León XIV cierra el consistorio y consolida la escucha y la sinodalidad como método de gobierno

El Papa anuncia un nuevo consistorio en junio, confirma la Asamblea Eclesial de 2028 y subraya una “sinodalidad no técnica”, vivida como experiencia real de comunión. El encuentro concluye con una mirada al mundo herido por la violencia y una referencia explícita a Venezuela
El papa León XIV clausuró este jueves la tercera y última sesión del primer consistorio extraordinario de su pontificado con una decisión de alcance: continuar por este camino y darle continuidad institucional. En su intervención final, anunció un nuevo consistorio extraordinario en junio, en torno a la solemnidad de los santos Pedro y Pablo –29 de junio–, y expresó su voluntad de celebrar estos encuentros con periodicidad anual, con una duración de tres a cuatro días.
El pontífice situó este proceso “en continuidad” con lo solicitado en las congregaciones generales previas al cónclave y recordó que este primer consistorio ha sido una “prefiguración de nuestro camino futuro”. Confirmó además la Asamblea Eclesial de octubre de 2028, anunciada el pasado mes de marzo, como un hito del recorrido sinodal de la Iglesia.
Una “sinodalidad no técnica”
León XIV agradeció la participación y el apoyo de los cerca de 170 cardenales, electores y no electores, con un reconocimiento especial a los de mayor edad, “su testimonio es precioso”, y un gesto de cercanía hacia quienes no pudieron viajar a Roma. En el balance del encuentro, habló de una “sinodalidad no técnica”, experimentada como sintonía y comunión, sostenida por una metodología orientada a escucharse y conocerse mejor, en el respeto a la diversidad de trayectorias y experiencias.
El papa vinculó esta vivencia al Concilio Vaticano II, fundamento del camino de renovación eclesial, y precisó que los temas no elegidos por la asamblea (la liturgia y la constitución apostólica Praedicate evangelium) no deben quedar al margen, por su estrecha relación con el Concilio y con la vida de la Iglesia.
Evangelii gaudium, misión y método
Durante la jornada, los trabajos se centraron en la sinodalidad y en la misión evangelizadora a la luz de la exhortación Evangelii gaudium del papa Francisco, texto que, según se subrayó, no ha “caducado” y sigue interpelando a las diócesis, a la Curia romana y al propio Papa. Veinte grupos lingüísticos (once de cardenales no electores y nueve de cardenales electores, ordinarios de diócesis y nuncios en servicio) reflexionaron sobre la necesidad de vivir la sinodalidad como “compañeros de camino”, su impacto en el ejercicio de la autoridad, la formación, el trabajo de los nuncios y una mayor internacionalización de la Curia.
En la sesión conclusiva, León XIV insistió en que el camino es tan importante como la conclusión y reiteró su convicción de que la escucha, más que la producción de textos, es clave para discernir lo que el Espíritu pide hoy a la Iglesia.
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Mirada al mundo y referencia a Venezuela
El cierre del consistorio incluyó una mirada al contexto global, marcado por guerras y violencias que hacen “aún más urgente” una respuesta eclesial cercana a las Iglesias locales que sufren. En este marco, aunque no fuera un tema oficial del orden del día, Venezuela estuvo presente en las reflexiones, especialmente entre los cardenales latinoamericanos.
En una comparecencia ante los medios, los cardenales Stephen Brislin (Johannesburgo), Luis José Rueda Aparicio (Bogotá) y Pablo David (Kalookan) ofrecieron un balance del clima y los contenidos del consistorio. Rueda recordó las palabras del Papa en el Ángelus del 4 de enero, cuando expresó su preocupación por la situación venezolana y alentó el diálogo y la búsqueda de consensos, invocando una paz “desarmada y desarmante”, respetuosa con los derechos humanos y la soberanía. “Venezuela es un tema que llevamos en el corazón”, afirmó.
“Unidad que no es uniformidad”
Los tres cardenales coincidieron en destacar el clima de comunión y el valor del método. Brislin calificó la experiencia de “muy enriquecedora” y subrayó que la verdadera novedad no está solo en los temas tratados, sino en la oportunidad de conocerse y escucharse. Rueda destacó que el Papa haya querido convocarlos “para escucharnos”, dijo, lo que fortalece la misión de la Iglesia. David elogió el formato y la conversación en el Espíritu, subrayando que el León XIV “escuchó más de lo que habló”.
Preguntado por la participación de los laicos y el papel de las mujeres, David afirmó que se trata de una preocupación constante, recordó los trabajos recientes sobre el diaconado femenino y alertó contra el clericalismo, reivindicando el sacerdocio del pueblo de Dios. “Trabajamos en una armonía que no es uniformidad”, concluyó Rueda.

Director de Noticias Obreras.
Autor del libro No os dejéis robar la dignidad. El papa Francisco y el trabajo. (Ediciones HOAC, 2019). Coeditor del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo. Prólogo del papa Francisco (Ediciones HOAC, 2022)



