Una escucha que no termine siendo un soliloquio

Una escucha que no termine siendo un soliloquio
FOTO | ©synod.va/Lagarica
El Informe Final del Grupo de Estudio nº 2 del Sínodo, encargado de profundizar en cómo escuchar el clamor de los pobres y de la tierra, presenta una reflexión y una serie de propuestas que nos sitúan ante uno de los grandes desafíos que no solo como creyentes, sino como ciudadanas y ciudadanos, hemos de afrontar.

Después de leer el documento, quisiera destacar algunas cuestiones que a mí me ayudan a pensar y a reconocerme en los caminos posibles de actuación ante el grito de las personas pobres y de la tierra.

En primer lugar, en la Iglesia necesitamos aprender a escuchar de otra manera. No es suficiente acercarse empáticamente a las realidades de vulnerabilidad que sufren muchos seres humanos, sino implementar acciones transformadoras que favorezcan la inclusión y la justicia social. Escuchar, por tanto, no ha de ser solo un gesto de compasión, sino una acción política. Una acción formada e informada que evite ofrecer respuestas simples a problemas complejos.

Contenido exclusivo para personas y entidades que apoyan y cuidan nuestro trabajo mediante su suscripción a Noticias Obreras.
Si ya eres suscriptora o suscriptor, introduce tus datos para seguir leyendo. ¿No los recuerdas? Haz clic aquí.
¿Aún no formas parte de este proyecto de comunicación comprometida? Suscríbete aquí y acompáñanos. ¿Quieres hacer regalar una suscripción? Haz clic aquí

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Puedes colaborar también a través de Bizum al 13744. Cualquier aportación, por pequeña que sea, suma y nos ayuda a seguir construyendo, día a día, esta mirada compartida al servicio del bien común