Las Administraciones públicas, como empleadoras, no garantizan el cumplimiento del salario mínimo

Las Administraciones públicas, como empleadoras, no garantizan el cumplimiento del salario mínimo
El empleo público mantiene salarios base por debajo del mínimo legal pese a la última subida del salario mínimo interprofesional (SMI). La actualización de este salario ha vuelto a dejar al descubierto que las tablas retributivas más bajas de las Administraciones públicas, en su condición de empleadoras, no garantizan por sí mismas el cumplimiento del salario mínimo

Los datos de 2026 muestran que prácticamente todos los grupos del personal funcionario (A2, B, C1, C2 y agrupaciones profesionales) tienen retribuciones básicas anuales inferiores al SMI. Solo el grupo A1 lo supera sin necesidad de complementos. Entre el personal laboral, algunos niveles apenas alcanzan el mínimo, mientras otros quedan directamente por debajo, confirmando la debilidad del modelo salarial vigente.

No se trata de casos aislados. Las retribuciones básicas del funcionariado se fijan de forma común para todas las Administraciones (estatal, autonómica y local), por lo que cuando el salario base queda por debajo del mínimo legal, el problema afecta a todo el sector público.

El mínimo legal no puede depender de complementos

La Administración sostiene que el salario mínimo se cumple sumando complementos como destino, específico o antigüedad. Sin embargo, no opina lo mismo Javier Toro, secretario general de la Federación de Atención a la Ciudadanía del sindicato USO: “La Administración pretende cerrar el debate diciendo que si se suma todo, el SMI se cumple. Pero el salario mínimo no puede depender de un juego de sumas ni de complementos variables. Tiene que estar garantizado de forma clara y directa”, apunta.

El recurso sistemático a complementos vacía de contenido la función de este salario como garantía mínima. No todos los conceptos son homogéneos, ni estables, ni se perciben en igualdad. Aunque la Administración invoca la doctrina del Tribunal Supremo sobre el cómputo anual, se advierte de una interpretación interesada.

“No todo vale para alcanzar el SMI. Pretender que cualquier complemento sirva para justificarlo es vaciar de contenido una de las principales herramientas de protección de los trabajadores”, afirma Toro.

También puedes leer —  El salario justo, medida de dignidad

Un incumplimiento que se repite cada año

El problema no es nuevo. Cada subida del salario mínimo vuelve a evidenciar salarios base por debajo del umbral legal sin que se adopten soluciones de fondo. “Llevamos años denunciándolo. Cada vez que sube el SMI, vuelve a evidenciarse el mismo problema: salarios base por debajo del mínimo y una Administración que mira hacia otro lado”, denuncia el responsable sindical, quien añade: “Un Gobierno que se define como progresista y defensor de los trabajadores no puede seguir permitiendo que el SMI se cumpla solo en apariencia. Es el momento de garantizarlo de verdad, en las tablas salariales y sin artificios”.

El sindicato pide una revisión inmediata de las tablas retributivas en todas las Administraciones, para que el salario mínimo quede cubierto por los elementos básicos del sueldo, sin depender de complementos, y una solución estructural que impida repetir esta situación tras cada subida del SMI.

Apoya y cuida Noticias Obreras
Tu aportación hace posible un periodismo comprometido con la dignidad del trabajo, la justicia social y la esperanza. Suma tu donación y ayúdanos a seguir construyendo, día a día, esta mirada