El crecimiento de las empresas desmonta el relato contra los derechos laborales

El crecimiento de las empresas desmonta el relato contra los derechos laborales
FOTO | Vía Getty images
La mejora de los derechos laborales, la subida del salario mínimo y la reforma laboral no solo no han frenado la actividad económica, sino que han contribuido a reforzar el empleo y a consolidar un tejido empresarial más sólido. Entre 2018 y 2025, las empresas en España han crecido en tamaño y en número de personas trabajadoras, desmontando el relato que identifica la protección del trabajo con rigidez o estancamiento.

Esta es la principal conclusión del informe Crece el tamaño de las empresas en España, elaborado por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que analiza la evolución del tejido productivo a partir de los datos de la Seguridad Social. El estudio constata que el tamaño medio de las empresas ha pasado de 10,3 a 12,3 personas trabajadoras, lo que supone un crecimiento del 19,3% en apenas siete años, en un periodo marcado por políticas orientadas a proteger el empleo y las rentas del trabajo.

El propio informe subraya que “las empresas en España están pegando el estirón” y precisa que este avance no se explica por un aumento del número total de empresas (que apenas crece un 0,2%), sino porque hoy son “más grandes (más trabajadores por empresa)” y existen “muchas más empresas grandes”, especialmente en los tramos de mayor tamaño.

Un tejido productivo que se consolida

El crecimiento empresarial que describe el informe no responde a una lógica expansiva desregulada, sino a un proceso de consolidación. Disminuye el número de microempresas de hasta dos personas trabajadoras y aumentan con fuerza las empresas medianas y grandes. Según el estudio, este descenso no debe leerse como pérdida de tejido productivo, ya que “los datos sugieren que muchas de esas microempresas han logrado crecer y han pasado a tener un mayor tamaño”.

Este fenómeno resulta especialmente visible en las empresas de más de 250 personas trabajadoras, cuyo número crece en torno a un 28%. Frente a la idea de que la regulación laboral frena el crecimiento a partir de ciertos umbrales, el informe sostiene que ocurre lo contrario: “cuanto mayor es el tamaño de empresas, mayores son los beneficios que consiguen al crecer y, por esa razón, mayor es también el empleo neto que generan”, apuntan.

Más empleo, también en las pymes

La consolidación empresarial ha ido acompañada de un notable aumento del empleo. Entre 2018 y 2025, las empresas han incorporado 2,7 millones de personas trabajadoras, lo que supone un crecimiento del 19,5% del empleo total. Aunque el mayor volumen de nuevos puestos se concentra en las grandes empresas, el informe destaca que las pequeñas y medianas empresas también han tenido un papel relevante.

En conjunto, “las pyme han aumentado su empleo en 850.000 personas”, un dato que, según el documento, “evidencia que las pequeñas y medianas empresas también están aumentando su actividad y están creciendo en los últimos años”. De este modo, el informe cuestiona la lectura que atribuye el crecimiento exclusivamente a las grandes compañías y refuerza la idea de un avance más amplio del empleo.

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La demanda y los derechos, claves del crecimiento

El informe explica que las empresas “contratan a más empleados cuando aumenta la demanda de los bienes o servicios que ofrecen y necesitan ampliar su plantilla para satisfacerla”, subrayando que “por muy barato que fuese contratar, de no existir esa demanda no la contratarían”.

Desde esta perspectiva, el documento vincula directamente el crecimiento empresarial al contexto de políticas laborales aplicadas en los últimos años. En concreto, recuerda que este proceso se ha producido “en un contexto de mejora de los derechos laborales, de subida con fuerza del SMI y de implementación de la reforma laboral”, junto a mecanismos de protección del empleo que han sostenido las rentas y la actividad económica.

El informe es explícito al rechazar que la reducción de derechos laborales sea una vía eficaz para impulsar el crecimiento. Según el texto, “el único impacto que tienen estos recortes de derechos es facilitar que las empresas se apropien de una mayor parte del valor añadido producido”, sin que ello se traduzca en “más contrataciones ni tampoco en el crecimiento empresarial”.

En su conclusión, el estudio lanza un mensaje claro al debate público: “las políticas económicas y laborales le están sentando bien a las empresas y les están permitiendo crecer”. Una afirmación que refuerza una lectura sociolaboral de los datos y apunta a que proteger el trabajo no debilita la economía, sino que puede ser una de las condiciones que hacen posible un empleo más estable y un tejido productivo fuerte.

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