La Iglesia española refuerza su apuesta por la acogida y la integración de personas migrantes

La Iglesia española refuerza su apuesta por la acogida y la integración de personas migrantes
La Iglesia católica en España ha reafirmado su compromiso con la acogida, la protección, la promoción y la integración de este colectivo. La pastoral de migraciones hace un llamamiento a todo el Pueblo de Dios a extender la misión compartida en este terreno,  promover encuentros de formación y favorecer la participación activa de las propias personas migrantes

Las XLIV Jornadas de Delegados y Agentes de Pastoral con Personas Migrantes, celebradas este fin de semana en Madrid, bajo el lema “Migrantes: signo de esperanza” ha sido un momento de encuentro y convivencia, de compartir experiencias y orar comunitariamente en busca de respuestas a la altura del desafío que presenta hoy el fenómeno migratorio. Más de 100 personas de 45 diócesis se reunieron en las jornadas de migrantes organizadas por esta pastoral para defender la “cultura del encuentro” y llamar a toda la comunidad cristiana a convertirse en comunidades de acogida

Para el profesor de la Universidad de Comillas, José Manuel Aparicio Malo, desde el Antiguo al Nuevo Testamento, el ejercicio de la hospitalidad ha sido un deber moral ligado a la justicia social y una de las experiencias fundantes de la experiencia de encuentro con el misterio divino.  

Los agentes pastorales con las personas y familias en tránsito hacia unas mejores condiciones de vida defendieron la regularización extraordinaria para quienes se encuentran en situaciones administrativa irregular, un pacto de Estado por la creación de vías seguras para las migraciones y la implementación de un sistema eficaz de acogida e integración por todo el territorio.

El abogado y profesor de la Universidad Loyola, Francisco García Calabrés, informó sobre las posibilidades para agilizar la regularización que contiene el nuevo reglamento de extranjería, que entrará en vigor en el mes de mayo, sin ocultar las críticas al endurecimiento de los requisitos para acceder a la protección internacional que supone la consideración de persona refugiada y asilada. 

El reciente Pacto Europeo sobre Migraciones y Asilo parece tratar de contentar a los grupos políticos abiertamente xenófobos más que a asegurar el escrupuloso respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y favorecer la convivencia intercultural de las sociedades del viejo continente, advirtió el director del Servicio Jesuita a Refugiados de Europa, Alerto Ares. 

Corredores de hospitalidad

Pero más allá de las palabras y denuncias de las ponencias, en las jornadas se pudieron intercambiar proyectos e iniciativas como los “corredores de hospitalidad” que solo en los últimos meses ha permitido a 23 jóvenes migrantes extutelados desplazarse desde las diócesis canarias a  a Jerez, Madrid y Zaragoza donde han sido acompañadas en su empeño por ejercer plenamente sus derechos fundamentales. 

De hecho, la pastoral con migrantes se ha propuesto extender esta y otras buenas prácticas de acompañamiento al mayor número posible de diócesis, entidades eclesiales y comunidades cristianas, más aún teniendo en cuenta que las dos diócesis Canarias, donde el 22% de la población proceden de fuera del país, tutelan a una 5.800 adolescentes llegados por vía marítima.

Además, el encuentro organizado por la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana, que contó con la participación del presidente de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad humana de la Conferencia Episcopal y obispo de Mondoñedo-Ferrol, y del director del Departamento de Migraciones, Fernando Redondo Pavón, hace un llamamiento a todo el Pueblo de Dios a reforzar el trabajo en red para mejorar la coordinación y extender la misión compartida en este terreno, a promover encuentros de formación sobre la realidad de las migraciones y favorecer la participación activa de las propias personas migrantes.