La alegría de una vida entregada al movimiento vecinal

Otro estilo de vida es posible. Con la mirada puesta en las necesidades de los más vulnerables, el bien común y la justicia social. La que nace entre los de abajo, desde la mirada de una parroquia de un barrio obrero y se construye en el día a día de su gente.
En Alcalá de Henares, la espiritualidad encarnada de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) fructificó en forma de semilla del reino de Dios hace varias décadas, antes incluso de que en 1990 se crease la diócesis de Alcalá. Fue en el año 1987, cuando un grupo de personas de la parroquia Nuestra Señora del Val supo que el ayuntamiento regalaba una parcela de suelo público a una promotora inmobiliaria para levantar viviendas de renta libre frente a un polideportivo y en un barrio con muchas carencias y necesidades.
«Nos pareció escandaloso que se regalara un suelo público para hacer viviendas para la clase media. Pintamos la valla, las tiramos al suelo e hicimos una fuerte presión en contra de esas construcciones. El ayuntamiento nos comunicó que podían traer gitanos de Madrid y le contestamos que aquí ya había personas con muchas dificultades. Al final, el equipo de Gobierno del PSOE cedió y se hicieron viviendas sociales», relata Andrés Medina Canelo, ferroviario, y uno de los primeros militantes hoacistas en Alcalá de Henares.
Contenido exclusivo para personas y entidades que apoyan y cuidan nuestro trabajo mediante su suscripción a Noticias Obreras.
Si ya eres suscriptora o suscriptor, introduce tus datos para seguir leyendo. ¿No los recuerdas? Haz clic aquí.
¿Aún no formas parte de este proyecto de comunicación comprometida? Suscríbete aquí y acompáñanos. ¿Quieres hacer regalar una suscripción? Haz clic aquí

Periodista.
Militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga



