Feijoó suprimirá los complementos salariales de las personas trabajadoras de bajas médica “con o sin acuerdo”

Feijoó suprimirá los complementos salariales de las personas trabajadoras de bajas médica “con o sin acuerdo”
El líder del PP, Alberto Núñez Feijoó, se ha sumado a la polémica por el “absentismo laboral”, apoyando las tesis de la patronal y planteando una reforma unilateral de la incapacidad temporal (IT) que dinamita el diálogo social y contradice los acuerdos alcanzados hasta el momento a través de la negociación colectiva

Durante una intervención este martes en el Círculo de Empresarios Vascos, Feijóo vinculó el incremento de las bajas al problema del absentismo laboral. Su propuesta, afirmó, consiste en acabar con los complementos salariales pactados en los convenios colectivos para que las personas de baja médica no vean reducido su salario.

“Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, pues qué quieren que les diga”, afirmó ante un grupo de empresarios reunidos en Bilbao. El líder popular añadió que el actual nivel de absentismo “no se sostiene” y llegó a definirlo como un “cáncer” para la economía española.

El anuncio coincidió con las manifestaciones del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que lleva tiempo cargando contra las ausencias del trabajo. En una nueva escalada verbal del dirigente empresarial, reconoció su intención de negarse a firmar un acuerdo nacional que oriente la negociación colectiva, si no se no se abordan a la vez cambios relacionados con las bajas laborales.

En su cuenta de la red social X, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, respondió que “mandar a la gente a trabajar enferma, reducir las prestaciones por baja que paga la empresa, aunque hayan sido pactadas entre trabajadores y empresas o presuponer un fraude masivo en las bajas, más que un programa electoral, es una declaración de intenciones”.

Pepe Álvarez, de UGT, también salió al paso para recordar que lo pactado en los convenios colectivos “tiene fuerza de ley” y por ello se debe “respetar”. Además aclaró que “el absentismo conlleva sanciones, porque no tiene justificación”, para luego especificar que “meter en el mismo saco las bajas laborales, permisos y licencias, es un disparate”, ha afirmado Álvarez.

Feijóo justificó su posición por el elevado coste económico de las bajas laborales. Según recordó, las prestaciones por incapacidad temporal supusieron en 2025 un gasto de 18.400 millones de euros para la Seguridad Social. A esta cifra se suman alrededor de 17.000 millones asumidos por las empresas, según estimaciones de la patronal.

El dirigente conservador sostuvo además que existe un elevado nivel de fraude en los procesos de incapacidad temporal. Basándose en su experiencia al frente del antiguo Insalud y posteriormente de Correos durante los gobiernos de José María Aznar, aseguró que tasas de absentismo superiores al 4% o 5% esconden “un enorme porcentaje de fraude”. Una situación, clamó, que “España no se puede permitir”.

Reformar unilateralmente la Seguridad Social

El presidente del PP, lanzado como estaba, aseguró que en caso de llegar al Gobierno, impulsaría una reforma de la normativa sobre incapacidad temporal “con o sin acuerdo” de los agentes sociales.

“Este asunto tenemos que retomarlo con las comunidades autónomas, con el Gobierno central, con la patronal y con los sindicatos. Si llegamos a un acuerdo, fantástico. Si no, pues qué le vamos a hacer”, señaló.

Sin embargo, muchos convenios colectivos complementan estas cantidades hasta alcanzar porcentajes cercanos o incluso equivalentes al salario habitual. Precisamente esos complementos son los que Feijóo cuestiona ahora, a pesar de que son fruto de un acuerdo entre la representación de la empresa y la de los trabajadores.

La patronal argumenta que el incremento continuado de los procesos de incapacidad temporal está generando un importante problema organizativo y económico para las compañías. Su última propuesta consiste en que la Seguridad Social asuma desde el primer momento los costes salariales y de cotización de los primeros 15 días de baja, que actualmente recaen sobre las empresas en los casos de enfermedad común.

La legislación vigente establece que, en las bajas por enfermedad común, los trabajadores no perciben prestación durante los tres primeros días. Desde el cuarto hasta el vigésimo día cobran el 60% de la base reguladora y, a partir del día 21, el 75%.

Sindicatos y expertos en salud laboral llevan tiempo señalando que el deterioro de los servicios sanitarios y los retrasos en diagnósticos y tratamientos contribuyen a prolongar innecesariamente muchas bajas. Por ello reclaman reforzar la sanidad pública y aumentar los recursos destinados tanto a la atención primaria como a la gestión de la incapacidad temporal.

Extremo este, en el que Garamendi no ha tenido más remedio que coincidir con la visión sindical. “¿No podemos pagar mejor a los médicos? ¿No podemos tener más médicos? Estamos de acuerdo con los médicos, quién lo iba a decir. Necesitamos más médicos para resolverlo”, terminó su argumentación.

Previamente había afirmado que “todos los días faltan 1,4 millones de personas a trabajar en España. No culpamos a nadie, pero es la realidad. Es un impuesto encubierto a las empresas. Por eso hemos pedido que del día cuarto al 15º nos excluyan de ese pago o que a partir del 365º, si no se sabe nada, lo mismo. No queremos sobrepagar”.

Bloqueo en la negociación colectiva

Aunque el líder de la patronal expresó su disposición a pactar el Acuerdo por el Empleo de la Negociación Colectiva de este año, lo cierto es que no ha habido avances en este sentido. Al contrario,  la actitud empresarial cada vez resulta más inmovilista.

“Tenemos vocación de llegar a un acuerdo nacional de convenios. Los empresarios hemos cumplido con los planteamientos que se hicieron, pero echamos en falta una parte fundamental de los acuerdos, que se llama el absentismo”, expresó Garamendi.

En el anterior acuerdo de este tipo, patronales y sindicatos recogieron su “preocupación” por este fenómeno y acordaron dar un mayor protagonismo a las mutuas en la recuperación de las bajas musculoesqueléticas que llegó a plasmarse en un acuerdo con la Seguridad Social firmado en 2024. Sin embargo, su puesta en práctica depende de la voluntad de la Comunidades Autónomas que apenas han suscrito los acuerdos necesarios.

Mientras que la patronal ha hecho del absentismo la mayor de sus preocupaciones, las organizaciones sindicales denuncian no solo el bloqueo del pacto nacional para la negociación colectiva, sino también el bloqueo de los convenios sectoriales y de empresa, por lo que las centrales sindicales anticipan un “otoño caliente“.

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