El sindicalismo global denuncia que la guerra comercial de Trump “amenaza el empleo y los derechos laborales”

El sindicalismo global denuncia que la guerra comercial de Trump “amenaza el empleo y los derechos laborales”
La Confederación Sindical Internacional (CSI) ha expresado su preocupación ante las medidas comerciales anunciadas por la Administración Trump. Según la organización sindical, los nuevos aranceles representan el inicio de una guerra comercial con graves consecuencias para las personas trabajadoras de todo el mundo

La CSI, que cuenta entre sus organizaciones afiliadas a CCOO, UGT y USO, subraya que el comercio internacional debe promover la justicia social, apoyar un desarrollo económico equitativo y garantizar empleos decentes con derechos laborales y salarios dignos en todos los países.

En este sentido, denuncia que los aranceles determinados por Estados Unidos constituyen una herramienta de presión política agresiva que fomenta el proteccionismo nacional en detrimento de la solidaridad internacional, pone en riesgo la estabilidad laboral y económica de millones de personas en todo el mundo.

“Estos aranceles no se inscriben en un plan serio para apoyar a los trabajadores: la Administración Trump ha iniciado una guerra comercial que va a poner en peligro los empleos y los medios de vida de los trabajadores. También va a provocar subidas de precios, cuyos costos tendrán que acabar asumiendo los trabajadores y los consumidores”, ha indicado Luc Triangle, secretario general de la CSI, en un comunicado.

Aranceles: un impuesto regresivo para las trabajadores

El paquete arancelario, según esta central sindical global, supone un impuesto regresivo adicional para los trabajadores y las trabajadoras, ya que incrementará los precios y pondrá en riesgo el empleo al elevar los costes de producción. Esto impedirá que otros países desarrollen sus economías de manera justa, subrayando la necesidad de un sistema comercial multilateral robusto que respalde la prosperidad compartida y los derechos laborales.

La CSI también ha criticado la postura del gobierno estadounidense en materia laboral, “con sus ataques a los trabajadores –desde la destrucción de sindicatos hasta recortes en servicios públicos y despidos de decenas de miles de trabajadores sindicalizados en Estados Unidos–, Donald Trump ha demostrado que su intención no es crear más empleo, sino promover un programa ultraderechista de multimillonarios”, denunció Triangle.

La organización sindical ha asegurado que seguirá de cerca el impacto de las medidas comerciales anunciadas y continuará promoviendo un modelo de comercio justo que priorice los derechos de las personas trabajadoras y el principio de solidaridad internacional.