“León XIV está jugando una carta de poder central y es un problema para Trump”

Rolando Ames, sociólogo y filósofo peruano, califica de “inédita” la concentración de poder de los impulsores de las nuevas tecnologías. Carmen Lores, directora de la revista de Teología de la Liberación Página“, propone que el feminismo aúne la defensa de la dignidad de todos los vulnerables, durante una conversación sobre democracia, derechos humanos y feminismo con la comunidad de San Cristóbal de Pamplona en la Jornada Mundial del Trabajo Decente.
Ames, sociólogo, filósofo y jurista, fue senador y miembro de la Comisión Verdad y Reconciliación creada tras la dictadura de Alberto Fujimori. Carmen Lores, pedagoga y psicóloga, ha sido decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Perú y trabajó en la Mesa Nacional de Concertación y Lucha Contra la Pobreza.
Ames y Lores son compañeros de vida y a su vez compañeros de Gustavo Gutiérrez, el fallecido sacerdote peruano que impulsó la Teología de la Liberación. Ambos intercambiaron reflexiones sobre democracia, derechos humanos y feminismo con los asistentes a un encuentro abierto a la conversación que fue enriquecedor para todos.
Rolando Ames planteó el reto de “recuperar lo colectivo en la escena actual”, porque “hoy esto de que somos individuos sociales se ve atacado” valorando la fuerza de la encíclica Fratelli tutti del papa Francisco como “una forma de retomar el cristianismo que da sentido a la vida”.
Frente a ese mensaje de vuelta a la esencia del mensaje de Jesús, alertó de la concentración de poder global a gran escala “de una manera inédita e incierta, no sabemos cómo se va a desarrollar y va a resultar y una referencia cristiana es ahora un factor de integración muy importante”.
El veterano profesor estableció un nexo de unión entre Europa y América Latina en el momento histórico de la conquista por los europeos del sur del mundo. “Fue el momento en el que el mundo se empezó a articular en base a imperios y entró este mensaje de Jesús, de solidaridad, que es lo que nos une”.
Después se trasladó en el tiempo a los años sesenta del siglo XX con la celebración del Concilio Vaticano II y la apertura de la Iglesia al mundo contemporáneo. Mencionó la conferencia de obispos latinoamericanos de Medellín (1968), el auge de la Teología de la Liberación en los años sesenta y hasta mitad de los setenta y el declive en los ochenta y noventa recordando que tres obispos fueron asesinados en El Salvador, Brasil y Argentina.
Ames recuerda su asistencia a una reunión de teólogos de la liberación en El Escorial. “Allí hubo un encuentro de sacerdotes bien formados que plantearon que si el Concilio Vaticano II es apertura al mundo, el mundo concreto es el de los pueblos de África y América”.
Gustavo Gutiérrez estudió durante doce años en Europa, constatando en el Concilio Vaticano II que la Iglesia “había vivido ajena a los problemas del mundo”. “Gustavo Gutiérrez se preguntó ¿qué es eso de la historia sagrada?, proponiendo que solo hay una historia de la humanidad, que estamos haciendo una humanidad fraterna aquí y ahora”.
En el encuentro de la Parroquia de San Cristóbal, en Pamplona, preguntado por uno de los asistentes sobre la vigencia actual de esta corriente teológica, Ronaldo Ames quiso ver un reflejo actual en estos tiempos de concentración del poder económico a gran escala.
“La Teología de la Liberación vuelve ahora con un papa gracias a una cúpula instruida de la Iglesia Católica que había vivido la primera ola”, poniendo en valor el hecho de que la encíclica Magnifica humanitas analice detalladamente los desafíos de la Inteligencia Artificial y la concentración de poder económico que se está produciendo en su desarrollo.
“Es muy importante que León XIV se haya atrevido a hacer una encíclica de algo tan nuevo como la inteligencia artificial (IA). Es muy grave que los que la impulsan hayan pasado en una generación a ser el sector económico más poderoso y el único sector con el que se entienden es el del armamento”.
En su análisis, la profunda reflexión de la encíclica pone de manifiesto que “León XIV está jugando una carta de poder central y es un problema para Trump”.
Rolando Ames había iniciado su intervención describiendo el contexto actual en el que se desarrolla la IA como “una captura de poder por la tecnología”, “teníamos razón cuando luchábamos contra el capitalismo porque hoy hay un movimiento no planificado, pero de concentración de capital que han convertido a los propietarios de las nuevas tecnologías en los más poderosos del mundo”.
