2026: Año de la seguridad y salud en el trabajo

El hecho
En el pasado noviembre nuestra Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) ha cumplido 30 años. Esta norma vino a dar respuesta, básicamente, a tres compromisos importantes de nuestro Estado.
Primero, había que transponer una directiva europea de 1989, donde se establecen las condiciones mínimas de protección de la salud y seguridad de la población trabajadora europea.
Segundo, era necesario dar herramientas al convenio 155 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre la seguridad y salud en el trabajo.
Tercero, y no menos importante, el mandato del artículo 40.2 de nuestra Constitución.
La LPRL supuso un gran avance en cuanto a la prevención laboral. Su mayor aportación creo que consiste en el impulso de la cultura preventiva en la empresa. Así, la prevención debería integrarse plenamente en el proceso productivo de nuestros centros de trabajo.
El dato
Este cumpleaños «redondo» (tres décadas), ha llevado al consejo de ministros y ministras a declarar el 2026 año de la seguridad y salud en el trabajo.
Lo hace en una declaración que subraya la intención de avanzar, precisamente, en la cultura preventiva. También afirma que no se trata de una declaración de intenciones. Quiere ser todo un llamamiento a nuestra sociedad.
Finalmente, establece una serie de compromisos o reafirmaciones. Por ejemplo: promover campañas de sensibilización y educación, adaptar la normativa a la prevención de nuevos riesgos laborales, fortalecer la investigación en esta materia, etc. No obstante, rescato la afirmación de que «la seguridad y salud en el trabajo es un derecho fundamental y una responsabilidad compartida». Algo que, sin duda, 30 años después, sigue siendo un reto a conseguir.
La Reflexión
Es importantísimo dar visibilidad a la siniestralidad y falta de salud laboral. Las víctimas llevamos mucho tiempo luchando para que este asunto salte rotundamente a la agenda pública.
Conmemoramos la entrada en «los 30» de una buena ley… que está en proceso (atascado) de renovación. Ley que nació en un país muy distinto al actual. Han cambiado tanto los procesos productivos desde entonces; ha mutado tanto la tecnología que utilizamos; nos atraviesa un proceso tal de globalización capitalista; hemos roto de tal manera el equilibrio climático del planeta… que las mismas empresas son radicalmente distintas actualmente. Y, por tanto, también han cambiado las relaciones laborales en su conjunto, y los riesgos para la salud en particular.
Hoy sufrimos un incremento brutal en cuanto a riesgos psicosociales o climáticos. Hoy es imprescindible mirar la prevención con perspectiva de género… por no hablar de una población activa envejecida. Estos retos, junto con buena parte de «los de siempre», están ahí, en la calle… Y hay muchas personas en peligro, mientras nos decidimos a abordarlos como sociedad.
Por todo esto, bienvenido el año de la seguridad y salud en el trabajo. Pero que sea, por favor, para actualizar la ley y hacerla cumplir de una vez por todas. Y, por supuesto, es imprescindible que, en ese proceso, se cuente con las reivindicaciones de las víctimas… Es de justicia. •

Presidente de AVAELA.



