La asamblea plenaria de los obispos abordará las líneas pastorales 2026-30 y la aplicación del documento final del Sínodo en España
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La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha abordado el proceso de elaboración de las líneas pastorales para el periodo 2026-2030 y la aplicación del Documento final de la asamblea sinodal en la Iglesia en España, temas que serán tratados en mayor profundidad y decisión en la próxima asamblea plenaria.
A la finalización del encuentro, realizado los días 25 y 26 de febrero, ha comparecido el secretario general de la Conferencia Episcopal, Francisco C. García Magán, para exponer las conclusiones de la reunión. Así, ha informado que el presidente de la CEE, el arzobispo Luis Argüello, presentó las primeras reflexiones –sin mayor mención– para las futuras orientaciones pastorales de la Iglesia en España. La Comisión Permanente recogió diversas aportaciones de los obispos, que serán integradas en un primer borrador y presentadas en la próxima Asamblea Plenaria, prevista del 31 de marzo al 4 de abril.
Hasta que concluya el curso 2024-2025, siguen vigentes las orientaciones del documento Fieles al envío misionero, presentado por el entonces presidente de la CEE, el cardenal Juan José Omella. La pregunta clave que articula este documento es: ¿Cómo evangelizar en la actual sociedad española?. Elaborado en clave de ver, juzgar y actuar, fruto del diálogo y el discernimiento compartido, este texto respondía a los desafíos del momento histórico que la Iglesia en España denomina “este tramo del cambio de época”. En comunión con el magisterio del papa Francisco, la propuesta expresaba una visión transversal de la misión evangelizadora, basada en el testimonio personal, comunitario e institucional, desde una Iglesia acogedora y samaritana.
Además, el documento destacaba la importancia de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), promoviendo la formación de un pueblo que la viva y la proponga al servicio de la persona, la familia humana y la casa común. En este marco, la pastoral del trabajo ha tenido un papel destacado, con líneas de acción concretas que ha desarrollado como el acompañamiento a los trabajadores pobres, precarios y descartados, el diálogo con los sindicatos para buscar caminos de humanización en el mundo del trabajo, y el respaldo a iniciativas como Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), que busca promover la dignidad del trabajo y el cuidado de las personas trabajadoras, defendiendo sus derechos.
Aplicación del documento final del Sínodo
Otro de los ejes centrales de la comisión permanente ha sido la aplicación y desarrollo en España del Documento final del sínodo de la sinodalidad. El obispo de Solsona y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, Francisco Conesa, presentó un resumen del documento, subrayando las claves que marcarán el camino de la sinodalidad en los próximos años.
García Magán, ha destacado en su comparecencia que el debate fue “largo y profundo, con la participación de todos los obispos y con un denominador común: no hay discrepancias” ni con el documento ni con el inicio del proceso que debe concretar en la vida de la Iglesia los principios de comunión, participación y misión recogidos en el documento final de la asamblea sinodal que tendrá que concretar, en primera instancia, la asamblea plenaria.
Por el momento, ha sido la diócesis de Madrid, cuyo arzobispo el cardenal José Cobo es además vicepresidente de la CEE, la que ha dado el primer paso en esta dirección. En un encuentro celebrado la semana pasada, Cobo instó a las personas asistentes a implementar el Documento final en la diócesis con “generosidad y humildad”, “sembrando y abonando” para que dé frutos en el futuro.
Cobo subrayó que la sinodalidad requiere una conversión personal y comunitaria, pues el Pueblo de Dios ha sido convocado para llevar a cabo “la misión, no mi misión”, abiertos a un cambio de mentalidad que refuerce la comunidad y la vida de la Iglesia. También apeló a la “responsabilidad y participación” de todas las personas bautizadas, planteando la necesidad de promover el discernimiento comunitario, la toma de decisiones en común, la transparencia y la rendición de cuentas en la vida diocesana.
El arzobispo insistió en que la sinodalidad “no es un empeño burocrático, sino un compromiso con la misión y con los fieles”, y que su desarrollo ha de traducirse en la renovación de vínculos comunitarios, una mejor formación y un cambio de mentalidad. Defendió el método de la “conversación en el Espíritu”, utilizado en el sínodo –y que está previsto para el diálogo en la próxima asamblea plenaria de los obispos, según ha subrayado García Magán– , como un instrumento clave para revitalizar los consejos pastorales y parroquiales, e hizo un llamamiento a fortalecer un estilo de parroquia “que no esté centrada en sí misma” y que integre a institutos, congregaciones, movimientos y asociaciones en sinergia con la Iglesia local.
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Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)