Ceniza, memoria y latido

Ceniza, memoria y latido
FOTO | Europa Press

Señor, hoy los raíles llevan luto,
y el hierro ha desgarrado tantas vidas.
No bastan cifras, causas ni discursos
para abrazar familias tan heridas.

¿Dónde estabas, Dios, cuando la muerte
rompió de golpe sueños y caminos?
¿De qué sirve saber quién tuvo culpa
si no regresan quienes se nos han ido?

Que no negocien votos con el llanto,
ni hagan del dolor otra trinchera.
Que la verdad esclarezca lo ocurrido
y la justicia cuide lo que queda.

Tú, Dios fiel, que escuchas nuestras quejas,
no nos pidas callar ante el espanto.
Hazte presente en manos que rescatan,
en quien comparte sangre, pan y abrazo.

Que cada nombre venza al anonimato,
que cada ausencia encuentre su memoria.
Y cuando el miedo nos robe el mañana,
sé Tú, Señor, la luz de nuestra historia.

Que la vida no sea solo un sueño:
que el amor la transforme en esperanza.

Amen.

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