Los pobres como lugar teologico
Carmen Lores dimensionó la fuerza de la teología liberadora para las enseñanzas de la Iglesia en el hecho de que la figura del pobre ha adquirido una dimensión cristológica situándolo “en el núcleo del mensaje evangélico como lugar teológico”.
La conferencia de obispos de Aparecida (Brasil 2007), presidida por el entonces papa Benedicto XVI y en la que el cardenal Bergoglio tuvo un papel relevante en el equipo de redacción del documento final, dio forma a ese mensaje.
La veterana profesora valoró la influencia de la Iglesia Católica en la formación que han adquirido en muchos países representantes de la política, el trabajo social y los derechos humanos.
La conversación giró hacia la geopolítica actual con la ruptura del orden establecido y la pérdida de influencia europea. “Causa impacto en Perú, hay sorpresa y tristeza con Europa y su lugar en el mundo actual. El gran dilema de Europa es, ¿va a hacer lo que no hizo por sus valores, armarse, porque se lo está pidiendo Trump?”
Carmen Lores advirtió de ese desafío de tintes inquietantes, pero señaló que “lo importante es que la iglesia social y popular pueda expresarse en sus países”, calificando de “muy importante que España diga no a Trump”. “Para mi es una decepción lo de Francia”.
La cuestión de los derechos humanos ocupó un espacio relevante en su intervención indicando que “están en la base del mensaje cristiano, están en el Génesis. Es a la vez un elemento en el que se ha avanzado y retrocedido en la historia de la humanidad. Se vio en los siglos XVI y XVII cuando la sociedad y la Iglesia taparon la importante capacidad de las mujeres”.
Hoy la defensa de esos derechos humanos “desde la fe” se hace necesaria porque no todo el mundo tiene claro la igual dignidad de todos los seres humanos.
El encuentro abierto tuvo un tiempo dedicado a reflexionar sobre el papel actual del feminismo al que Lores dedicó una breve semblanza histórica. “El feminismo está avanzando no solo por ser mujeres, depende de la formación y la capacidad de ellas. A nivel general la política esta desprestigiada y las mujeres ocupan esos espacios. Me ha llamado la atención que todos los portavoces del Sindicato de Inquilinos son mujeres. El feminismo no debe perder la capacidad de estar atento a las mujeres y su diversidad, según vivan en África, América… lamentablemente está creciendo hoy un feminismo que no quiere saber nada de los hombres”.
Los avances de las mujeres en América Latina son recientes en el tiempo. En su país, Perú, hasta 1980 se exigió un permiso del marido para que la mujer pudiera trabajar.
Carmen Lores observa unos “desafíos muy fuertes del feminismo”, que pasan por “el reconocimiento de la dignidad de las mujeres y todos los discriminados -las primeras feministas americanas estaban por la abolición de la esclavitud- las personas con capacidades distintas, la orientación y diversidad sexual y la cuestión de la vivienda. El norte del movimiento está en la defensa de la dignidad de todos”.
Arnaldo quiso acabar sus respuestas a las preguntas de los asistentes con un motivo de esperanza como es el hecho de que la sociedad hiperconectada de hoy permite que se conozcan las diferentes sensibilidades existentes y “las Ciencias Sociales, cada vez con más fuerza, estudian el clima social existente”.
Carmen tuvo una valoración muy positiva del impacto de la encíclica Laudato si’ del papa Francisco por aportar el mensaje de que todo lo que ocurre en las relaciones de las personas y el medio ambiente está interconectado. Su aportación ha dado una importante inspiración a la labor en defensa del medio ambiente en las culturas amazónicas.
En Perú, el obispo español Miguel Ángel Cadenas, ha defendido durante muchos años junto a las comunidades de mujeres kukama la protección jurídica del río Marañón hasta que en 2024 un tribunal de apelación estableció la protección de sus derechos después de una terrible contaminación que ha afectado al acceso del agua potable de las comunidades. Está considerado un hito en la justicia medioambiental.
Así mismo, destacó la implicación de las congregaciones religiosas, especialmente las femeninas, muy extendidas territorialmente, en las cuestiones sociales.
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Periodista.
Militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga



