El movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos europeos llama a defender la paz, la democracia y la dignidad frente al auge del odio y la guerra

El MTCE reclama una Europa comprometida con la paz, la democracia y los derechos humanos frente al auge del odio y la guerra. UGT reivindica una “auténtica Agenda Social Europea” basada en el trabajo digno, la protección social y el fortalecimiento democrático.
El Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE) ha hecho pública una declaración con motivo del Día de Europa, que se celebra este 9 de mayo, en la que reclama recuperar el sentido fundacional del proyecto europeo como espacio de paz, democracia, justicia social y dignidad humana, frente al avance de los discursos de odio, el deterioro democrático y el aumento de los conflictos armados.
La organización recuerda que la celebración remite a la Declaración Schuman, considerada el punto de partida de la integración europea tras la Segunda Guerra Mundial. “Europa surgió como una apuesta histórica por la cooperación, la reconciliación y el entendimiento entre pueblos enfrentados”, señala el texto, que advierte de que ese horizonte “exige ser recordado, renovado y defendido con determinación”.
La responsable de Compromiso y Relaciones Internacionales de la HOAC, Marimar González, que participa en Grupo de Coordinación del MTCE, subraya que “Europa no puede construirse desde el miedo, la exclusión o la confrontación permanente”, y defiende la necesidad de “recuperar una conciencia social y democrática capaz de poner en el centro a las personas y el bien común”.
La declaración incorpora también un llamamiento explícito a la paz y al diálogo ante el actual contexto internacional. Citando el reciente mensaje Urbi et orbi de León XIV, el movimiento recuerda sus palabras: “¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz!”. Para el MTCE, Europa “está llamada a ser referente de diálogo, mediación y construcción de paz”.
Gaza, migraciones y deterioro democrático
González muestra una preocupación especial por la situación en Gaza y critica la insuficiente respuesta de la Unión Europea ante el sufrimiento de la población civil. En este sentido, considera “especialmente preocupante” la inacción frente a iniciativas de solidaridad impulsadas por la sociedad civil, como la Flotilla de la Libertad, así como “los actos de fuerza del Gobierno de Israel”.
“Europa no puede guardar silencio ante el sufrimiento humano ni actuar con ambigüedad frente a las vulneraciones del derecho internacional”, sostiene la responsable de Compromiso y Relaciones Internacionales de la HOAC, quien añade que la credibilidad del proyecto europeo “depende también de su compromiso real con la paz y los derechos humanos”.
La declaración alerta además del crecimiento de opciones políticas que “cuestionan derechos fundamentales, alimentan la exclusión y erosionan la convivencia”, en un contexto marcado por la desafección política y la pérdida de confianza en las instituciones democráticas.
Frente a ello, el movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos europeos reivindica el valor de la participación ciudadana y la necesidad de “reactivar la conciencia crítica, la participación y la capacidad de movilización”. “El cansancio o la desolación no pueden paralizar una ciudadanía llamada a ser protagonista”, sostiene el documento.
“Reconocer la dignidad de cada persona”
El MTCE sitúa también en el centro de su reflexión el reconocimiento de la dignidad humana y del valor social del trabajo. La declaración insiste en la necesidad de reconocer la aportación de las personas migrantes “al empleo, a la economía y al enriquecimiento cultural” de las sociedades europeas, frente a los discursos que fomentan el rechazo y la exclusión.
El texto denuncia asimismo el “desencuentro” que atraviesa las sociedades europeas y recupera una reflexión de Francisco en Evangelii gaudium sobre la “cultura del descarte”.
“Necesitamos reconstruir vínculos comunitarios y promover una cultura del encuentro”, afirma González, quien considera que “Europa seguirá siendo una esperanza posible si es capaz de sostenerse sobre la paz, la democracia, la dignidad del trabajo y la participación social”, concluye.
Por una “auténtica Agenda Social Europea”La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), coincidiendo con el 40 aniversario de la adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea, también ha reivindicado una “Europa de las trabajadoras y los trabajadores” y ha reclamado avances decididos hacia una “auténtica Agenda Social Europea” basada en trabajos dignos, salarios justos y protección social. El sindicato alerta de que el proyecto europeo “no puede avanzar sobre la base de la desregulación y la austeridad, la precarización laboral, la devaluación de derechos o el debilitamiento de los servicios públicos”, y muestra su preocupación por algunas propuestas recientes de la Comisión Europea orientadas, según denuncia, a flexibilizar estándares sociales y laborales en nombre de la competitividad. UGT reclama además reforzar el diálogo social, impulsar políticas industriales y tecnológicas con inversión pública y evitar retrocesos en derechos laborales. Frente al auge de la extrema derecha y el euroescepticismo, el sindicato reafirma el papel del sindicalismo “como parte consustancial de la democracia, la libertad y el modelo social europeo”. |
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



