El obispo de Jaén y la Revuelta de Mujeres abren una vía de diálogo con vocación de continuidad

La Revuelta de Mujeres en la Iglesia de Jaén plantea crear una estructura diocesana para promover la igualdad, el cuidado y la prevención de abusos. Sebastián Chico se abre a establecer una interlocución estable con el movimiento y anima a aprovechar todos los espacios de participación ya existentes
La Revuelta de Mujeres en la Iglesia de Jaén ha pedido al obispo de la diócesis, Sebastián Chico Martínez, avanzar en la corresponsabilidad de las mujeres, ampliar su presencia en los espacios de decisión y establecer un cauce estable de interlocución con el movimiento.
Doce integrantes de la organización, procedentes de distintas parroquias, movimientos y realidades eclesiales, mantuvieron este viernes, 10 de julio, un encuentro con el prelado para trasladarle sus propuestas y compartir su aspiración a construir una Iglesia en la que las mujeres puedan participar plenamente y poner sus capacidades al servicio del Evangelio y de las comunidades.
La reunión, celebrada bajo el lema “Las voces de la plaza y el mercado”, comenzó, según informan en una nota, con una referencia a Dina, la mujer del mercado de Séforis recreada por la teóloga Dolores Aleixandre, presentada como símbolo de tantas creyentes cuyas voces han permanecido durante siglos relegadas a un segundo plano.
Las representantes de la Revuelta entregaron al obispo un ramillete de plantas aromáticas, la pañoleta morada que identifica al movimiento y una carpeta con su manifiesto del 8 de marzo y otros documentos sobre el camino recorrido.
Igualdad, formación y compromiso social
Durante el encuentro, el colectivo de mujeres cristianas expuso cuatro líneas de trabajo. La primera reclama una mayor corresponsabilidad de las mujeres en los órganos y espacios donde se adoptan las decisiones diocesanas.
La segunda propone estudiar la creación de una estructura dedicada a la igualdad, el cuidado y la prevención de los abusos. También planteó impulsar espacios formativos sobre sinodalidad y teología feminista y mantener el compromiso con las personas situadas en las fronteras sociales y eclesiales.
En este último ámbito, las participantes mencionaron especialmente la situación de las mujeres migrantes precarizadas en la periferia de Jaén, los desahucios y otras realidades que vulneran la dignidad de las personas.
Asimismo, pidieron trasladar a la Conferencia Episcopal Española la necesidad de abordar reformas que favorezcan una participación más amplia de las mujeres en la vida y las responsabilidades de la Iglesia.
Las representantes reconocieron que su compromiso nace de su propia pertenencia eclesial y del deseo de contribuir a transformar la comunidad desde dentro. “No somos un huracán; queremos ser la brisa suave que ayuda a transformar la realidad desde dentro”, explicaron.
También compartieron el dolor que experimentan muchas mujeres que, pese a tener reconocida su capacidad y asumir responsabilidades en numerosos ámbitos sociales y profesionales, continúan encontrando obstáculos para participar en condiciones de igualdad dentro de la Iglesia.
Una interlocución estable con la diócesis
El obispo diocesano Sebastián Chico agradeció el trabajo desarrollado por la Revuelta y aseguró que tendrá presentes las reflexiones y propuestas expuestas. Chico las animó a continuar su compromiso en las parroquias y comunidades, situando la misión evangelizadora en el centro de la vida eclesial.
El prelado recordó la influencia que distintas mujeres han ejercido en su vocación y ministerio, desde la Hija de la Caridad que fue su directora espiritual hasta las numerosas laicas y religiosas comprometidas que ha conocido en las parroquias y comunidades.
También destacó el papel desempeñado históricamente por las mujeres en los pueblos de la provincia, donde muchas de ellas sostuvieron la transmisión de la fe y la vida de las familias durante las etapas marcadas por la emigración y otras dificultades sociales. “La diócesis de Jaén tiene un gran rostro de mujer”, afirmó.
Sobre las demandas de carácter estructural, Chico señaló que algunas de ellas dependen del discernimiento de la Iglesia universal y del papa León XIV. No obstante, animó a desarrollar plenamente los espacios de participación actualmente posibles, entre ellos los ministerios laicales y el trabajo compartido en las unidades pastorales.
El obispo mostró, además, su disposición a estudiar una fórmula que permita mantener una interlocución estable entre la diócesis y la Revuelta de Mujeres en la Iglesia.
Continuidad del diálogo
Durante el encuentro se resaltó la importancia de la misión y del compromiso con las personas empobrecidas. El obispo y las participantes coincidieron en reconocer el mandato evangélico “Dadles vosotros de comer” como un horizonte compartido para acompañar a quienes padecen desempleo, pobreza, desahucios, exclusión o las dificultades asociadas a los procesos migratorios.
La reunión abrió también la posibilidad de celebrar durante el próximo mes de septiembre una jornada formativa en la Casa de la Iglesia. La iniciativa, todavía pendiente de concretar con la diócesis, pretende dar continuidad al diálogo iniciado.
La Revuelta de Mujeres en la Iglesia de Jaén reafirmó finalmente su voluntad de seguir trabajando por una Iglesia “más sinodal, corresponsable y fraterna”, de acuerdo con la convicción que expresa su lema: “Hasta que la igualdad se haga costumbre”.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



