CCOO y UGT condenan el ataque de Estados Unidos a Venezuela y denuncian una grave vulneración del derecho internacional

CCOO y UGT condenan el ataque de Estados Unidos a Venezuela y denuncian una grave vulneración del derecho internacional
Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) han expresado una firme condena a los bombardeos llevados a cabo por Estados Unidos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, así como al “secuestro” de su presidente, Nicolás Maduro.

Ambas organizaciones sindicales advierten de que el uso unilateral de la fuerza militar contra un Estado soberano constituye “una injerencia inaceptable” y supone “una grave vulneración del derecho internacional y de los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas”.

Desde una posición sindical “comprometida con la paz, la justicia social y la solidaridad internacional”, Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadoras y Trabajadores subrayan que este tipo de acciones, realizadas al margen de los mecanismos multilaterales, “debilitan el orden internacional basado en normas, erosionan la legalidad internacional y ponen en riesgo la estabilidad regional y global”.

“La injerencia militar no contribuye a la resolución de los conflictos ni a la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora de Venezuela, sino que agrava las tensiones y el sufrimiento de la población civil”.

Crítica al unilateralismo y a la lógica belicista

En su comunicado conjunto, los sindicatos señalan que la operación militar de hoy ha estado precedida por “meses de despliegue militar en la zona”, justificado bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico y la supuesta complicidad del Gobierno venezolano.

A su juicio, se trata en realidad de “una invasión imperialista de un Estado soberano para hacerse con el petróleo y los recursos venezolanos”, acompañada del “regreso del relato de que América Latina y el Caribe son el patio trasero de Estados Unidos”.

UGT y CCOO advierten además del “peligroso precedente” que supone la utilización de la fuerza como instrumento de política exterior por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, y alertan del riesgo de una escalada militar con consecuencias imprevisibles para la población civil y para la estabilidad internacional.

Llamamiento a la comunidad internacional y a la Unión Europea

Ante lo que califican de “flagrante vulneración del derecho internacional”, las organizaciones sindicales consideran que la comunidad internacional no puede permanecer en silencio. En particular, apelan a la Unión Europea para que, de acuerdo con los principios de su política exterior, contribuya a la resolución de los conflictos “a través de la diplomacia y el respeto de las normas internacionales”, y no mediante la fuerza militar.

Las dificultades económicas, sociales y laborales que atraviesa Venezuela, sostienen, “deben abordarse mediante soluciones políticas, diálogo social y procesos soberanos, sin presiones externas ni intervenciones armadas”. En este sentido, subrayan que “la defensa de los derechos humanos, del trabajo decente y de la democracia no puede hacerse desde la guerra ni desde la imposición”.

Multilateralismo, diálogo social y paz

CCOO y UGT reafirman su compromiso con la autodeterminación de los pueblos, la resolución pacífica de los conflictos y el fortalecimiento del multilateralismo, en coherencia con los principios del movimiento sindical internacional y de las organizaciones de las Américas agrupadas en la Confederación Sindical de las Américas.

En este marco, destacan el papel central de la Organización Internacional del Trabajo, del diálogo social y de la cooperación internacional como herramientas indispensables para avanzar hacia sociedades “más justas e igualitarias”.

Frente a la escalada militar y al “tono bronco” del actual contexto internacional, ambas centrales sindicales defienden “más diplomacia, más diálogo y más solidaridad entre los pueblos”, recordando que “la paz es una condición indispensable para la justicia social y para la defensa de los derechos de la clase trabajadora en todo el mundo”.