León XIV llama a una “auténtica conversión ecológica” y pide transformar la destrucción en instrumentos de vida

El papa León XIV llamó este martes a emprender una “auténtica conversión ecológica” basada en la contemplación de la creación y aseguró que aún es posible revertir las dinámicas de destrucción que afectan al planeta, durante la misa de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación celebrada en el Borgo Laudato Si’ de Castel Gandolfo.
Ante los fieles reunidos en los jardines de la Villa Pontificia, el pontífice defendió que la contemplación de la naturaleza no es solo un ejercicio espiritual, sino el punto de partida de un cambio personal y colectivo en la relación con el medio ambiente, los pobres y el conjunto de la creación.
“De la contemplación de la creación y del encuentro con el Creador nace la conciencia de nuestro lugar especial en el maravilloso plan de Dios y de nuestra responsabilidad personal y colectiva en el cuidado de la armonía original”, afirmó.
León XIV explicó que esa toma de conciencia debe conducir al reconocimiento de los errores cometidos contra la creación y traducirse en un compromiso renovado para restaurar las relaciones entre las personas, los pueblos y el entorno natural.
Por ello, insistió en que la contemplación constituye “un primer paso hacia una auténtica conversión ecológica”.
El Papa realizó este llamamiento coincidiendo con el inicio del denominado Tiempo de la Creación, las cinco semanas que la Iglesia dedica cada año a la oración y al compromiso por el cuidado de la “casa común”.
En su homilía, invitó además a detener el ritmo acelerado de la vida diaria para redescubrir la armonía de la creación. “Pongamos en modalidad silenciosa todos los ruidos de las tareas humanas para escuchar la voz melodiosa de la creación, en la que Dios nos habla”, señaló.
El pontífice sostuvo que la conversión ecológica exige pasar de la admiración de la naturaleza a una actitud de responsabilidad. “Toda la creación nos habla de la grandeza del Creador”, afirmó, advirtiendo de que resulta insuficiente contemplar las maravillas del mundo sin reconocer la responsabilidad humana en su preservación.
Uno de los mensajes centrales de su intervención fue la convicción de que todavía existe margen para corregir el rumbo. “No es aún demasiado tarde”, aseguró, retomando la imagen bíblica de transformar las espadas en arados que da título a su mensaje para esta jornada.
En ese contexto, defendió la necesidad de convertir las herramientas y recursos empleados para la destrucción en instrumentos al servicio de la vida. “Lo que ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida: al cuidado de los pobres, al sustento alimentario de los hambrientos y al cuidado de la creación”, afirmó.
La celebración marca el inicio de un periodo que concluirá el próximo 4 de octubre, festividad de san Francisco de Asís. León XIV recordó que este año la conmemoración reviste un significado especial al cumplirse el octavo centenario de la muerte del santo, figura inspiradora de la encíclica Laudato si’ y referente de la espiritualidad vinculada al cuidado de la creación.
En el tramo final de su homilía, el Papa volvió a insistir en la dimensión práctica de la conversión ecológica y llamó a renovar el compromiso con una fraternidad universal inseparable de la protección del medio ambiente, en línea con el legado de san Francisco de Asís.
Apoya y cuida Noticias ObrerasTu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común




