a través de plataformas digitales.

No obstante, advierte de la necesidad de garantizar su aplicación efectiva para evitar que la innovación tecnológica sirva para ocultar relaciones laborales o incrementar la precariedad.

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Regular la Inteligencia Artificial

Otro de los aspectos destacados del mensaje es la petición de una regulación democrática de la inteligencia artificial en el ámbito laboral.

El MMTC considera que ninguna decisión relacionada con salarios, contratación, despidos, ritmos de trabajo o vigilancia laboral debe quedar en manos de algoritmos opacos, sino que debe existir transparencia, supervisión humana y participación de las personas trabajadoras.

Las trabajadoras y los trabajadores cristianos del mundo muestran también su preocupación por la situación de millones de personas migrantes que sostienen sectores esenciales de la economía sin disfrutar plenamente de sus derechos.

Por ello, reclaman igualdad de trato, protección social, regularización e integración, además del rechazo de cualquier forma de racismo, explotación o discriminación.

Finalmente, la organización eclesial global hace un llamamiento a gobiernos, instituciones y ciudadanía para renovar su compromiso con la dignidad del trabajo y seguir construyendo sociedades más justas y solidarias.

“Allí donde el trabajo es decente, la vida florece y la humanidad se reconoce como una sola familia”, concluyen.

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