Eugenio Reyes: “La ‘cuidadanía’ se centra en cuidar las personas y la naturaleza”

Eugenio Reyes Naranjo, portavoz de Ecologista en Acción-Ben y experto en ecología integral y compromiso social, el ponente del tema “La ciudadanía, la ‘cuidarquía’ y la ‘cuidocracia’”, este martes 24 de marzo, en la Escuela de Formación Socio Política y Fe Cristiana de Canarias. La charla será a las 19:00 horas en la Casa de la Iglesia, y se puede seguir también en Zoom.
Para Reyes, “en la sociedad del mercado, la oferta y la demanda consumen los precios cuando hay escasez. En la sociedad de los cuidados, no sube el precio, sube la solidaridad”.
¿Cuáles son las ideas centrales de su ponencia?
Es simplemente incorporar los cuidados como eje central, donde el centro son las personas y no los materiales. Vivimos una sociedad que fundamentalmente ama las cosas y usa a las personas. Y se trata de invertir ese proceso en amar a las personas y usar las cosas.
La ciudadanía es un sistema reglado de derechos y deberes. La cuidadanía tiene sentido del deber y de los derechos, pero, sobre todo, es responsabilidad con la vida, con el planeta, con las personas, con la sociedad a través de los cuidados. Pone en valor que el origen de la sociedad son los cuidados y no la ciudadanía.
La cuidadanía se caracteriza en que la actividad en el mercado no hay comercio, no hay compra, sino cuimpra, se adquiere bienes para los cuidados y no existe propiedad privada, existe propiedad cuidada. Por consiguiente, no existe propietario sino cuidatario. Cuidatarios son las personas que cuidan los bienes para cuidar a las personas. Los que son depositarios de bienes no pueden ni contaminarlos ni degradarlos. Ya tú no eres propietario de nada, solo eres cuidatario.
¿Y en qué se diferencia con la ciudadanía?
La ciudadanía garantiza unos derechos mínimos, pero son los derechos de cara a la propiedad. Y aquí se cambia el eje: es la propiedad la que se regula para garantizar que los ciudadanos puedan ejercer la cuidadanía. Son los bienes los que se convierten en bienes cuidativos y no apropiativos.
¿A qué se va a referir con la cuidarquía?
A que no solo la ciudadanía es una práctica de sujetos activos que son cuidadanos en una estructura social, sino se genera un nuevo aparato público y un aparato de Estado. El Estado ya no es un garante de territorio, garante de los derechos civiles de los ciudadanos, sino que tiene que ser garante de los cuidados universales, incorpora la transformación de las fronteras. Las zonas son zonas de diálogo, de intercambio de civilizaciones y cultura. La ciudadanía mundial pasa a ser la cuidadanía mundial. Y eso necesita un gobierno, que es la cuidarquía, el gobierno de los cuidados.
Bueno, y en este panorama incluye la cuidocracia. ¿Qué es eso?
En nuevo poder del pueblo a través de los cuidados. Mientras que la cuidarquía es el gobierno, la cracia es el poder. Entonces el poder tiene que estar en los cuidados. Son los relatos del cuidado lo que determinan la organización de recursos, la organización de bienes. Y la democracia de los ciudadanos ahora va a ser sustituido por la cuidocracia. No sólo se puede votar lo que el derecho ciudadano quiere tener y hacer, sino tiene que estar embarcado en garantizar los cuidados de todas las formas vivas, puedan votar o no.
Un pájaro no puede votar, un árbol no puede votar, un bosque de lauricita no puede votar, pero participa de la cuidocracia y tiene que garantizar sus derechos esenciales, que le permitan vivir. Esos son los elementos que tiene que tener el texto constitucional de la cuidocracia que debe garantizar la vida sobre todas las formas concretas en que se manifieste.
¿Ese concepto es una alternativa a la democracia, a la dedocracia, a los otros sistemas de mercado?
La mercocracia será sustituida por la cuidocracia. La mercocracia se centra en que se ama los materiales, se ama las cosas, la propiedad privada, que y se compra y se vende. Se ama las cosas y se usa a las personas para conseguir esa plusvalía.
Ese lucro que tiene las empresas en la sociedad de los cuidados frente a la sociedad de los mercados, lo que se ama es a las personas y los bienes son instrumentos para cuidar a las personas. Por consiguiente, no existe propiedad privada, sino propiedad cuidada.
Por ello, la figura del cuidatario es la del nuevo sistema social, y no la del propietario. Por ejemplo, ahora mismo está subiendo la crisis del petróleo y todo el mundo preocupado por el precio. En la sociedad del mercado, la escasez, la oferta y la demanda consumen los precios cuando hay escasez. En la sociedad de los cuidados, no sube el precio, sube la solidaridad.
Y eso tiene consecuencias cotidianas. Políticamente no es lo mismo que sube el petróleo y todo el mundo corriendo a ver si lo puedo parar, a que, si hay una escasez del petróleo con la guerra de Irán, pues lo que ocurre es que se reparte solidariamente el petróleo. De forma que toda la sociedad se está cuidando y puede subir. Eso es la cuidadanía frente a subir los precios.
¿Cómo se haría viable ese proyecto de la cuidadanía?
Necesita todavía un itinerario histórico para irse desarrollando. El concepto de ciudadanía, hace 2000 años en la Grecia antigua, tardó mucho tiempo en desarrollarse. Necesita primero la construcción del sujeto. Estamos hablando incluso de derechos universales de los cuidados. Existen los derechos universales de las personas. Estamos elaborando el derecho universal de los cuidados.
Las personas nacen débiles, frágiles, y tienen derecho a los cuidados para convertirse adultos; tienen derecho a que el ecosistema les cuide, lo que se llama los cuidados del ecosistema. Tiene derecho a que la generación adulta les cuide. Garantizar esos derechos fundamentales necesita un marco constitucional nuevo y necesita un desarrollo cotidiano.
Tenemos que empezar a otro aspecto fundamental que es acuiducar. Ya la educación no es preparar a la gente para el Estado, sino educar para enseñarles a vivir y gestionar los cuidados, pasando al cuiconocimiento, educar para los cuidados.
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Periodista y militante de la HOAC de Canarias



