Spin Time apela a la ciudadanía, la cultura y la política frente a una nueva amenaza de desalojo

Spin Time apela a la ciudadanía, la cultura y la política frente a una nueva amenaza de desalojo
"Un nuevo mundo y una nueva era posibles y necesarios"
El centro social Spin Time, en el barrio de Esquilino de Roma, ha hecho público el llamamiento Roma está toda aquí, dirigido a la ciudadanía, la cultura y la política, ante una nueva amenaza de desalojo que vuelve a situar en el centro del debate el modelo de ciudad, la función social de los espacios comunitarios y el sentido mismo de la legalidad cuando se separa de la justicia social. Convocan a una asamblea pública, abierta a todas las personas y realidades solidarias, que tendrá lugar el próximo 10 de enero

El llamamiento arranca con una referencia explícita a otros conflictos recientes contra espacios sociales emblemáticos como Leoncavallo, en Milán, o Askatasuna, en Turín, señalando que la presión sobre estos proyectos comunitarios responde a una lógica de criminalización de estas experiencias que generan tejido comunitario.

El texto denuncia una “campaña mediática y securitaria” que, “en nombre de una presunta ‘legalidad’”, pretende “deslegitimar los espacios habitacionales y sociales con las comunidades que los animan”.

Frente a ello, el llamamiento afirma con rotundidad que “la legalidad no es neutra” y advierte de que, desligada de la justicia social, “se convierte en un arma contra quienes construyen solidaridad y mutualismo en lugar de resignarse al abandono”.

Hace unos días, Mattia Ferrari, coordinador de la plataforma del Encuentro Mundial de Movimientos Populares y capellán de Mediterranea Saving Humans –una de las organizaciones de Spin Time–, reflexionaba públicamente sobre la situación que atraviesa este espacio de solidaridad y esperanza en un texto titulado La Navidad, Spin Time y los movimientos populares.

En aquella reflexión, Ferrari alertaba de la inminencia de un nuevo intento de desalojo y situaba lo que estaba en juego más allá de un conflicto puntual. “Spin Time es nuestra comunidad organizada”, escribía entonces, subrayando que un eventual desalojo sería “una bofetada no solo a esta comunidad, sino también a todos los movimientos populares que vinieron y a las Iglesias locales que los acompañaron”.

Aquella lectura anticipaba, desde una clave evangélica y política, el escenario que ahora recoge y desarrolla el llamamiento colectivo.

Un espacio de cuidado compartido

Roma está toda aquí presenta Spin Time no solo como un edificio amenazado, sino como una experiencia cívica viva, donde la ciudadanía “no es un estatus, sino una práctica cotidiana de cuidado compartido”.

El documento subraya que en estos espacios se responde, desde la autoorganización, a necesidades reales no cubiertas por las instituciones, como la vivienda, el trabajo, la salud, la cultura o la vida comunitaria.

El texto insiste en que “defender los espacios sociales y habitacionales significa defender una idea de ciudad fundada en la participación, la justicia y la solidaridad”, y reivindica una ciudad que “no se administra solo desde arriba, sino que se construye cada día desde abajo”.

Spin Time y el V Encuentro Mundial de Movimientos Populares

El llamamiento cobra una relevancia añadida si se tiene en cuenta que Spin Time fue el espacio que acogió la celebración del V Encuentro Mundial de Movimientos Populares, una cita que reunió, en esta comunidad organizada donde se hace realidad la solidaridad y la esperanza para quienes el sistema descarta, a organizaciones populares de todo el mundo en torno a los ejes de tierra, techo y trabajo.

Junto a los movimientos sociales, en aquel encuentro participaron también representantes de las Iglesias locales y miembros de la Curia romana, visibilizando el reconocimiento eclesial de estas experiencias comunitarias como lugares de compromiso social y diálogo.

Tuve ocasión de vivir aquellos días desde dentro y de narrarlo en noticiasobreras.es, donde describí Spin Time como “un barco fraterno en la ciudad eterna”, un espacio atravesado por vidas migrantes, activistas, luchas por la vivienda, iniciativas culturales y procesos de organización comunitaria que hacen visible una forma concreta de habitar la ciudad y de construir fraternidad desde abajo. Un “barco fraterno” que recuerda que nadie se salva solo.

Una frontera ética y una convocatoria abierta

El documento Roma está toda aquí marca también una frontera ética clara al rechazar “la equiparación entre experiencias sociales y lugares como CasaPound”, un centro social de extrema derecha en el mismo barrio de Esquilino, calificada de “inaceptable y peligrosa”, y reafirma el antifascismo como una condición viva para construir un futuro común libre de injusticias.

Finalmente, el llamamiento convoca a una asamblea pública, abierta a todas las personas y realidades solidarias, que tendrá lugar el próximo 10 de enero en Spin Time.

La convocatoria busca ampliar el respaldo social y reforzar un diálogo que, según señalan, debe implicar a la ciudadanía, al mundo de la cultura y a las instituciones políticas en la defensa de espacios que generan comunidad, derechos y esperanza organizada.

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