La Iglesia de Córdoba reafirma su compromiso con el mundo obrero y el trabajo decente en el marco del año jubilar de la esperanza

La diócesis de Córdoba ha celebrado sus jornadas pastoral del trabajo conmemorando una trayectoria de 30 años y señalando el camino a seguir: una Iglesia comprometida, cercana a los trabajadores y las trabajadoras y decidida a ser un verdadero signo de esperanza en un mundo que demanda cambios profundos
En dos sesiones celebradas en la Escuela de Magisterio “Sagrado Corazón”, se han desarrollado una nueva edición de las Jornadas Diocesanas de Pastoral del Trabajo, cita que ha conmemorado “30 años de la Pastoral Obrera de toda la Iglesia” como “un signo de esperanza”. El encuentro, enmarcado en el año jubilar de la esperanza, ha reunido a representantes eclesiales y a militantes comprometidos con la justicia social en el mundo del trabajo.
Durante estas jornadas se profundizó en la vigencia del documento de esta pastoral aprobado en 1994 en asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal, que sigue orientando la acción pastoral de la Iglesia. “La pastoral obrera de toda la Iglesia sigue siendo, después de algo más de 30 años, un instrumento fundamental para que la comunidad eclesial asuma como tarea propia esta pastoral”, reza el comunicado publicado a la conclusión del encuentro.
Asimismo, se destacó la importancia de la acción de los movimientos eclesiales especializados en el mundo del trabajo y de las parroquias, quienes a través de sus equipos parroquiales de pastoral obrera “son Iglesia en salida y encarnada en la vida de las familias trabajadoras”. En este sentido, el comunicado subraya con rotundidad que “sin las parroquias, no habrá Pastoral Obrera de toda la Iglesia”.
Uno de los ejes centrales de los diálogos fue el emplazamiento a repensar el concepto de trabajo humano, resaltando la necesidad de instaurar un modelo basado en la Doctrina Social de la Iglesia. Se destacó la importancia de un enfoque que propicie el cuidado de las personas trabajadoras “de la sociedad, de la casa común y de quienes la habitamos, y que haga posible la relación con Dios. Un trabajo que reconozca y posibilite la dignidad y la vida humana”. Este planteamiento se contrapone al sistema de producción y consumo actual, subrayando la urgencia de atender las consecuencias de la precarización laboral y social.
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Acción evangelizadora que abrace la caridad sociopolítica
Además, el encuentro se subrayó la importancia de promover una acción evangelizadora que no se limite a la asistencia inmediata, sino que abrace una “caridad sociopolítica, que una amor y justicia”, y que implica denunciar y actuar frente a las causas estructurales de la pobreza y la deshumanización, reafirmando el compromiso y la cercanía de la Iglesia en favor de los sectores más precarios y empobrecidos.
Una Iglesia que tiene que “promover, impulsar, acompañar y formar un compromiso de las cristianas y cristianos laicos en la sociedad que sea profundamente evangelizador”, apuntan desde la pastoral del trabajo.
“Solo desde el cultivo de una profunda espiritualidad y mística cristiana de ojos abiertos, se puede caminar para ser una Iglesia misionera y sembradora de Esperanza”, al servicio de las personas que más sufren las injusticias del mundo del trabajo.
Esta reflexión constituye el acento final de las jornadas, invitando a toda la comunidad eclesial, a todo el pueblo de Dios, a renovar su compromiso acompañando “a las personas de sus ambientes, a cambiar la mentalidad actual según los valores del Evangelio, y a construir relaciones y estructuras sociales y políticas que busquen el bien común”.

Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)